Sociedad Sábado, 7 de octubre de 2017 | Edición impresa

Campaña anti nuclear ganó el Nobel de la Paz

El galardón fue para ICAN, una agrupación de 468 ONGs de 101. Buscan que las potencias con armas atómicas firmen el tratado que las prohíbe.

Por Agencias

La Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés) ganó ayer el Nobel de la Paz tras una década de esfuerzos para prohibir la bomba atómica, en un contexto de tensión con Corea del Norte.

El Comité Nobel noruego eligió premiar la lucha contra las armas de destrucción masiva, justo cuando el presidente estadounidense Donald Trump amenaza con romper el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán e intercambia una retórica belicista con el líder norcoreano Kim Jong Un.

“La elección del presidente Donald Trump incomodó a mucha gente por el hecho de que pueda autorizar por sí solo el uso de las armas nucleares”, declaró a los medios la directora de la ICAN, Beatrice Fihn, en Ginebra.

“Las armas nucleares no aportan la seguridad ni la estabilidad”, como lo demuestra que la gente en Estados Unidos, Japón y Corea del Norte no se “sienta especialmente segura”, añadió.

 

 

ONGs agrupadas

Setenta y dos años después de las bombas atómicas estadounidenses sobre Hiroshima y Nagasaki, el Comité del Nobel otorgó el galardón a la ICAN, coalición que reagrupa a centenares de ONG, por haber contribuido en la adopción este año de un tratado histórico sobre la prohibición del arma atómica.

“Vivimos en un mundo donde el riesgo de que se utilicen las armas nucleares es más alto de lo que nunca fue” declaró la presidenta del Comité Noruego del Nobel, Berit Reiss-Andersen.

El 7 de julio en la ONU, 122 países adoptaron un tratado que plantea por primera vez el principio de la prohibición de desarrollar, almacenar o amenazar de utilizar el arma atómica.

Su alcance es sobre todo simbólico, dada la ausencia de las nueve potencias nucleares entre los firmantes, así como los países de la OTAN.

“Ese tratado no hará al mundo más pacífico, ni logrará la destrucción de ningún arma nuclear, ni fortalecerá la seguridad de ningún Estado”, declaró un portavoz del departamento de Estado, subrayando que EEUU no firmará el texto.

El Nobel de la Paz es para “alentar” a los países que no firmaron el tratado a que obren para eliminar del planeta las armas nucleares, subrayó Reiss-Andersen.

La OTAN “comparte este objetivo con la ICAN”, reaccionó el líder de la Alianza Atlántica, general Jens Stoltenberg, pero “lamenta que las condiciones para alcanzar un desarme nuclear no sean favorables”.

Por su parte, Moscú dijo “respetar” la elección del comité Nobel.

 

 

Donald Trump debe certificar antes del 15 de octubre ante el Congreso que Teherán respeta sus compromisos en el marco del acuerdo de 2015, que impone estrictas restricciones al programa nuclear iraní a cambio de que se levanten las sanciones.

Fundada en 2007 en Viena, durante una conferencia internacional sobre el tratado de no proliferación nuclear, la ICAN tiene su sede en Ginebra, en las instalaciones del Consejo Ecuménico de las Iglesias, otra ONG internacional.

Aunque la cantidad de ojivas se ha reducido en 30 años -pasó de 64.000 en 1986 a poco más de 9.000 en 2017, según el Bulletin of the Atomic Scientists (BAS)-, el número de países que poseen el arma nuclear aumentó. Hoy son 9 los que poseen tales armas de destrucción masiva: Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido, China, India, Paquistán, Corea del Norte e Israel. 

El Nobel será entregado el 10 de diciembre en Oslo, capital de Noruega.