Política Martes, 14 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Bajaría en 2018 el impacto de sueldos y crecería obra pública

Cornejo ha previsto que los salarios públicos se lleven “sólo” el 49% de los recursos estatales, mientras que infraestructura llegará al 10%

Por Cinthia Olivera - colivera@losandes.com.ar

La ley de Presupuesto sirve para conocer la política de un gobierno a partir de la asignación de recursos. En este sentido, es sabido que gran parte del dinero se va en sueldos, otro tanto a los gastos comunes, como los servicios, y un poco menos a la siempre reclamada obra pública. 

En el detalle del tercer presupuesto que envía el gobernador, Alfredo Cornejo, hay algunos números que en el oficialismo se encargan de destacar. En la pauta 2018 se reduce al 49% la cantidad de dinero que se dedica al pago de sueldos. Es decir, casi la mitad de la torta. Por su parte, el 10% del total está destinado a la obra pública. 

Los datos se comparan con los “picos” que hay en ambos conceptos y que coinciden en la gestión del ex gobernador, Francisco Pérez (PJ): en el 2014 el gasto en personal llegó al 57%, mientras que en el 2013 el gasto en obra pública representó el 6%. 

“Hemos cumplido con la incorporación de los pases a planta que estaban por acuerdo paritario antes del 2015”, explicó el subsecretario de Gestión Pública y Modernización del Estado, Ulpiano Suárez.  Según explicó el funcionario, en 2016 se realizaron 1.853 pases a planta mientras que en el 2017 fueron 1.537 los trabajadores que concretaron su efectivización. 

A partir del 2016, se acordó que los ingresos y los ascensos serán a través de concurso y en cumplimiento de la ley de Administración Financiera, que establece, entre otras cosas, que se concretarán una vez que surja la vacante. 

En contrapartida, en el Gobierno sostienen haber reducido la planta de trabajadores en más de 4 mil agentes, además de la reducción de 1.100 locaciones de servicio. Claro que la disminución no se nota en el número final debido a las incorporaciones por la paritaria mencionada. 

La tijera que redujo el personal estatal pasó por distintos fragmentos. Uno de ellos es la jubilación. En el 2016 se retiraron 1.728 empleados mientras que el año pasado lo hicieron 1.470, lo que suma 3.198 empleados. 

A su vez, el Gobierno lanzó el programa de Moratoria Previsional, en el que incluyó dentro del beneficio jubilatorio a aquellos que tenían la edad pero no los años de aporte. En todos los casos, el Estado cubrió la diferencia de los aportes adeudados por lo que los incluidos en el plan se retiraron con el 100% de la jubilación. En el 2016 se retiraron así 397 estatales y en el Ejecutivo calculan poder incluir a 300 más. 

A la lista se suman 915 bajas que se dieron por distintos motivos: renuncias, fallecimientos, cesantías, entre otras. 

Dentro del recorte que enumeró Suárez, sumó los cargos políticos que se bajaron a partir de la reducción de ministerios. “Pasamos de 485 al finalizar la gestión Pérez a 339 en la actualidad”, señaló.    

¿Cuánto se va en sueldos? 

El número final del Presupuesto 2018 da 83.190 empleados estatales -permanentes y contratados-, cantidad que aumentó en 928 trabajadores más respecto al año pasado. Estos números incluyen a quienes se desempeñan en los tres poderes del Estado, los organismos de control y los descentralizados, las cuentas especiales y los entes autárquicos. 

Este total se lleva el 49% de los gastos del Estado mendocino, porcentaje se aleja del promedio del 56% que le dedicó el ex gobernador Pérez (PJ), al gasto corriente. 

Los datos comparados se desprenden de un estudio que hizo la Cámara de Senadores y que expuso ayer en la Legislatura, en donde se debate por estos días la pauta 2018. 

En 10 años, el índice más bajo de afectación presupuestaria para el pago de salarios fue en el 2007, último añodel radical Julio Cobos. En el 2008, en el primer año del entonces gobernador, Celso Jaque, la curva saltó de ese 48% a un promedio de del 51% . 

En el 2012, con la llegada de Pérez, la planta creció en 5.937 empleados y el porcentaje de gastos en sueldos se disparó al 55%. No obstante, la curva siguió creciendo y el año “pico”, con más afectación en gasto de personal, fue el 2014. Ingresaron 2.612 empleados en dos años y en total representaron, en salarios, casi el 57% del gasto del Estado. 

En el 2015 el nivel de gasto bajó al 55% pero exhibió su mayor crisis. Aquel año se caracterizó por varios turnos electorales y por haber cerrado paritarias con un aumento del 35% a los estatales. No obstante, el  Gobierno no pudo hacer frente al pago de los salarios y la situación se resolvió después de varios meses con toma de deuda. En contrapartida, ese año y el anterior hubo subejecución de obra pública. 

El nivel de gastos comenzó a decrecer en el 2016 con la llegada de Cornejo y su prometido plan de austeridad. En el tercer año que comenzará, la planta se redujo en 231 personas mientras que el nivel de gastos bajó del 53% en el 2016 al 49% mencionado. 

Obra pública 

La contracara del gasto corriente en sueldos es la obra pública. Si se analizan los últimos 10 años surgen algunos datos interesantes. Mientras que en 2007 hubo un máximo del 14% del Presupuesto destinado a desarrollo de infraestructura, en el otro extremo está el 2013, cuando sólo el 6% fue a esta materia. 

A grandes rasgos, Jaque mantuvo un promedio del 12%  del Presupuesto en gastos de capital, mientras que Pérez destinó entre el 6 y 7%. El año próximo, Cornejo proyecta repuntar al 10% en un Presupuesto que prevé deuda justamente, para obra pública.