Política Viernes, 13 de octubre de 2017 | Edición impresa

Elogian el equilibrio fiscal de Mendoza, pero advierten por la deuda

Para Moody’s, está haciendo las cosas en forma “prolija”, pero está “al límite de sostenibilidad”.

Por Javier Alvarez - Corresponsalía Buenos Aires

Mendoza está entre las provincias que más han incrementado su deuda en los últimos veinte meses, por lo que ha ingresado en una zona de precaución y deberá ralentizar la marcha de las emisiones para no arriesgarse a un escenario de insostenibilidad. 

“El panorama no es alarmante, pero tampoco es sostenible en el largo plazo”, dijo ayer en una entrevista con Los Andes el máximo analista del sector subsoberano de Moody’s, Alejandro Pavlov, en el marco de la conferencia anual que la calificadora realizó en Buenos Aires. 

El analista destacó que Mendoza afrontó recientemente “grandes desafíos” debido a un resultado fiscal “muy problemático” en 2015, con la gestión anterior, que complicó la estrategia de deuda inicial de la actual administración. 

Pavlov entiende que el gobernador Alfredo Cornejo está haciendo las cosas “de una manera más prolija y responsable” que su predecesor Francisco ‘Paco’ Pérez, y eso “ya comenzó a verse en los números que se publican”. 

El analista indicó también que la posibilidad de emitir deuda para infraestructura sigue abierta para Mendoza, en la medida que no haya un cambio de tendencia negativo en los niveles transparencia, institucionalidad y resultado fiscal. 

En los últimos siete meses, los mayores emisores fueron la Capital Federal, Buenos Aires, Mendoza y Río Negro, que han apostado principalmente por bonos en pesos con plazos de vencimiento de entre tres y siete años. 

“El nivel de deuda de Mendoza puede crecer un poquito más, pero está llegando a los niveles límites de sostenibilidad”, dijo Pavlov y aclaró que este es un problema transversal a la mayoría de las jurisdicciones del país. 

La relación de deuda sobre los ingresos de las provincias se encuentra en el 34% promedio y escalaría hasta el 36% en 2018, lo cual dejaría al consolidado de las jurisdicciones en el límite de sostenibilidad, advirtió el analista de Moody’s. 

Si bien ese pronóstico no conlleva gravedad en el corto plazo, es una señal de precaución que da la agencia de riesgo. Moody’s cree que el perfil de la deuda de Mendoza no cambiará significativamente, al menos en los próximos dos años. 

Pero con la reactivación de la economía y el cambio de expectativas, la expansión de la infraestructura debería venir ya más por inversiones genuinas que por el crédito externo al sector público. 

Las provincias emitieron bonos en dólares por 10.600 millones desde 2016 y alcanzaron así un stock de 15.500 millones. La exposición a este tipo de bonos se ha más que duplicado con relación a 2012. 

Colocar bonos en dólares expone a las provincias a una mayor vulnerabilidad en caso de corrimiento del tipo de cambio y a un incremento del riesgo de refinanciación. 

Moody’s estima que el 35% de las necesidades financieras del año que viene va a ser financiado por el mercado internacional, por lo que las provincias saldrán a buscar entre 5.500 y 6.000 millones de dólares para atender un déficit de 5% del PBI. 

Un reciente informe del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal indicó también que el nivel de pago de servicios de deuda en comparación con los ingresos está en niveles cercanos al límite que marca la ley, que es del 15%. Mendoza tiene un ratio de deuda del 12,4%.