Turismo Domingo, 3 de diciembre de 2017 | Edición impresa

Comer como local, de viaje: sí se puede

En esta nota te damos algunos consejos para comer como un local, aun lejos de casa.

Por Redacción LA

1. El horario importa

Cuando se trata de cenar en otro país, los argentinos se suelen enfrentar al mismo problema: en el resto del mundo esta comida se sirve más temprano.

Si aquí salir a comer a las 22 resulta normal, tenga en cuenta que en otros lugares puede que le cierren la puerta en sus narices.

Por esa razón lo más recomendable es conocer los horarios y atenerse a ellos. Con preguntar en el hotel o a su anfitrión será suficiente para no irse a dormir con el estómago vacío. 

 

 

 En Londres, por ejemplo, la gente suele salir a cenar alrededor de las 19. Mientras que en algunas ciudades de Australia y el Sudeste Asiático puede ser hasta una hora más temprano.

La información es poder y mejor no convertirse en el turista de última hora al que todos los mozos le hacen control mental para que se vaya. 

 

2. Los cubiertos

Al momento de comer afuera, no siempre la incógnita está en qué plato probar. A veces también hay que preguntarse cómo comer tal o cual especialidad del país.

En Tailandia se utiliza el tenedor y la cuchara. ¿Cuchillo? Ni por asomo. Y aunque los palillos son un souvenir que se ofrece en todo el país, los tailandeses sólo lo emplean para la comida china.

 

 

En la India, Marruecos y otros lugares de Oriente Medio es común comer con la mano. Sin embargo, debe ser la derecha. La izquierda es la que usan para la higiene en el baño. 

En Japón y China, los palillos imperan en la mesa. Sin embargo también se deben conocer sus usos. Chuparlos, clavarlos verticalmente en el arroz o cruzarlos es ofensivo. En este sentido, nada como aplicar el "donde fueres haz lo que vieres" para evitar malos entendidos o papelones. 

 

3. Las comidas y las costumbres

Es imposible conocer todas las costumbres de un país que se visita por primera vez, aunque una pequeña investigación previa no hace mal a nadie. Con un poco de información, se puede evitar pedir una bebida alcohólica o cerdo en un país musulmán, por ejemplo. 

 

 

4. La propina

Como sucede al principio de Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992) donde los protagonistas deliberan en torno a la propina, este tipo de situaciones se agudizan cuando uno se encuentra en el exterior. Una vez más, conocer las costumbres del lugar que se visita, es clave. 

En Estados Unidos dejar propina es una obligación y el monto debe rondar el 15% de lo consumido. Menos del 5% es considerado prácticamente un insulto. Mientras, en España, dejar propina no es un gesto muy común aunque siempre es bien recibido. En Singapur y Japón sucede lo contrario.

Puede ser tomado por el mozo como una injuria. 

 

 

5. La cuenta

En algunos países como Islandia, el uso de la tarjeta de crédito o débito está ampliamente extendido. En otros sitios no sucede lo mismo. Si no cuenta con efectivo del lugar, chequee las formas de pago. Mejor es prevenir...