Ciclo de encuentros Domingo, 31 de diciembre de 2017 | Edición impresa

Diego García: “Este gobierno federalizó el transporte aéreo”

El director comercial de Aerolíneas Argentinas analizó el escenario económico actual y habló sobre los ambiciosos objetivos que persiguen.

Por Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.com.ar

Diego García, director comercial de Aerolíneas Argentinas, participó en la quinta edición del Ciclo de Encuentros de Los Andes, debate que tuvo la mirada puesta en el turismo.

El referente de la empresa de transporte aéreo más importante del país habló sobre los cambios internos de la compañía y opinó respecto al escenario que se presenta con el gobierno actual.

Desde su experiencia, García analizó la llegada de nuevos competidores al mercado y se animó a dejar su postura acerca de los cuestionamientos de las empresas de transporte terrestre. Además,  reveló los objetivos más ambiciosos de Aerolíneas Argentinas, que actualmente factura U$S 2.300 millones anuales y emplea a 12.300 personas.

-¿Qué balance hace del 2017 para Aerolíneas Argentinas?

-Fue un año muy positivo. Vamos a superar los 13 millones de pasajeros, lo que es una cifra récord en la historia de la compañía. Continuamos además con la expansión iniciada en 2016. En dos años  lanzamos más de 34 rutas internacionales y domésticas. Los nuevos recorridos nos permitieron armar un nuevo hub dentro del país. Conectamos 18 ciudades desde la provincia de Córdoba.

-¿La llegada de nuevos competidores es una amenaza o una oportunidad?

-Es una oportunidad para los pasajeros, porque tienen muchas más posibilidades de volar que hace unos años. En un mercado con Aerolíneas Argentinas como principal actor, también es una buena oportunidad para la compañía. Para 2018 esperamos 14,3 millones de pasajeros, de los cuales 10,3 millones corresponden a cabotaje. Eso implica un 13% de crecimiento.  Por supuesto que las demás compañías también podrán desarrollarse, pero no todos crecen a dos dígitos como nosotros.

-¿Las mejoras en los aeropuertos ayudaron al crecimiento de la actividad?

-Sin ninguna duda. Los pasajeros ven la terminal y lo que usan dentro del aeropuerto, pero no conocen todo lo que se invierte en radares y equipos que miden la aproximación de los aviones. Cuando algún sistema falla, se cancelan vuelos y si el problema se repite con frecuencia, se termina muriendo el tramo. Las compras de nueva tecnología nos ayudan a mejorar la eficiencia en todos sentidos.  

-¿El aumento de la conectividad aérea está favoreciendo al turismo?

-Absolutamente, no sólo para Buenos Aires, sino para todo el país. El 30% de los pasajeros que vuelan en tramos internacionales, compran a su vez un tramo doméstico en Argentina. Es algo que no existe en otras aerolíneas extranjeras. Para fomentar el movimiento turístico, este año hicimos seminarios en nuestros principales destinos para promover a la Argentina. Fueron actividades coordinadas con el Inprotur y oficinas de turismo de Argentina. 

-¿Por qué cambió tanto la oferta aérea en tan poco tiempo?

-Se debió a una política mezquina que tenía el viejo gobierno de no dejar entrar a nuevos competidores y una visión muy pequeña del nuevo federalismo. Todo eso cambió con la nueva gestión.

Las 34 rutas nuevas son todas al interior del país y si bien crecimos 16% en cabotaje interanual, fue mayor la expansión en lo que respecta a los viajes directos entre provincias del interior del país, donde alcanzamos un crecimiento del 50%.

Lo que se hizo en esta gestión fue federalizar el transporte aéreo y trabajar en accesibilidad. Un buen ejemplo de eso es la incorporación de la tarifa para jubilados con un descuento de más del 30%. En el primer año ya viajaron 85 mil personas con la tarifa diferencial. También contamos con valores más económicos para estudiantes universitarios y tenemos promociones de banda negativa.

-¿Qué cambió en la compañía con el nombramiento de Abbott Reynal como gerente general?

-Abbott viene con mucha experiencia del sector bancario y ya lleva nueve meses con nosotros. Con su llegada pudimos encauzar grandes proyectos que estamos encarando para los próximos tres años. Es un profesional que tiene la capacidad de trabajar con todas las áreas al mismo tiempo.

-¿En qué consisten los proyectos de Aerolíneas para los próximos tres años?

-No podemos adelantar detalles, pero son todos proyectos que apuntan a mejorar la sustentabilidad de la compañía, el producto, el desempeño y la reputación. 
Básicamente buscamos mejorar aún más los resultados conseguidos en los últimos años, lo que implica, por ejemplo, la reducción de los subsidios recibidos del Gobierno. En el 2011 se recibían U$S 132 por pasajero, en 2017 bajamos a U$S 15 y en 2018 recibiremos sólo U$S 7 por persona.

Además, este año se cumplió con el presupuesto que se la había pedido al Congreso, algo que no se daba desde el 2009. Para el 2018 se pidieron U$S 90 millones y también esperamos estar dentro de lo acordado. 

Por otro lado, intentaremos seguir aumentando el nivel de actividad. En 2009 transportábamos 6 millones de pasajeros en el país, en el 2015 llegamos a 10,9 millones y en 2018 pasaremos los 14 millones. No hay muchos países de la región que estén creciendo a dos  dígitos.

-¿Sumarán nuevas rutas en los próximos años?

-Somos la única empresa que opera en 23 provincias a 37 destinos dentro del país y estamos evaluando nuevas recorridos dentro y fuera de Argentina. Se abrirán nuevas posibilidades con la incorporación del Boeing 737 MAX, un avión que es un 14% más eficiente en consumo de combustible que otros Boeing y vuelva más lejos. Eso nos permite evaluar nuevas rutas al Caribe, no solo desde Buenos Aires, sino también desde el interior. 
Sí podemos confirmar que los vuelos a Bogotá pasarán de tener cinco a siete frecuencias semanales. Se analizan además nuevos destinos en el noreste de Brasil. Son rutas para las que ya hemos sido autorizados a volar.

-¿Qué otros objetivos tiene Aerolíneas Argentinas para 2018?

-Vamos aumentar nuestra flota de aviones. Hoy tenemos 81 naves y vamos a sumar tres Boeing 737 MAX. El primero llega en los próximos días, el segundo en febrero y el tercero en mayo del año que viene. 
También queremos seguir mejorando nuestro promedio de puntualidad anual. Con poco más de 300 vuelos diarios, tenemos un 84% de puntualidad, lo cual es un resultado muy bueno. 

-El paro del 19 de diciembre afectó a miles de pasajeros, ¿qué mensaje le da la compañía a los afectados?

-El último paro perjudicó  a toda la industria, pero hicimos todo lo posible por solucionarlo rápido. El 20 de diciembre transportamos a 46 mil pasajeros, lo cual es un récord absoluto para la compañía.  Volamos todo lo que se podría volar manteniendo la calidad y seguridad.
Es algo que no solo pasa en Argentina. Son momentos en los que hay que tener cordura y paciencia.

-El transporte terrestre protesta por la tarifa subsidiada de los vuelos y las diferencias competitivas, ¿cuál es su opinión al respecto?

-Es mentira que el tráfico terrestre bajó. Se ha mantenido igual en los últimos dos años. El aumento del tráfico aéreo lo está ganando contra los autos, no contra los micros. Si hay pasajeros que nos eligen en lugar del micro es porque prefieren tener mayor comodidad y viajar en tiempos más cortos. En rutas largas, como Buenos Aires-Bariloche, la diferencia de duración del viaje es muy notoria. 

-¿La baja del precio de los pasajes ayudó al crecimiento del transporte aéreo?

-La tarifa base no se modifica desde diciembre de 2014. A partir de entonces hubo devaluación de la moneda e inflación. Eso hizo que los precios de los pasajes se abarataran en términos reales y más gente se pudiera subir a un avión. También ayuda mucho la financiación. Hay planes en hasta 24 cuotas sin interés para viajar entre Mendoza y Buenos Aires, lo que representa pagos mensuales de sólo $ 100 ida y vuelta. Son valores muy accesibles.
Hoy viajar se está convirtiendo en un commoditie más. Competimos con una salida a comer o la compra de una cartera.