Fincas Sábado, 10 de febrero de 2018 | Edición impresa

Buena cosecha de miel para Mendoza

Mejoró el panorama con respecto a 2016. El grueso de los productores exporta. El precio pagado a granel va desde $ 33 a $37 el kilo.

Por Redacción LA

El presente productivo de la miel en la provincia no está dejando una dulce cosecha para los productores apícolas. 

En el Sur el clima seco no ha permitido la floración natural de los montes por lo tanto las abejas no han logrado hacer su trabajo y el rinde lo sitúan entre 20 y 25 kilos de miel anual por colmena, bastante lejos de los 40 kilos que suele dejar una temporada excelente en el Valle de Uco

En Lavalle, la primera aproximación, teniendo en cuenta que la temporada finaliza en marzo, también la califican de temporada promedio, con rindes de hasta 40 kilos de miel por colmena, un saldo bajo comparado a los 60 kilos de miel que los productores obtenían hace 10 años atrás. 

Pero no todas las percepciones sobre cómo va el transcurso de la actual temporada son iguales. Desde el Ministerio de Agroindustria de la Nación, su informe más reciente punteó que “aparenta ser próspera con buen aporte de floraciones nativas y de cultivo, hasta ahora las condiciones climáticas no han sido tan agresivas como años anteriores, hay buena floración melifera nativa. En los diferentes oasis de la provincia hay buenas expectativas de cosecha. Desde el punto de vista sanitario no se han detectado casos relevantes o diferentes, continúa siendo varroa la enfermedad más común en esta provincia”.

Foco productivo

Tanto el Sur y el Norte, los oasis productivos que concentran el grueso de la presencia apícola, la temporada que usualmente comienza en julio y agosto y finaliza en marzo, si bien los rindes de miel por colmena están en el promedio provincial de 20 kilos de miel por colmena, el balance es mucho alentador que la temporada pasada. 

“Tuvimos una situación muy crítica por las heladas tardías de primavera que provocó mucha mortandad. Como consecuencia tuvimos rindes bajísimos de sólo 5 kilos por colmena. Al presente estamos mejor”, apuntó el productor apícola Daniel Avena. 

La misma apreciación fue compartida por el productor Luis Gómez quien afirmó que el año pasado fue perdido ya que no lograron cosechar miel

Este año lo calificó como “seco”, lo cual no permitió que sus abejas repartidas en 500 colmenas lograron producir para luego cosechar suficiente miel. 

“Este año no llovió, el monte se heló lo que produjo que la cosecha no fuera como la esperábamos. El orégano está seco y nos complica la actual cosecha en el Valle de Uco. Es un año donde nos cuesta más completar los tambores con 330 kilos de miel”, detalló Gómez. 

Tierras adentro, si sus colmenas pueden situarse en el promedio de tener  un rinde de 25 kilos por año, este año para Gómez la cosecha le arrojó 15 kilos. 

“Estamos en la cola de la temporada con la última pasada con  cultivos extensivos como oréganos o monte natural. Ya es un poco de maleza por lo tanto ya tenemos pocos kilos de miel”, subrayó Gómez. 

En el caso de la apreciación del productor apícola Mario Vicente, la sequía en el Valle de Uco ha sido evidente esta temporada. La falta de agua afectó a los cultivos y calificó a la cosecha 2017-2018 como “normal”. 

“Desde el Valle de Uco viene a nivel normal es 20 kilos por colmena es un promedio”, explicó el productor.

"La actividad vitivinícola -continuó- no nos favorece. La vid es un monocultivo que no nos genera actividad en el colmenar, las abejas no pueden hacer nada con esa fruta. Nosotros buscamos monte natural y pasturas".  

Hacia el norte de la provincia, las colmenas de Federico Pinazo no arrancaron productivas porque el campo se heló, sin embargo esa situación se revirtió en noviembre lo que le permite calificar a la presente temporada como normal. 

“En Lavalle estuvimos mal luego nos recuperamos pero nos costó llegar con las colonias. Este año tenemos un promedio de 35 a 40 kilos por colmena estamos cosechando en forma  aceptable y los precios se han recuperado pero la inflación es considerable”, explicó Pinazo. 

Si bien los rindes en su caso han sido más generosos está muy lejos de su producción de hace 10 años atrás cuando sus colmenas lograban rindes de hasta 60 kilos de miel por año.  

Cronología productiva

En el caso de la producción apícola no sigue el calendario comercial que rige para el grueso de las actividades económicas de la provincia. 

El año apícola comienza en julio y agosto y tiene una fecha de cierre, en algunos casos es en marzo, en otros es en abril. 

La unión materializada en cooperativas es una realidad para algunos, otros productores apuestan por la unión en aquellos casos donde primen pedidos comerciales de los acopiadores que luego destinarán los tambores de miel a la exportación. 

En el caso del productor Luis Gómez cada año constituye una sociedad informal con otro apicultor. “Nos ayudamos mutuamente juntos tenemos unas 500 colmenas. No es una sociedad formal, no estoy cooperativa he tenido una mala experiencia, de cualquier manera no hay muchas cooperativas”, detalló. 

La comercialización en 2018

En materia de precios, la miel tiene un comportamiento atado al dólar, sin embargo, las subas que tuvo la divisa norteamericana no fue trasladadas al precio final y hoy los acopiadores de miel pueden pagar el kilo entre $ 33 y $ 37 el kilo. La exportación tiene su propio peso, según datos del Ministerio de Agroindustria de la Nación en la Argentina hay unos 23 mil dueños de 3,5 millones de colmenas, que lograron posicionar al país como tercer productor y segundo exportador mundial.

El país produce una media anual que ronda entre las 60.000 y 65.000 toneladas, según el mismo organismo, con un dato que llama la atención: el 95% de la producción se destina a la exportación.

El circuito comienza con los propietarios de las colmenas de allí, la cosecha puede correr dos destinos:  venderse a fraccionadores o a exportadores que la comercializan a granel, principalmente a los Estados Unidos y Alemania. Apenas el 1 por ciento de la miel exportada sale envasada, mientras que la inmensa mayoría se va en tambores de 300 kilos con el fin luego de ser mezclada con otras variedades, destinada a la industria o fraccionada por empresas locales.

La miel argentina es reconocida internacionalmente por su calidad y en el país se producen todo tipo de variedades: desde las mieles más oscuras hasta las más claras.