Suplemento Op. Política Viernes, 13 de octubre de 2017 | Edición impresa

Análisis del debate: felices los cuatro

Por Luis Abrego - Jefe de la sección Política - En Twitter: @LuisAbrego

Un debate es una buena oportunidad para fijar posturas, reafirmar votos o conseguir algunos nuevos. Pero también una excelente ocasión para tomar aquellos riesgos que por diversas razones no se asumieron en el devenir de la campaña. En esa línea, la convocatoria de Los Andes permitió medir los temples y asomar algunas facetas poco exploradas de los candidatos.

Tal fue el caso de Claudia Najul (Cambiemos), quien acusada de ser ocultada por la estrategia del gobernador Alfredo Cornejo, mostró alieneamiento político pero también carácter y hasta picardía a la hora de las chicanas, pese a ocupar el incómodo sitial siempre reservado a los candidatos oficialistas. Así, por ejemplo, cruzó a sus rivales por la crisis heredada, Portezuelo del Viento, De Vido o el manejo de los fondos de la Anses durante el kirchnerismo: un dardo envenenado para Omar Félix, pero también para José Luis Ramón de quien dijo que su partido (el PI) acompañó  en silencio “la década ganada”.

Félix (Somos Mendoza), reafirmó la sobriedad que lo caracteriza pero no logró imponer un discurso de claro tono opositor como el que encarna el PJ en esta etapa de la vida insititucional. Defendió algunas políticas del kirchnerismo, cuestionó a Cornejo y a Mauricio Macri, pero siempre se mostró dispuesto a colaborar en pos de acuerdos políticos. Hizo mucho equilibrio, con oficio y sin levantar la voz.

Noelia Barbeito (Frente de Izquierda y los Trabajadores) siguió al pie de la letra su discurso de campaña, con tópicos y slogans, casi como los que se escuchan a diario en los spots de la radio y la televisión. Esta elección puede mostrar si esa prédica híper cuestionadora del sistema sigue teniendo el nervio de otras elecciones que permitieron al FIT obtener bancas nacionales, provinciales y municipales.

Ramón (Partido Intransigente) jugó su mejor papel: el del candidato disruptivo, incluso al filo de correr los límites del debate o las pautas acordadas. Cuestionó a Najul y a Félix casi por igual, aunque especialmente puso foco en los gobiernos nacional y provincial. Trató a Cornejo de “mentiroso” y a Macri de favorecer intereses empresarios. Alzó la voz, actuó y contó con la complicidad de una mínima hinchada propia que festejó cada una de sus intervenciones y anécdotas.

Así, cada uno en su plan, en su zona de confort, las respuestas reflejaron con mayor o menor sinceridad su visión de la realidad y las expectativas de los espacios que representan en caso de acceder al Congreso. Sin embargo, algo quedó claro: pocos de los que ayer siguieron el #DebateLA  cambiaron su visión de los aspirantes, o habrán modificado su voto si es que estaba definido. Con esa certeza, los protagonistas y sus asesores se retiraron satisfechos de un encuentro que tuvo la misma temperatura que ha tenido esta campaña apenas templada en días muy fríos.