Opinión Domingo, 14 de enero de 2018 | Edición impresa

Cortocircuitos - Por José Luis Toso

El planteo al gobierno de Macri por la venta de acciones en Transener es el primer sacudón de la UCR al mando de Cornejo en cambiemos.

Por José Luis Toso - jtoso@losandes. com.ar

Nadie puede asegurar que en el espacio oficialista nacional haya desencuentros de tal envergadura que se pueda pensar en una etapa de tirantez entre partidos aliados.

Pero sí se puede pensar que el fuerte llamado de atención que el radicalismo le realiza al gobierno de Macri por la venta de acciones del Estado en Transener está en condiciones de marcar algún cambio de actitud en la relación de los sectores mayoritarios de Cambiemos. 

Casualmente, esta situación se produce en momentos en los que Alfredo Cornejo da sus primeros pasos como presidente del Comité Nacional de la UCR y la controversia surge a raíz de una decisión gubernamental en un tema en el que el radicalismo tiene posición tomada y el sustento de muchos especialistas en política energética.

Quienes conocen al Gobernador comentan que hay que observar cómo utiliza en este caso el temperamento que lo caracteriza. El hecho de que la nota de protesta, que también firman los líderes legislativos de la UCR, va dirigida al ministro del área, Juan José Aranguren, no significa en absoluto que desconozcan que la decisión de venta de acciones fue fuertemente avalada por el presidente de la Nación.

Más allá del formalismo que supone dirigirse a quien ejecuta las decisiones del Poder Ejecutivo en el área energética, está claro que no existió la intención de rozar la figura presidencial. Una forma elegante de plantear la disidencia sin generar conflictos innecesarios, por ahora. 

Hubo sorpresa en el radicalismo porque el tema no habría sido comentado ni siquiera en la mesa chica que periódicamente reúne a los más influyentes macristas, tanto de la Casa Rosada como del Congreso, con las principales espadas legislativas de la UCR.

Con algún fastidio, hay quienes sostienen que la tranquilidad de enero, con poca actividad y casi ninguna reunión, favorece la aparición de medidas que, como la de Transener, se toman por decreto y sin la más mínima consulta hacia adentro de la coalición gobernante.

Quienes confían en la intuición política de Cornejo consideran que se trata de un dirigente práctico que no se va a oponer inútilmente a una media del gobierno nacional si no está convencido de ello, o si no tiene los argumentos suficientes como para presentar un planteo y esperar reacciones. 

Esos mismos radicales, no necesariamente cornejistas puros, también opinan que si el mendocino decidió avanzar con el tema es porque se respalda en la solidez que en materia energética tradicionalmente mantiene su partido, como señalábamos anteriormente.

“La nota es muy clara y consistente. No puede no ser contestada”, aseguran en las más altas esferas radicales, y aclaran que “lo que se está planteando no es tanto una postura histórica de nuestro partido. Creemos que lo que nos ha molestado es que se ha tomado una decisión que va en contra de lo que corresponde hacer en estos momentos en materia energética”, explicó con mucha seguridad una fuente radical. 

De todos modos, las opiniones por ahora tienden a relativizar cualquier posibilidad de conflicto o crisis y limitar las disidencias al ámbito político correspondiente. “Entendemos que nuestro planteo y pedido de explicaciones no hace otra cosa que fortalecer al Gobierno y también fortalecernos como coalición”, señaló un allegado radical que frecuenta el Congreso.

No obstante, sí hay quienes aseguran que el centenario partido debe adoptar más seguido este tipo de planteos y hasta tener una posición más exigente en las bancas con proyectos que llegan desde el Ejecutivo dándose por descontado el respaldo en las votaciones legislativas. “La carta que se mandó debe leerse como un ‘no más de estas cosas’”, aseguró la misma fuente.

Más allá de este primer chispazo público, por carta dada a conocer a la prensa, está claro que entre Macri y Cornejo ya hay una relación de alto rango, salvando las distancias que institucionalmente existen entre un presidente y un gobernador de Provincia. 

Ambos estuvieron pocas horas juntos el lunes, cuando Macri llegó a San Rafael con el pretexto de poner en marcha obras para mejorar una ruta nacional que sirve urbanísticamente a dicho departamento. ¿Hablaron entre ellos más allá de lo institucional? Imposible pensar que no, a pesar de que hay voces que en estos casos lanzan versiones que no son fáciles de comprobar. 

No hay dudas de que la unión entre los dos espacios políticos en la provincia sigue sólido. Seguramente existen diferencias metodológicas y de conducción, pero es muy poco probable que en el macrismo nacional alguien pueda pensar en estos momentos en una gestión que no tenga como referente en Mendoza a Alfredo Cornejo.

Consideran ambos que hay que atenerse a la realidad. Las estructuras partidarias como tales se encuentran en tela de juicio, más allá del rol fundamental que la Constitución Nacional les otorga como sostén del sistema democrático. Por eso bipartitamente se habla tanto de fortalecer a Cambiemos y se plantea pensar mucho menos en el Pro y el radicalismo. 

La del macrismo es una estructura partidaria relativamente pequeña pero con una notable solidez dirigencial en el plano gubernamental, mientras que el radicalismo mantiene su gran estructura pero sigue careciendo de figuras que trasciendan por sí solas en el plano nacional, y además tiene una participación relativa en las decisiones del Ejecutivo. 

La semana se completó para Cornejo con enojos puntuales. Refutó un nuevo informe de Estados Unidos sobre la inseguridad en Mendoza y se peleó públicamente con el diputado nacional Ramón por el incendio en el sur provincial.

En este caso quedó la sensación de que confrontó inútilmente y cayó en el enredo que planteó hábilmente el ex representante de Protectora aprovechando el error del jefe del Ejecutivo al acusarlo de hablar desde una playa cuando se encontraba en la zona de los incendios. No hay duda de que sobrevolar los campos incendiados es mínimamente lo que corresponde a un gobernante.

Varios cortocircuitos. El más importante, el energético, presenta al Cornejo que se proyecta y busca posicionarse más allá de la provincia que deberá dejar dentro de un par de años.