Vecinos Jueves, 9 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Calles en obra: reclaman celeridad y reducción de tasas

Comerciantes de Ciudad y Guaymallén expresaron que valoran los trabajos pero que el tránsito se vuelve un caos y ahuyenta a los clientes.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

Las obras públicas que se realizan en Capital y Guaymallén tienen a mal traer a los comerciantes quienes si bien las consideran positivas, cuestionan las dilaciones y falta de organización para atenuar las complicaciones que conllevan. 

Ayer por la mañana se reunieron varios de quienes tienen sus negocios en torno a la plaza San Martín de Ciudad, que se encuentra en obra desde hace varios meses.

Concretamente se trató de quienes tienen locales sobre calle 9 de julio: es que la intersección con Gutiérrez estuvo cortada hasta antes de ayer por la tarde lo que implicó un tránsito nulo esa primer cuadra. Pero no sólo eso sino que además los diversos cortes, simultáneos o no, en torno a los trabajos han implicado varias complicaciones. 

Una de ellas es la drástica disminución de la circulación de personas y por ende una baja en el consumo en sus locales. 

“Hay una soledad total, estoy en plena temporada y han bajado mucho los clientes”, comentó Elizabeth, de un negocio de vestidos de fiesta. Señaló que por la tarde, cuando oscurece hay una verdadera “desolación”, ya que no hay ni siquiera policías.

Los temores por la inseguridad fueron destacados por varios e incluso manifestaron que cierran mucho más temprano, a veces a las 19,  por la misma causa. 

El corte en esa esquina duró 3 semanas mientras que los trabajos en la plaza comenzaron en abril.

Eduardo, quien tiene un Estudio Jurídico contó que han cortado otras esquinas en las inmediaciones, por esa causa la playa donde paga de manera mensual para dejar su vehículo estaba cerrada y era una complicación encontrar lugar -además del gasto- en plena zona bancaria.

Por otra parte, por el corte debía salir en contramano y en una oportunidad, debido al caos que se genera, lo chocaron sin que él tuviese la culpa. Además, el corte se ha hecho efectivo incluso para peatones. Por ello, varios expresaron que deben hacer un gran recorrido para ir a 60 metros. 

“Tenemos la casa central a dos cuadras pero tenemos que hacer toda una vuelta para llegar”, comentó el empleado de una óptica. 

Carlos, propietario de un café, dijo que el problema es la falta de coordinación de las obras y los desvíos lo que hace que el tránsito desemboque todo en una esquina. 

Señalaron que la gente prefiere no ir al Centro justamente por el problema que implica moverse. “Se está promocionando un shopping a cielo abierto pero esto no colabora, por eso la gente prefiere ir a un shopping donde está más cómoda”, subrayó Rodolfo, quien trabaja para una empresa de regalos empresariales. Uno de los aspectos que destacaron es que en este contexto, deben seguir manteniendo sus negocios, pagando tasas e impuestos, por lo que solicitan una reducción a la comuna. 

Otras zonas

Los comerciantes de calle Arístides Villanueva, vienen lidiando con lo mismo desde hace meses. Los consultados consideraron que  allí se ha hecho de manera bastante ordenada, por etapas y que en general la gente estaba informada de los cortes por lo que el caos vehicular se redujo. 

De todas formas aceptaron que  cuando las obras están en sus propias cuadras la clientela es prácticamente nula. “A veces no podía entrar ni yo al local”, dijo con un humor una vendedora. 

Distinto y más dramático es el panorama de quienes están asentados sobre calle Godoy Cruz, de Guaymallén, que tiene varias cuadras en obra desde hace unos 5 meses.  Allí se levantaron asfalto y veredas y se están haciendo trabajos en cañerías subterráneas, que son muy complejos porque no se trabajaba allí desde hace más de 40 años.

Transitar por el lugar es por tramos, una odisea. 

“La gente a las 9 de la noche se encierra y no pasa un sólo vehículo”, dijo Elvira, propietaria de una librería. Aceptó que las obras son necesarias y que reconoce que la Municipalidad seguramente no sabía con qué se iba a encontrar cuando levantara la calle. 

“No te imaginás el daño que nos han hecho”, manifestó Eduardo, dueño de una sala velatoria. Comentó que mucha gente va y cuando ven cómo está la calle decide  irse.

Calculó que la baja ha sido de un 70% promedio y dio como ejemplo que en agosto hicieron 3 servicios cuando lo habitual es que sean entre 15 y 18. Agregó que cuando tienen que retirar el cuerpo deben llevarlo “a pulso” hasta la esquina, es decir, media cuadra. 

“Hay mucha improvisación en la obra, se ve que hacen y luego deshacen”, contó. 

“Abrimos más tarde y cerramos más temprano”, sostuvo Mauricio, de una empresa de servicio técnico informático. Si bien lo que hay alrededor es un barrio y se puede suponer el traslado a pie, el joven resaltó que hay muchos clientes que son de paso y van en vehículo ya que les resulta más cómodo que ir a la Ciudad. 

La inseguridad también es un tema aquí, de hecho comentaron que habían sufrido robos. 

En este caso dijeron que no hubo correlato entre los tiempos que había informado el municipio y lo que ocurrió en la práctica. 

Helvio Grilli, director de obras municipales de Guaymallén, explicó que hace tanto tiempo que no se trabajaba allí que se han encontrado con imprevistos que han requerido nuevos trabajos. “Es una de las obras más complejas que tenemos en Guaymallén”, aceptó y dijo comprender la inquietud de los vecinos. 

Adujo que además de cambiarse cañerías de agua y cloacas  -entre otras mejoras- se está colocando un acueducto que permitirá regular el suministro entre diferentes zonas del departamento, un trabajo que no puede hacerse por tramos cortos ya que requiere un despliegue lineal. 

“El desvío de vehículos es complicado, se ha estudiado,  pero hay que romper hasta 10 metros por la calle perpendicular por lo que se rompe toda la esquina”, agregó.