Estilo Jueves, 12 de octubre de 2017 | Edición impresa

¿Conviene tener amigos en el trabajo?

Es común que un compañero se transforme en un amigo. Esto tiene muchas ventajas y algunas desventajas.

Por Elena Zelle - DPA

Se comparte el escritorio, se sale a almorzar todos los mediodías y a veces hasta se toma una cerveza después de horario: es bastante común que algún compañero de trabajo se transforme en un amigo. Esto tiene muchas ventajas y no sólo para el trabajo. Sin embargo, tener un buen amigo allí también puede tener consecuencias negativas.

En principio, hacer amigos en el trabajo no tiene nada de malo, afirma el coach laboral alemán Bernd Slaghuis. “Siempre somos personas, incluso en el trabajo”, dice. Tener amigos en el trabajo tiene muchas ventajas: se puede hablar con ellos si el jefe tuvo una actitud rara o analizar en conjunto cómo transcurrió una reunión. Todas estas cosas pueden ser mucho más útiles de conversar con un colega que con la propia pareja.

Gabriele Binger, de la Asociación de Psicólogos y Psicólogas alemana, coincide: “Las amistades en el trabajo aumentan la confianza mutua y pueden tener una función fortalecedora y estabilizadora”. Esto es sobre todo importante en profesiones en las que hay que confiar mucho en el otro, como por ejemplo en la policía, los bomberos o en el caso de los trabajadores hospitalarios.

Sin embargo, un buen amigo en el trabajo también puede ser un apoyo en otros tipos de tareas, afirma la coach Kristine Qualen. Si se tiene un mal día, por ejemplo, se puede dejar algo a medio hacer sin que enseguida se genere una imagen laboral negativa o problemática.

Pero como en todo, hay un “pero”: tener un amigo en el trabajo puede hacer que uno se permita ciertas licencias. Esto tiene su contraparte complicada, como cuando, por ejemplo, el amigo espera lealtad por parte de uno cuando es reprendido por el jefe y uno está de acuerdo con el superior. “En esos casos es importante decir: ‘Entiendo que estés enojado, pero estoy de acuerdo con el jefe’”, dice Qualen.

¿Y qué pasa con las críticas al jefe o los chismes sobre los compañeros? ¿Conviene moderarse? Los expertos difieren en este punto. De acuerdo con Slaghuis, si se llevan bien, los colegas pueden hablar de todo, “como en una buena pareja”.

Pero si no se tiene tanta confianza hay que tener cuidado. Por lo general, los conflictos entre amigos en el trabajo son más virulentos. “Pueden perjudicar seriamente el clima laboral”, asegura Bringer. Cuanto más estrecha es la relación, más difíciles de solucionar pueden ser los conflictos. Un típico motivo surge cuando los dos colegas comenzaron al mismo nivel pero sólo es promovido uno. 

Así y todo, aunque la amistad se mantenga intacta, puede generar mal ambiente con los demás, por ejemplo, si dos personas se aíslan continuamente y siempre van a almorzar juntas. “Cuando hay cuchicheos, los demás se sienten aislados”, dice Slaghuis. Por eso, siempre es mejor ampliar el círculo de almuerzos o cervezas después de horario.

Esto rige no sólo en el trabajo, sino con el resto de las personas que se conocen más allá del empleo. “Quien solo se mueve entre colegas no sale del círculo de su profesión”, advierte Bringer. “Sólo se ven los problemas del propio trabajo, lo que limita mucho la visión del mundo”.