Policiales Viernes, 12 de enero de 2018 | Edición impresa

Asesinato en la finca: al penal los dos ex caseros

El varón está más comprometido. La mujer iba a quedar libre pero no consiguió la plata para pagar la fianza.

Por Oscar Guillén -oguillen@losandes.com.ar

El miércoles al mediodía, Lucas Orozco (24) y Analía Johana del Monte (27) fueron imputados por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos por homicidio criminis causa, delito que tiene como pena la prisión perpetua. 

Pero la mujer, por ahora, no tendría nada que ver con el asunto: "Ella no tendría nada que ver. Incluso se presentó a la comisaría para ver por qué habían detenido a su pareja", explicó una fuente policial a Los Andes

De todos modos, Analía no consiguió los 30 mil pesos que le pedían de fianza, por lo que también fue enviada al penal. De ese modo, Orozco fue trasladado a la penitenciaría de Boulogne Sur Mer y su mujer a la cárcel de mujeres de El Borbollón hasta que se haga del dinero que le piden.

Según trascendió, la investigación se encuentra abierta y podrían surgir novedades en cuanto a las pruebas que comprometerían a Orozco. 

Por ahora el caso se sostendría en una declaración "espontánea" del sospechoso, quien no sólo despegó a su pareja sino que sostuvo que cometió el homicidio con otros individuos. 

El problema es que este tipo de declaración realizada en "sede policial" no es bien vista por la Justicia, incluso algunos jueces de garantías y camaristas ni siquiera las tienen en cuenta a la hora de sus decisiones.

De todos modos, unas prendas de vestir de Orozco junto con otros elementos probatorios serían lo que mantiene muy complicado al varón.

“Las pruebas que se fueron incorporando más la declaración del imputado es lo más firme. Él (por Orozco) puso en estado de duda la participación  de su mujer. Ella recuperará su libertad en breve, pero aún sigue sujeta a proceso”, dijo una fuente judicial.

El caso 

El cuerpo del chileno José Álvarez fue encontrado a primera hora de la mañana del viernes pasado por una empleada doméstica que había sido contratada en los últimos días por el jubilado para que limpiara su casa ubicada en una zona rural  y aislada de Guaymallén, en la  calle Sáenz Peña y Tabanera del distrito Colonia Molina.  

El cadáver se encontraba afuera de la casa, cerca de una  construcción que alguna vez se utilizó como caballeriza. 

Los peritos que trabajaron en la escena del crimen establecieron que un balazo -realizado con una tumbera o una escopeta- fue la causa de la muerte.

El hombre estaba vestido pero descalzo, lo que hizo suponer a los investigadores que salió de su casa porque tal vez escuchó ruidos que provenían de la caballeriza, donde la Policía encontró que unas heladeras habían sido movidas, lo que hizo pensar que se las quisieron llevar. 

Lo cierto es que el desorden que encontró la Policía indica que los delincuentes, tras cometer el crimen, revisaron los muebles en busca de algunos objetos de valor aunque, llamativamente, sobre una mesa había  tres mil pesos. Sí se llevaron el auto de la víctima, que luego apareció quemado.