Política Martes, 14 de noviembre de 2017

Lagomarsino dijo que con Nisman tenía una relación "amo-esclavo" y que le dio el arma

El único imputado como partícipe necesario del asesinato del fiscal, declaró por 10 horas ante Ercolini: "La causa me destruyó la vida".

Por Agencias

Diego Lagomarsino, el único imputado como partícipe necesario del asesinato del fiscal federal Alberto Nisman, aseguró hoy que con el fiscal tenía una relación "amo-esclavo", que nunca tuvo "vínculos con los servicios de inteligencia" y que la causa "le destruyó la vida", tras ratificar que él le entregó el arma, al declarar por casi diez horas ante el juez federal Julián Ercolini.

El técnico informático se presentó esta mañana ante Ercolini, después de que la pasada semana la Justicia determinase que lo ocurrido fue un homicidio y no una "muerte dudosa", como hasta ahora, y señalara como sospechoso al informático. 

En concreto, el magistrado pidió su comparecencia tras una petición del fiscal Eduardo Taiano, que en un dictamen señaló que la muerte de Nisman fue "provocada, cuanto menos, por una persona" el 18 de enero de 2015, cuando apareció con un tiro en la cabeza en su casa de Buenos Aires, cuatro días después de acusar a la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, de encubrir a terroristas iraníes.

En ese sentido, el procurador solicitó al magistrado denominar el caso como "homicidio" y citar al asesor informático del fallecido fiscal para que declarase como "partícipe primario del homicidio", al haber aportado el arma con la que se consumó el delito por autores que aún no han sido identificados. 

La muerte de Nisman fue "provocada, cuanto menos, por una persona"

Ercolini aceptó la petición y también llamó a declarar, entre el 20 y 21 de este mes, a cuatro custodios de la Policía Federal que tenían asignados Nisman al momento de morir, por incumplimiento en sus deberes al no protegerlo debidamente. 

De momento, Ercolini no ordenó detener a ninguno, aunque pidió colocar a Lagomarsino -que tiene prohibida la salida del país desde 2015- una tobillera electrónica para controlar sus movimientos. 

 

 

Hace unos meses, y para intentar avanzar en las causas de la muerte (si se trató de un suicidio o un homicidio, como defiende la familia del difunto), Taiano pidió a la Gendarmería (policía militarizada) realizar un informe recreando la escena del crimen y profundizando en los detalles de la muerte. 

Finalmente, en septiembre, una junta de policías y peritos estableció que dos personas golpearon, drogaron con ketamina y asesinaron a Nisman en su casa a las 02.46 hora local del 18 de enero, lo que alejó la teoría del suicidio. 

Taiano reseñó, con base en ese documento, que una de las personas involucradas en el crimen manipuló el arma y la otra lo asistió y manipuló el cuerpo de la víctima, que horas después de morir tenía previsto comparecer en el Congreso para detallar la denuncia contra Fernández. 

 

 

En su acusación a la expresidenta, el fiscal creía que la firma de un acuerdo entre Argentina e Irán en 2013 que buscaba una colaboración conjunta para esclarecer el ataque a la AMIA, que también sigue impune, suponía en realidad un pacto para encubrir a los iraníes sospechosos del ataque con el fin de favorecer el intercambio comercial bilateral, algo que Fernández siempre ha negado. 

Ya en 2015, Lagomarsino fue imputado por llevar a la casa de Nisman la pistola, que el informático reitera le pidió el propio fiscal para proteger a sus hijas.