Opinión Lunes, 16 de abril de 2018 | Edición impresa

Brutal bombardeo a Siria de EEUU, Inglaterra y Francia - Por Juan Guillermo Milia

Por Juan Guillermo Milia - Lic. en Ciencias Políticas y Sociales. Especialista en Política Internacional

Ciento diez misiles fueron lanzados por el "Comisario del Mundo" y sus aliados contra el territorio sirio. Semejante acción contradice los principios de la ONU y constituye, además, una flagrante violación del Derecho Internacional, según lo ha manifestado el gobierno del presidente Bashar Al-Assad.

La excusa fue el presunto ataque con armas químicas que habría lanzado el gobierno contra el bastión rebelde de Duma. 

Sobre dicho ataque no hay uniformidad de criterio; ni con respecto a la sustancia química utilizada ni con relación al número de víctimas. 

Con respecto a la sustancia química varían entre el famoso gas Zarin y el más modesto cloro. 

Tampoco hay acuerdo con respecto al número de víctimas que oscilan, según las fuentes entre 40 y 250. 

También llama la atención la fecha elegida para concretar el bombardeo, coincidente con la llegada a Siria de un equipo de la Organización para la prohibición de armas químicas (OPAQ), que tenía previsto investigar a partir del sábado 14 el supuesto uso de armamento prohibido en la localidad de Duma, el pasado 7 de abril. 

El gobierno sirio atribuye el objetivo del bombardeo en la madrugada del sábado al propósito de impedir el trabajo de la citada Comisión y ha manifestado que estos bombardeos no afectarán la voluntad y determinación de las fuerzas armadas sirias para combatir el terrorismo y defender la soberanía y la integridad territorial.  

En 2011 se inicia en Túnez un movimiento en demanda de mayor libertad y en rechazo de gobernantes que se habían eternizado en el poder, en algunos lugares fue más violenta.  Fue lo que se denominó la "Primavera Árabe", que afectó a casi la totalidad de los gobiernos monárquicos o republicanos del Norte de África y del Medio Oriente. 

En algunos casos este movimiento logró expulsar al gobernante del país, como en Túnez, Egipto y Libia. 

En Siria, concretamente, la intentona de la oposición dio lugar a una feroz guerra civil en la que han intervenido países y grupos guerrilleros, cada uno persiguiendo sus propios intereses.

Estados Unidos y Arabia Saudí buscaban por motivos diferentes la caída del presidente Al Assad y para tal fin no tuvieron reparos en inmiscuirse en el conflicto apoyando para tal objeto al denominado Estado Islámico o ISIS. 

Sí, ese mismo que degollaba a sus prisioneros por televisión. Este, para crear el supuesto Estado islámico, usurpó parte del territorio de Siria y de Irak. 

Como el propósito de los EEUU y de Arabia era el de derrocar al presidente sirio, iban hacia un rotundo fracaso, pues éste con el apoyo de Rusia, Irán, los kurdos, etc. fue recuperando el territorio usurpado y se mantenía firme en la presidencia. 

Entonces es que se recurre al "viejo truco" del ataque con armas químicas para justificar su intervención en el conflicto (no niego que el ataque haya existido, solo pongo en duda quién lo llevó a cabo). 

Sobre este proceder EEUU tiene experiencia de cuando acusó a Saddam Hussein, presidente de Irak de la tenencia de tales armas para justificar la guerra contra ese país y la destitución de su presidente.

Sin embargo, luego de ocupar el territorio iraquí, sumiéndolo en la anarquía, y de espulgarlo de arriba abajo, no se encontraron ni rastros de los depósitos de armas químicas. 

En esta oportunidad, Estados Unidos y sus aliados, que detentan un pasado nada limpio que digamos en materia de colonialismo y de imperialismo, no han trepidado en poner al mundo al borde de una espantosa guerra mundial, para imponer sus caprichos, imponiendo la justicia con mano propia.