Opinión Martes, 17 de abril de 2018 | Edición impresa

Generación de energías renovables y 2.000 puestos de trabajo - Por Ernesto Mancinelli

Por Ernesto Mancinelli - Senador (Libres del Sur) Presidente de la Comisión de Hidrocarburos

En estos días debatimos en las comisiones de Hidrocarburos, Hacienda y LAC el proyecto que tiene como finalidad que Mendoza adhiera a la Ley nacional 27.424, que fija el Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable destinada a la Red Eléctrica Pública.

La adhesión a la Ley Nacional de Energía Distribuida permitirá que Mendoza acceda a una serie de beneficios para la potencial reducción de costos del sistema eléctrico y la protección de los derechos de los usuarios en cuanto a la equidad, la no discriminación y libre acceso a los servicios e instalaciones de transporte y distribución de electricidad.

Pero el proyecto que impulsa el gobierno de Mendoza y sobre el que estamos debatiendo tiene un componente que nos parece importante destacar: en los llamados a licitación de los cupos para la generación de Energías Renovables que hizo el Ministerio de Energía de la Nación, Mendoza, a través de Emesa priorizó presentar  proyectos que tuvieran componentes e insumos locales, lo que se traduce en la generación de aproximadamente 2.000 puestos de trabajo. 

La estrategia del gobierno es facilitar que las empresas que generen energías renovables sean de Mendoza o se instalen en nuestra provincia contratando mano de obra local.

Claramente es una política que además de ampliar la producción de energías limpias para Mendoza nos da la posibilidad de generar trabajo genuino.
Para darle un marco de legalidad a estos proyectos es necesario constituir un aval o garantía que la oposición no está dispuesta a dar. 

Lamentablemente si la oposición no acompaña el proyecto y prioriza la chicana política, pone en riesgo la posibilidad de que Mendoza produzca y agregue energías limpias al sistema y lo que es peor aún nos quita la posibilidad de generar 2.000 puestos de trabajo.