Estilo Jueves, 7 de diciembre de 2017 | Edición impresa

Crianza en tiempos de internet ¿Cómo poner límites?

El tema sigue y continuará en el tapete hasta lograr que, tanto chicos como adolescentes, sean conscientes de los peligros.

Por Analía De La Llana - adelallana@losandes.com.ar

Si usted piensa que su hijo en este momento está más seguro porque está en su casa, sentado en el sillón del living a metros suyo, con la notebook en su regazo e interactuando vaya a saber con quién, está equivocado.

Puede estar hablando con su mejor amigo, viendo a algún youtuber de turno, o quedando de acuerdo con un nuevo compañero en red que conoció hace tres días, y al que verá a la tarde en una plaza para intercambiar información sobre juegos.

Lo que ni usted ni su hijo saben es que del otro lado no hay un “amiguito nuevo”, sino un pedófilo de 49 años, con un perfil falso que puede cambiarle la vida de un día para otro.

Porque el peligro o cuidado no está sólo cuando los hijos salen al mundo exterior, sino también cuando deambulan en las oscuras calles virtuales, donde puede encontrar gente y sitios maravillosos, así como acechadores, ladrones, pederastas o violadores.

Pero no se persiga, porque no se trata de cuidarlos dentro de un cristal para que nadie los toque. Todo lo contrario, se trata de poder desarrollar una crianza amorosa desde la infancia, pero con límites, predicando con el ejemplo, y sabiendo absolutamente todo respecto a gustos, amistades y necesidades de su hijo.

Claro que no es fácil, pero es la mejor arma para cuidarlos y desarrollar un lazo de comunicación confianza y presencia hasta que sean adultos. Porque en la actualidad hay dos mundos en la vida de su hijo.

Como explica la psicopedagoga Mónica Coronado: “Es fundamental que si como padres le ponemos en las manos cualquier dispositivo a nuestros hijos (con objeto de que estén conectados por múltiples formatos y apps) también seamos conscientes de que hay un mundo extra al real el virtual) del cual protegerlos y preservarlos. De lo contrario los hijos sostienen vidas paralelas, alimentadas por la ausencia de padres, cuya responsabilidad es estar presentes en ambos universos”.

El acceso ilimitado a internet que ofrece comunicación e información a escala planetaria con cualquier lugar o persona, puede resultar tan enriquecedor como peligroso... ¿Acaso dejaría usted caminar a su hijo/a solo/a, por calles y zonas peligrosas a altas horas de la noche? Imagine que eso mismo sucede cuando se los deja liberados al universo virtual, sin saber con quién hablan, qué plataformas usan o con quién interactúan.

“Hasta los 12 años promedio como papás tenemos que saber qué hacen en internet nuestros hijos. Además de ubicar la computadora en un lugar común de la casa (como el living, y no en la habitación) debemos saber y manejar sus claves de acceso, las diferentes redes que prefieren y también sentarnos con ellos y que nos muestren sus listas de amistades, de dónde se conocen y de qué les gusta hablar. Hay que mostrarles desde pequeños los límites y cuidados con internet, algo que implica que cuando crezcan puedan compartir sin sentirse invadidos, y haciendo hincapié en las riquezas de esta herramienta que permite la tecnología. Cuidarlos y prevenirlos no significa colmarlos de miedos, pero sí de límites e información acerca de los peligros en red”, apunta Coronado.

Puntualizar reglas, determinar qué cosas puede o no buscar cuando son niños, es fundamental.

También hay que saber muy bien qué tipo de usuarios son los chicos, por ejemplo en Youtube qué ven, al igual que en Facebook, en Instagram o la red que sea. Chequear qué hacen en ellas, ver el historial a ver dónde navegan o qué buscan, siempre con el conocimiento de ellos, hay que manejarlo.

Ya a partir de los 14, si bien hay que respetar su privacidad, también se debe tener con ellos un diálogo abierto y ver qué tipo de usuarios son, y a dónde acceden. El lazo de comunicación y confianza con los hijos comienza desde pequeños. 

Por su lado, la psicóloga Beatriz Goldberg (especialista en familia, vínculos y adolescencia) opinó: “Los límites son parte del amor que se les da a los hijos, por eso es importante limitarlos en algunos aspectos y mantenerlos al tanto de la realidad, para la cual aún no están preparados. No se trata de asustarlos, sino de que manejen las potencialidades de la red, pero también sus peligros. Por eso los padres deben estar presentes, saber quiénes son los amigos con los que interactúan, como también lo que suben o manifiestan en las plataformas virtuales. Si son adolescentes no implica meterse en la vida de ellos, sino estar muy atentos a ese universo. La mejor protección que podemos darles no es el miedo, sino la información”.

 

Guía esencial de usos y prácticas

Cyberbullying: es muy importante enseñarles que tengan respeto hacia los demás evitando molestar, amenazar o humillar a sus compañeros utilizando redes sociales.

Grooming: es mejor advertir que es muy fácil que la gente mienta en internet y que hay adultos que intentan establecer contacto con menores para obtener satisfacciones sexuales.

Robo de identidad: enseñarles que tengan cuidado de no compartir demasiada información con otras personas en redes sociales o cuando interactúan en alguna aplicación, ya que no se sabe quién puede estar viendo la información y qué podría hacer con ella.

Malware: si la PC está infectada con algún código malicioso la información personal de todos los que la utilizan puede quedar vulnerable.

Sexting: advertirles que compartir fotos o videos en situaciones sexuales puede ser peligroso para su identidad tarde o temprano, pues no se sabe en manos de quién puedan terminar esas imágenes.

Acoso: los teléfonos móviles son dispositivos de gran utilidad que permiten realizar videollamadas, conectarse a internet, entre otras cosas. Todas estas utilidades en manos de un menor pueden suponer un riesgo ya que puede revelar su posición y, por lo tanto, quedar expuesto a adultos inescrupulosos.

Fuente: www.argentinacibersegura.org