Sociedad Martes, 13 de febrero de 2018 | Edición impresa

Denuncian a 6 cadetes tras muerte por salvaje entrenamiento policial en La Rioja

Emanuel Garay (18) murió a raíz de un cuadro de deshidratación aguda. Hay ocho detenidos.

Por CC y Télam

La familia de Emanuel Garay (18), el ingresante de la Policía de La Rioja que murió tras ser sometido a un brutal entrenamiento, denunció a seis cadetes de 2° y 3° año que habrían participado de los sometimientos.

La investigación ya tiene ocho detenidos: cuatro comisarios y cuatro instructores, acusados por homicidio. Sin embargo, la familia asegura que los cadetes de los años superiores fueron los ejecutores de las torturas ordenadas por sus jefes.

“Los dictámenes médicos son contundentes. El comportamiento de los policías produce una deshidratación, después una insuficiencia renal y, como consecuencia, una falla orgánica que terminó con la muerte del cadete Garay”, explicó a TN José Azcurra, abogado de la familia de la víctima.

El abogado remarcó que el trágico final pudo haberse evitado. “No se han tomado cartas en el asunto. Esto era algo conocido. En la parte posterior hay una cancha de básquet que se conoce como la sartén, por las altas temperaturas. Los tenían horas de plantón bajo el sol y los han hecho arrastrar. Hay mujeres con pechos quemados”, relató.

Despedida y reclamo

Familiares, amigos y vecinos de Portezuelo, y localidades vecinas de la capital riojana, despidieron ayer a Emanuel Garay y reclamaron justicia por la muerte del joven.

El joven de 18 años fue sepultado en su pueblo natal -a 173 kilómetros al sur de la ciudad capital provincial- acompañado por cientos de personas entre las que se encontraban el secretario de Derechos Humanos de la provincia, Delfor Brizuela, y el ministro de Educación a cargo de la cartera de Gobierno, Juan Luna.

 

Adrián, uno de los hermanos de la víctima, expresó: “Todos sabemos lo que le pasó a Emanuel. Recibió una instrucción salvaje, inhumana, que le costó la vida. Nos parte el alma saber que llegó con una buena intención y ese mismo día murió su sueño”.

El joven cuestionó a la fuerza policial. “Esta gente no conoce el valor de la vida. Nos duele la indiferencia por la vida. A mi hermano, cuando cayó, no le brindaron ni siquiera los primeros auxilios. Lo abandonaron durante media hora bajo el sol”, reclamó.

Garay había sido internado el lunes, luego de pasar por el primer día de instrucción en la Escuela de Cadetes, junto a otros 11 alumnos que terminaron con graves cuadros de salud.

Autopsia

Según determinó la autopsia, el joven sufrió un severo cuadro de deshidratación que provocó la parálisis del funcionamiento de varios de sus órganos. Murió el sábado, tras varios días de agonía.

El fiscal general de La Rioja, Hugo Montivero, ya había informado que a partir de una serie de denuncias recibidas el sábado identificaron a un grupo de cinco cadetes de grados superiores, de segundo y tercer año, que son investigados por su presunta participación en los hechos.

Según detalló el funcionario a la prensa, estos cadetes “colaboraron y participaron de algunas de las maniobras” investigadas. Sin embargo, hasta el momento los ocho detenidos son quienes estaban a cargo de la instrucción.

Prometen reforma profunda

El Gobierno de la norteña provincia argentina de La Rioja prometió ayer que hará una “reforma profunda” de la Policía provincial, luego de que un aspirante a esa fuerza muriera este sábado como consecuencia de un entrenamiento extremo. 

“Lo que queremos ahora es una reforma profunda de la Policía, de la escuela específicamente, que va a ser el puntapié inicial de la reforma de toda la fuerza”, dijo ayer Juan Luna, ministro de Gobierno de La Rioja, en declaraciones a la radio La Patriada. 

Hace una semana, en su primer día en la Escuela de la Policía, una quincena de aspirantes debió ser hospitalizado -siete de ellos en cuidados intensivos- tras descompensarse y sufrir cuadros de deshidratación severa en medio de un entrenamiento extremo, bajo el rayo del sol y cuando la temperatura superaba los 40 grados. 

Traslado a sanatorio cordobés

Luis Oropel, uno de los afectados por el entrenamiento extremo al que fueron sometidos varios cadetes de la Escuela de Policía riojana, fue trasladado a un sanatorio de la ciudad de Córdoba, donde fue internado en la unidad de terapia intensiva en estado delicado.

El joven fue trasladado desde La Rioja e internado en un sanatorio privado del barrio Cerro de las Rosas, donde ingresó con un cuadro grave de deshidratación e insuficiencia renal.

Lucía, hermana de Oropel (25), señaló ayer en declaraciones a la prensa que “sigue con diálisis” y que su familia espera que “comience a recuperar la función renal, que es lo que de momento permanece paralizado”. 

Indicó que su hermano tiene también “lastimaduras en los codos y las rodillas, en las manos y tiene toda lastimada la espalda y moretones”. “Cuando pedían agua para hidratarse durante el entrenamiento se las negaron”, dijo.