Economía Sábado, 14 de abril de 2018 | Edición impresa

Mendocinos tomaron préstamos por $ 41 mil millones

Según datos de la Fundación Mediterránea, la toma de préstamos hipotecarios, prendarios y personales creció fuerte en términos reales.

Por Laura Saieg - lsaieg@losandes.com.ar

El volumen de préstamos pedidos por personas en millones de pesos creció 53,3% en 2017 comparado con los doce meses de 2016 en Mendoza.

Al descontar el impacto de la inflación, que en la provincia fue del 24,6% interanual, entonces se concluye que el crecimiento real de los créditos otorgados fue de 23%.

Según datos de Fundación Mediterránea, en base al Banco Central, entre enero y diciembre de 2016 los mendocinos en relación de dependencia tomaron préstamos personales por un total de $ 9.564 millones, mientras que entre enero y diciembre de 2017, se otorgaron créditos por $ 14.662 millones. 

Pero además de esto, 2017 fue el año de los créditos en general, ya sean hipotecarios, como prendarios o personales. Según datos del Banco Central, en el acumulado 2016 se otorgaron préstamos en Mendoza por un total de $ 25.132 millones, mientras que en 2017 fue de $ 41.611 millones. Esto marca un incremento del 65% que en valores reales marca un auge del 33%.

El incremento de los préstamos personales “se debe a que, producto de ciertas normativas del BCRA en cuanto a las tasas de interés, se hicieron algo más baratos con cuotas algo más accesibles que antes (también aumentó el financiamiento de tarjeta de crédito). Ahora bien, la baja no es producto de un aumento del ahorro doméstico sino de medidas regulatorias y coactivas del gobierno hacia los bancos. Esto por el lado de la oferta (recordemos que en Argentina, en general la gente no mira costo financiero sino monto de cuota, en relación a sus ingresos y, en función de eso decide)", explicó Daniel Garro, economista de Value International Group.

Por su parte, el economista Jorge Day, de Fundación Mediterránea, explicó que este incremento en millones de pesos se da por dos razones. Por un lado, por la disponibilidad que hay en el mercado, ya que hay más fondos (más depósitos) y la segunda responde a que los bancos deciden prestar más con los mismos fondos. 

“Cuando comparamos diciembre versus diciembre observamos que los depósitos aumentaron más que la inflación. Además, los préstamos aumentaron en mayor proporción. Señal de que se han cumplido ambas razones. Los mayores depósitos se deben haber dado por mejor tasa de interés (aun compitiendo con las Lebac) y por una recuperación económica. La mayor disposición bancaria a prestar, se da por la misma recuperación, y por el atractivo (para ellos) de prestar con indexación (UVA)”, aclaró el especialista de la Mediterránea. 

A pesar de esto, según indicó José Vargas, economista de Evaluecon, “en el primer trimestre de 2018, según nuestros datos, los préstamos vienen creciendo a una tasa menor al primer trimestre del año pasado, dado que las condiciones han cambiado considerablemente: aumento muy fuerte de la inflación en el primer trimestre de 2018 y, además, tasas de interés más elevadas, a lo que se le suma la suba en el costo financiero total”. 

Cabe indicar que según la entidad, la tasa subió entre 40% y 60% dependiendo del tipo de préstamo

Al endurecerse las condiciones para acceder a los préstamos (personal, prendario, hipotecario, etc.) durante el comienzo de este año la mayoría de los mendocinos ha optado por esperar mejores condiciones financieras para poder solicitar dichos créditos y no quedar sujetos a condiciones difíciles de cumplir, “teniendo en cuenta que, por ejemplo, la inflación sigue su curso ascendente y que la política monetaria del BCRA probablemente sea de seguir endureciendo las tasas de interés”, remarcó Vargas.

Sumó el economista que “en 2018 los salarios cerraron acuerdos por 15% anual promedio y la inflación cerrará entre el 20% y 25% según nuestras estimaciones, muy por arriba de la meta de inflación del gobierno y el BCRA. Esta situación pone un freno a los potenciales solicitantes de préstamos sabiendo que en el futuro cercano les va a resultar más difícil devolverlo”.

De hecho, Vargas indicó que frente al incremento de tasas, aumento de préstamos, precios nuevos, y salarios viejos o atrasados versus la inflación, "comenzará a verse un aumento de la mora (algo que ya se está viendo). Lo mismo pasará con los préstamos hipotecarios, sobre todo los UVA”.

Destino de los préstamos 

Bienes durables, construcción y refacciones del hogar, deudas, compra de un vehículo, son algunos de los destinos de los préstamos, los cuales son adquiridos en mayor medida por sectores de clase media y baja. Mientras, para el caso de aquellos que se ubican en una clase media-alta, el destino de los montos está enfocado más al ocio, como pueden ser vacaciones, o a la adquisición de un segundo automóvil. 

Para José Vargas, más allá de los destinos por los cuales se endeudan los mendocinos, “la realidad también nos indica que muchos acceden para cancelar deudas anteriores, principalmente con tarjetas de crédito”. 

Concordó el economista Daniel Garro, quien dijo que “cada vez más personas no llegan a fin de mes, con lo cual, un préstamo personal sirve para tapar agujeros financieros. Dado también que los préstamos personale, tienen una tasa más baja que la que cobran en las tarjetas de crédito, muchas personas han pedido esos préstamos para cancelar todo o buena parte de los saldos de tarjetas (ha aumentado el uso del crédito, pero han bajado las transacciones con tarjetas de crédito). Finalmente, sirven para cancelar otras deudas y patear hacia delante algún problema financiero actual”.

No obstante, y coincidente con José Vargas, Garro señaló que también hay casos que usan el dinero para compras, por ejemplo, para pagar paquetes de vacaciones, cuando no les alcanza con lo que tienen ahorrado, o con el límite de sus tarjetas; también para cubrir alguna diferencia que falte para cambiar el auto, o para compras menores del hogar. “Pero todo esto es lo menos, dado que el consumo sigue estancado en términos reales”, aclaró.

Asimismo, desde la consultora Value también mencionaron que el crecimiento del sector construcción (apoyado en obra pública fundamentalmente, ya sea de forma directa o indirecta, y ésta a su vez en deuda pública, es decir, algo no genuino), ha generado la posibilidad de que más personas puedan acceder a créditos y cubrir demandas “atrasadas”.