Policiales Miércoles, 6 de diciembre de 2017

El hombre que había herido a una masajista atacó a otras dos mujeres en pleno Centro

Habían contactado por Facebook al sujeto, quien llegó a un edificio de calle Catamarca y apuñaló a una de ellas. Escapó pero está cercado.

Por Ignacio Zavala Tello

Un hombre que había contactado a dos prostitutas por Facebook las atacó con un arma blanca esta tarde en un edificio de Ciudad. El hecho es de idénticas características al que ocurrió ayer por la tarde, cuando una masajista fue apuñalada en un edificio céntrico y alcanzó a escapar. Creen que se trata del mismo atacante y está cercado.

Los dos ataques a tres mujeres en 24 horas conmocionan no sólo a la sociedad si no a la Policía mendocina: el modus operandi del sospechoso, también.

Habían pasado unos minutos de las 18 cuando vecinos de un edificio ubicado en calle Catamarca al 80 de Ciudad escucharon los desesperados gritos de dos jóvenes mujeres. Según confiaron fuentes policiales, las víctimas de 31 y 37 años estaban en el departamento 37 del tercer piso. Aún no está claro si las mujeres viven allí o si alquilaron temporalmente el lugar.

De acuerdo al relato que darían luego los investigadores, las jóvenes son trabajadoras sexuales que habían acordado una cita con un hombre a través de una página de solos y solas de Facebook.

Cuando el sospechoso llegó al departamento, preguntó por “Andrea”, el mismo nombre que le mencionó a la masajista que fue apuñalada y por poco violada ayer en un edificio ubicado en calle San Martín, casi esquina General Paz.

De acuerdo al relato de las víctimas, replicado por fuentes cercanas a la investigación, el hombre “de aspecto norteño”, amenazó con un arma blanca a las meretrices, quienes se resistieron y comenzaron a gritar. El atacante alcanzó a herir en el brazo derecho a la menor de las mujeres. Además les robó sendos teléfonos celulares.

 

 

Los alaridos de las jóvenes alertaron a una vecina, quien se identificó como policía y le dio la voz del alto al sospechoso que corría escaleras abajo. La efectivo siguió en persecución del supuesto abusador, quien exhibió un arma de fuego, hasta que ambos llegaron a la vereda.

Entonces, el hombre se subió a una moto y escapó a toda velocidad por calle Catamarca hacia el Oeste. Pero, la policía alcanzó a anotar la patente del rodado y luego alertó a sus camaradas que patrullaban la zona, quienes trataron infructuosamente de capturar al sospechoso. La novedad se expandió por la frecuencia radial policial cuando los ocupantes de ese patrullero pidieron apoyo para la persecución.

Esa prueba se suma a las imágenes que captaron las cámaras durante el ataque de ayer. Además, según tienen acreditado los pesquisas, el sospechoso utilizó el mismo perfil de Facebook y la misma página para contactar a sus víctimas.

Los motivos por los que el sospechoso ataca no están claros. La resistencia de las propias víctimas a declarar y contar detalles a los investigadores dificulta su tarea ya que no saben si el móvil de los ataques es el robo, el abuso sexual o si padece algún desorden mental.

Fuentes consultadas confiaron a Los Andes que la semana pasada hubo un ataque de similares características en un edificio ubicado en la esquina de Godoy Cruz y Chile, también de Ciudad. Así los sabuesos han ido trazando el perfil del sospechoso y se esperanzan con capturarlo en las próximas horas.

 

El ataque de ayer

Una mujer de 35 años fue apuñalada en un confuso hecho ayer por la tarde en una casa de masajes ubicada en pleno Centro. La víctima salió corriendo a la calle, ensangrentada y denunciando a gritos que habían intentado violarla.

La mujer se encontraba sola en un salón donde se realizan masajes ubicado en un tercer piso. De pronto ingresó un hombre “de aspecto norteño” quien, luego de anunciarle que iba a lastimarla por ser amiga de una mujer llamada Andrea, la apuñaló.

Luego, siempre según el relato de la víctima, el hombre intentó violarla pero ante su resistencia y al pedido de ayuda a los gritos, desistió. Sin embargo, antes le robó el teléfono celular.

La mujer aprovechó para salir corriendo a la calle semidesnuda y pedir auxilio.