Fincas Sábado, 14 de abril de 2018 | Edición impresa

Cómo la agricultura biodinámica eleva la vitalidad de los cultivos

Aseguran que mediante el uso de plantas que aportan nutrientes y un ecosistema equilibrado.

Por Jaquelina Jimena - jjimena@losandes.com.ar

Cómo lograr cultivos productivos en el tiempo es parte de los desvelos de los hombres de campo. La sustentabilidad aplicada a prácticas agrícolas viene en asistencia para dar soluciones y será el foco principal del Seminario de Agricultura Sustentable en el marco de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) que se desarrollará este lunes 16 de abril.

El evento tendrá una constelación de expertos, los cuales brindarán herramientas concretas sobre todos los aspectos que implican apostar por minimizar la degradación de la tierra agrícola maximizando a su vez la producción. Los especialistas recorrerán el conjunto de las actividades agrícolas, tales como gestión de aguas y suelos, selección de cultivos y conservación de la biodiversidad. 

Uno de los capítulos relevantes será el dedicado a la biodinámica. Su definición técnica dice que es un tipo de agricultura que considera a las granjas como organismos complejos. Así, hace hincapié en la interrelación entre suelos, plantas y animales, tratando el conjunto como un sistema en equilibrio, evitando en la medida de lo posible intervenciones externas, teniendo en cuenta la pérdida de nutrientes debido a la salida de las cosechas y otros productos fuera de la finca.

Como en otras formas de agricultura ecológica, su aplicación evita el uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas industriales. 

En Mendoza ya existen emprendimientos hortícolas y vitícolas que apuestan por estas prácticas. Están afincados en el Cinturón Verde, Lavalle, Valle de Uco, Agrelo, Ugarteche, Barrancas y en Lunlunta. 

“El buen uso de ésta permite acceder a un mejor control de los nematodos”

Todos ellos están unidos por objetivos que son comunes. Uno de ellos es mejorar la vitalidad de los cultivos pero también subsisten otras variables que también son recurrentes como el costo-beneficio a la hora de adoptar estas prácticas en los cultivos. 

Marcos Persia, ingeniero agrónomo y asesor en Agroecología y Agricultura Biodinámica, afirmó que los costos de instalación de estos sistemas son bajos. 

“Básicamente es cambiar la filosofía de cómo se trabaja el suelo. De ahí va la roturación del suelo y remplazarlo por prácticas de segados o de cortes de los vegetales. Con eso lo que se hace es cambiar tu maquinaria o sea remplazar arados por restabilizadoras y eso no lleva un costo enorme”, detalló Persia.

Uno de los beneficios palpables de la biodinámica aplicada a la producción hortícola es elevar la sanidad y estructura del suelo.

Según el especialista, hay plantas que se utilizan para elevar los beneficios biológicos; una de ellas son las leguminosas. “Estas plantas, al pisar nitrógeno, tienen una ganancia extra en nutrientes y a su vez tenés una disminución del aporte de fertilizantes exógenos porque empezamos a utilizar el nitrógeno que existe en el aire. Así estas plantas son capaces de captar el nitrógeno pudiendo incorporarlo en la fase del suelo. A su vez las plantas lo incorporan naturalmente, lo cual tiene como resultado una relación simbiótica que se establece en el cultivo”, señaló Persia.

Combatiendo plagas

El buen uso de la biodinámica permite también acceder a un mejor control de los nematodos. “Con la utilización de los coles, cuando se degradan, el suelo produce sustancias que son antagonistas de los nematodos, que es una plaga muy dura del suelo”

En un par de fincas en Barrancas y en Lunlunta un emprendimiento que se llama “Germen de Vida” ya viene trabajando bajo los conceptos de la biodinámica. Allí las hortalizas como zapallo, tomate y camote son luego procesadas en la minifábrica familiar. “Es un pequeño emprendimiento de multipropósito de elaboración. Ellos elaboran productos como salsa de tomates, frutas y hortalizas secas. El ciclo entonces ya no es producir kilos y kilos sino, por ejemplo, en tomates se logra desde 40 mil hasta 50 mil kilos por hectárea, que es un promedio provincial”, comentó Persia.

Está claro que la calidad no se mide por la cantidad de rendimiento sino por el agregado de valor procesando esos productos con una materia prima saneada.