Fincas Sábado, 30 de septiembre de 2017 | Edición impresa

De la mano de Fecovita, fruticultores buscan exportar pulpa y jugos a USA

Integran Fruderpa, cooperativa de productores de durazno y ciruela de San Rafael y Alvear, que acondiciona una fábrica capaz de procesar 150 mil kilos diarios potencialmente colocables en Estados Unidos. Requisitos.

Por Miguel Ángel Flores Isuani - mflores@losandes.com.ar

Tienen materia prima de calidad y en volumen, van por su propia planta de procesamiento y necesitan capacidad comercial. Es el presente de un grupo de productores frutícolas asociados de San Rafael, que están a punto de activar su pulpera a partir de una inversión superior a los $ 40 millones, y para asegurarse proyección exportadora para sus productos (pulpa y jugos) ya tendieron un puente con Fecovita y su red de distribución en distintos países, sobre todo Estados Unidos.

Con el antecedente de la producción de conservas de fruta desde Real del Padre, Fruderpa, la sociedad que agrupa a más de 20 fruticultores sanrafaelinos y alvearenses, ahora quiere dar el salto al comercio exterior. Para eso avanza con la habilitación de una planta en Cuadro Nacional, dentro del Parque Industrial de San Rafael, a partir de una inversión de más de $ 40 millones, en parte con fondos de la Nación ($ 12 millones) y apoyo del municipio. De la pulpera y para la producción de jugos, junto a Fruderpa, participa Cooperativa La Línea. 

Saúl Bustos, responsable de Fruderpa, se entusiasma al afirmar que “se pudo adquirir la nave con asistencia nacional. Tenemos la maquinaria y la parte edilicia tiene un avance del 90%. Queremos arrancar con la venta de pulpa a distintos mercados, y para eso es clave Fecovita, por su experiencia comercial y su red de distribución en otros países”.

Fruderpa germinó con el programa Fruta para Todos en 2011-12. Dejó de vender solamente la fruta en fresco para incorporar secaderos, y hoy coloca fruta enlatada en el NEA (Formosa, Misiones). De la mano de exportadores chilenos, parte de su producción llegó a Estados Unidos y Europa.

Desde la firma de Maipú, que supo incorporar a su cartera aguas saborizadas, remarcan que para la firma del convenio definitivo sólo falta consenso en la adhesión de productores, plafón necesario para un negocio sustentable.

“Que nuestros asociados lo avalen es tan importante como la afectio societatis, el compromiso de los productores en sumarse al proyecto y dirigentes capaces de ponerse al frente. Por ahora el primer paso es poner en marcha la pulpera. Nosotros vamos a intervenir en el segundo”, confirmó por su parte Eduardo Sancho, titular de Fecovita, que luego de visitar la pulpera, espera el resultado de un estudio de costos y de mercado.

Lo cierto es que la planta, a pleno funcionamiento, puede procesar hasta 150 mil kilos diarios de durazno. El plan también prevé ciruela, damasco y pera.

¿Una Fecovita de la fruta?

Por lo pronto, el área de exportaciones de Fecovita tiene claro que Estados Unidos es el principal mercado de productos concentrados para la industria alimenticia, como pulpa de durazno. Eso exige, para Sancho, estándar de calidad elevado, volumen de materia prima y, sobre todo, una estructura comercial sólida como la que ostenta Fecovita. Ése es un motivo es un motivo de la alianza para Fruderpa. El restante es el conocimiento de commodities como el mosto, producto bien posicionado en el país del Norte para el eventual socio.

 “A futuro, tal vez, ¿por qué no pensar en una Fecofruta?”, consideró Sancho, acerca de que el modelo en ciernes con el sector frutícola sureño termine de emular al vitivinícola, que lleva 25 años.

Para Bustos hay un lema: “Primero hay que formar la sociedad que pensamos pero la salida es cooperativizarse. Estamos sumando a las cooperativas más chicas”.

Lo dicho: la conducción condiciona el engranaje definitivo al sí de sus asociados en San Rafael, de lo cual depende también cofinanciar la faz productiva. Del entramado que debe consensuarlo están las cooperativas Sierra Pintada, Goudge, El Cerrito, Real del Padre y Rama Caída, varias de las cuales tienen “cultivos consociados”, o sea, áreas con viñedos y montes frutales. 

Luego de una reunión con las partes interesadas y el intendente de San Rafael, sus referentes se muestran proclives a avanzar. Para Guillermo Cano, al frente de Real del Padre, una de las diversificadas, “tratándose de una firma de la zona, merece apoyo. De hecho, en 2015 procesaron 2 millones de kilos de ciruela y mucho fue de nuestros socios. Me parece bien que Fecovita agrande el portfolio”.

La cooperativa alvearense concentra, según el año, una producción de uva de entre 2,5 millones a 5 millones de kilos, y un volumen similar de ciruela y durazno sobre unas 5 mil hectáreas repartidas en forma casi pareja entre frutales y espalderos. Por eso, mirando al futuro, Cano ve a la alianza con Fruderpa como “una solución ante la piedra, ya que se puede defender mejor el precio de la fruta que va a industrialización”.

Tras la reunión del miércoles 13, uno de los consejeros de la zona Sur, Gaspar Alonso, mostró cautela. “Hay que seguir con el estudio para profundizar el tema. Es un proyecto interesante pero también grande. Si bien el plan es comenzar este año, nosotros tenemos un prestigio ganado y se necesita un tiempo prudencial”, adelantó.

Al respecto, Felipe Gattás, presidente de Sierra Pintada, con 350 asociados, observó pocos avances. Aunque advirtió que “particularmente, como sanrafaelino, me gustaría. Depende de que lo autorice en asamblea cada cooperativa”.