Opinión Domingo, 15 de abril de 2018 | Edición impresa

Bien radical uno y bien macrista el otro - Por José Luis Toso

En la UCR dicen que el planteo de Cornejo sobre Aranguren fija cabalmente el pensamiento del partido. Y el ministro se refugia en Macri.

Por José Luis Toso - jtoso@losandes. com.ar

Cornejo tuvo un notable protagonismo político y una fuerte repercusión mediática en la semana a partir de sus planteos en la mesa estratégica de Cambiemos y, con mayor razón, por su crítica a aspectos de la política económica nacional, puntualmente a la gestión del ministro Aranguren, al disertar para el Rotary Club, en la ciudad de Buenos Aires.

Desde el radicalismo sostienen enfáticamente que la postura de Cornejo refleja cabalmente el pensamiento partidario. Reconocen que es probable que en algunos ámbitos del oficialismo lo que dijo sobre Aranguren, su política energética y sus ahorros en el exterior no haya caído del todo bien, pero aseguran que al presidente Macri la actitud del mendocino no lo afectó en lo más mínimo y que, al contrario, el Presidente ve en él una postura sincera y un aporte despojado de cualquier interés.

Debe recordarse que ya hubo diferencias explícitas en enero, cuando se supo de la firma del decreto para la venta de acciones del Estado nacional en Transener. Fue el debut de la presidencia partidaria a cargo del gobernador mendocino. En ese momento la tensión no significó ninguna ruptura en el seno de la coalición oficialista, pero sí una toma de posición radical sustentada en una histórica prédica del partido en materia de medidas energéticas.

Y así como Macri no se habría visto afectado por los recientes dichos de Cornejo contra su ministro y amigo, éste fue muy escueto pero contundente para responder a las críticas del mendocino. También refugiándose en la confianza que le dispensa Macri, se limitó a decir que no le importa “quién esté enojado” con él y su gestión en el Gobierno. Punto.

Califican en la UCR la postura del gobernador mendocino como una muestra de “lealtad (al gobierno de Macri) con valentía”. Como una forma enérgica de expresar objeciones sin poner en riesgo la coalición que gobierna y, a su vez, defendiendo una posición histórica del partido que preside. 
A su vez, desde el gobierno local opinan que con su actitud Cornejo reclama espacios de decisión en Cambiemos, “pero no cargos”. 

Advierten que nadie se debe sorprender por una reiteración de posiciones. En el caso puntual del ministro Aranguren, aseguran que el Gobernador hizo públicas apreciaciones que antes había dicho en privado a las autoridades nacionales y a la mesa de conducción de Cambiemos. Es el caso de las tarifas de servicios públicos. Hasta hizo una comparación y dijo que los ajustes de tarifas son más graduales en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, en especial con el gas, y más drásticos en el centro del país, Mendoza incluida.

Involucró al actual entre los gobiernos nacionales que sucesivamente no han tenido una “mejor mirada de las economías regionales”.

En los próximos días presentará una propuesta para que las tarifas tengan un mayor gradualismo en el invierno mendocino. Lo hará en nombre del radicalismo. Tiene la intención de que no haya tanto impacto en el bolsillo de la clase media, que es la más afectada por las últimas medidas y que constituye la mayor cantidad de votantes que tuvo Cambiemos en el país en las sucesivas elecciones.

Otra mirada. Pero no todos justifican a Cornejo. Hay quienes en el Pro opinan que la que termina fue una semana complicada en lo estrictamente partidario a raíz de la postura del mendocino y que puede haber una línea divisoria para la coalición.

Voces del macrismo aseguran que en Buenos Aires ya no tienen la misma consideración de Cornejo por su estilo de gestión que antes. Están los que opinan que con sus críticas “carcome” al gobierno de Macri en lugar de defenderlo y aseguran que hubo una reunión dura con Marcos Peña en la intimidad.

Sin embargo, desde ámbitos de poder bien encumbrados no ven nada que haga cambiar la buena imagen que tradicionalmente el macrismo ha mantenido, aunque reconocen su aspereza y “poca generosidad con el Pro” en algunos aspectos puntuales.

Sí se reconoce que alguna sorpresa causaron los dichos en el ámbito del Rotary sobre el titular de Energía, pero lo justifican en el marco del reclamo del espacio que reclama para dirigentes de su partido. 

Los tiempos que vendrán no serán fáciles para cumplir con uno de los pedidos del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en cuanto a frenar las internas en las provincias de cara al proceso electoral del próximo año y conducir al consenso para la conformación de las listas a cargos legislativos y formar las fórmulas para cargos ejecutivos.

La otra actitud del Gobernador que resaltó en los últimos días fue la invitación a su despacho a la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti. El llamado de Cornejo fue porque el Gobernador está convencido de que la problemática de seguridad y judicial “es de todos” y muchas veces siente que está solo en la pelea emprendida, en especial con el Poder Judicial.

Admiten en el Gobierno que la legisladora kirchnerista fue inteligente, en la entrevista con Los Andes, el domingo pasado, al entrar en la consideración del Gobernador “por el aspecto de su gestión por el que mejor se le puede hacer planteos”. Fue por ello que quiso ver qué propuesta tiene la senadora nacional de la oposición y la llamó.

También reconocen en los ámbitos oficiales locales que las conjeturas que se generaron en torno al encuentro eran esperables. Por un lado, hay quienes consideraron que el Gobernador buscó potenciar una virtual rival electoral en 2019 y están quienes, en cambio, vieron en el llamado la intención de agrandar las diferencias que ya existen dentro del justicialismo mendocino.

Sin embargo, en la Casa de Gobierno aseguran que ninguna de estas especulaciones es válida y que lo que realmente le interesa al jefe del Ejecutivo es la sumatoria de aportes para mejorar la tarea judicial y el servicio de seguridad.

¨Por otra parte, no existiendo un liderazgo opositor muy claro en Mendoza en estos momentos, ni en el peronismo ni en otros partidos, qué necesidad tendría el Gobernador de crear un líder opositor con Fernández Sagasti, aunque ésta ya admitió que no descartaría encabezar una propuesta electoral en 2019 en la provincia.

Y argumentan en el entorno de Cornejo que insistentemente desde la oposición se ha venido reclamando de su parte un gesto de acercamiento y buena disposición. Eso -aseguran- quiso mostrar con la referente K, “pero también porque tuvo propuestas. Si no, para qué convocar”.

Más allá de todas estas conjeturas y justificaciones oficiales, algo está claro: el combate a la inseguridad en la provincia sigue siendo difícil y, por lo tanto, los logros tardan en llegar o no son fácilmente visibles. Así, la estrategia de involucrar a dirigentes de sectores no pertenecientes al oficialismo puede servirle al Gobierno para justificar alguna ineficiencia y atemperar críticas a la hora de las evaluaciones.