Sociedad Viernes, 13 de octubre de 2017 | Edición impresa

El mendocino que mejor conoce la historia de “Viven”

Horacio Bollati es amigo de los 16 sobrevivientes. Escribió un libro sobre accidentes aeronáuticos registrados en la provincia desde 1985.

Por sandra conte - sconte@losandes.com.ar

Todavía conserva vívido el recuerdo de la imagen, en el televisor blanco y negro de su padre, de los jóvenes que agitaban sus brazos a los helicópteros chilenos que llegaban a rescatarlos.

En su biblioteca tiene más de 70 libros vinculados a la historia de “Viven”. Finalmente, Horacio Bollati logró conocer y entablar una amistad con los 16 sobrevivientes del accidente del avión uruguayo que se estrelló en la Cordillera de los Andes hace 45 años, también un viernes 13 de octubre. 

Desde el living de su casa en la 4° sección cuenta que el fin de semana pasado estuvo en Uruguay, para presenciar una nueva edición del campeonato homenaje, que cada año juegan uruguayos (los “Old Christians”) y chilenos (los “Old Boys”) en conmemoración de ese partido de rugby que no llegaron a jugar en 1972. 

 

De hecho, los equipos están integrados por sobrevivientes o familiares de fallecidos en la tragedia. 

Bollati añade que lamentablemente, el domingo falleció Fernando González Forestic, uno de los jugadores chilenos, quien iba como pasajero en una avioneta que cayó en el Río de la Plata, al día siguiente del partido. Si bien el piloto logró llegar a la orilla, el chileno se perdió de vista y lo encontraron ahogado a cuatro kilómetros de distancia. “La tragedia sigue marcando algunas cosas”, lanza el mendocino.

El hombre, técnico electrónico, piloto privado y radioaficionado, cuenta que su fanatismo por el accidente en la montaña nació desde que presenció el rescate, cuando tenía 10 años.

En 1997 fue por primera vez al Valle de las Lágrimas, donde cayó el avión y hoy se encuentran, además de restos del fuselaje, una cruz y un cementerio donde están enterradas 28 víctimas (uno de ellos fue llevado por su padre a Uruguay, para sepultarlo). 

En total ha completado cinco veces la travesía de tres días desde Malargüe, a lomo de caballo, para llegar al sitio, varias de ellas acompañado por su esposa Mónica y en una por su hija Andrea, quienes comparten su interés por la historia.

Pero luego de la primera, le hicieron una entrevista para una revista local, en la que contaba que su sueño sería conocer a los sobrevivientes. 
Ese mismo año, Antonio Vizintín, uno de ellos, vino de visita a la provincia, leyó el artículo y lo contactó.

Así, Horacio logró conocer a los 16 que salvaron su vida y a muchos familiares de los 29 que la perdieron en la montaña, algunos producto del impacto y el resto por un alud y las difíciles condiciones que enfrentaron durante 72 días, hasta que los rescataron.

En los encuentros ha ido conociendo datos que no están en las publicaciones y prefiere preservar.

Bollati muestra los distintos libros sobre la historia que ha ido coleccionando, uno en alemán y otro en japonés.

En otro más, de Ariel Osvaldo Torres, “Hacia el avión de los uruguayos”, que relata las vivencias de quienes peregrinan al lugar del accidente, se encuentra el testimonio de Horacio, quien fue el primero en hacer una transmisión de radio desde el sitio. 

Pero además, él mismo es autor de “Brillos en la montaña. Donde la aeronáutica toma otro sentido”, que compila sus veinte mejores experiencias en la búsqueda de aviones caídos entre 1985 y 2010; otra de sus aficiones. 

Cuando se le pregunta por qué es tan marcado su interés por “Viven”, Bollati plantea que tiene múltiples aristas: un mensaje fuerte de supervivencia, de hermandad, de sacrificarse por otros; en definitiva, muchos “valores para cosechar”.