Turismo Domingo, 4 de febrero de 2018 | Edición impresa

Arenas a orillas del Lácar para paladear el verano

San Martín de los Andes ofrece sus aguas cristalinas para que el calor se esfume entre paisajes de ensueño.

Por Redacción LA

El lago Lácar resulta ser una buena forma de refrescarse en una hermosa tarde de verano en la pintoresca San Martín de los Andes. Algunas de las playas más afamadas son: Quila Quina, Catritre y La Islita, con excelente acceso al espejo de agua. 

La Costanera del Lácar, ahí nomás cerrando la urbe, cuenta con unos 600 metros de extensión y constituye el principal atractivo turístico y el de mayor jerarquía de San Martín de los Andes por diversos motivos.

Primero: por ser el acceso al Parque Nacional Lanín. También por su ubicación que está en pleno contacto con la ciudad o en la ciudad misma, podríamos decir; además es el único puerto turístico para excursiones y deportivo en la localidad, con una amplia zona de playa y balneario; y es el punto de inicio o finalización de la ruta de los Siete Lagos.

Entonces en un breve paneo del Paseo Costanera se observa el muelle, la playa, confiterías, áreas de esparcimiento, con bancos, ramblas de madera con la mejor vista al lago, y un skatepark para la diversión y entretenimiento de los jóvenes. Además se puede observar a su alrededor las montañas, y uno de los extremos del camino de los Siete Lagos.

A disfrutar del sol

La Playa Catritre es una de las más destacadas en la región. Ubicada a sólo 5 km del conglomerado urbano, regala una extensa costa con frondosas arboledas que la hacen ideal para compartir días al aire libre con dosis de sol y sombra a gusto. Camping y otros servicios se ofrecen en este rinconcito elegido para la práctica de actividades náuticas, el descanso, y el contacto con la deslumbrante naturaleza.

El área se encuentra dentro del Parque Nacional Lanín, y la playa de arena está rodeada de cerros cubiertos de bosques de roble pellín y cipreses, y hacia el oeste domina la pared vertical del cerro Abanico.

En Catritre se disfruta durante el verano de las aguas serenas del Lácar, ya sea nadando, practicando canotaje, actividades subacuáticas, kayak, o simplemente tomando sol para adquirir el típico bronceado de cordillera.

Desde allí se tiene una vista espectacular de la costa norte del espejo de agua, con el cerro Bandurrias y el Trumpul al frente y todas las laderas del cordón de Quilanlahue cubiertas de densos bosques. A esta playa se puede acceder en vehículo, a pie o en bicicleta, y si se prefiere se puede llegar en kayaks partiendo de la costanera.

La Islita es otra de las alternativas para quienes busquen el encanto veraniego de la Patagonia. De arenas puras y blancas, esta playa agreste aparece a sólo 6 km del centro y es un lugar ideal para quienes gusten de los sitios relajantes. Allí se puede acceder a una hermosa islita con pocos minutos de nado.

A la playa se puede llegar en vehículo, por camino de tierra, y también caminando 40 minutos por senderos en la montaña, en tierras de la Comunidad Mapuche Curruhuinca. En la aldea se encuentra un almacén donde se pueden degustar ricas tortas fritas realizadas por las mujeres de esa comunidad.

Por el camino de los Siete Lagos

A sólo 17 kilómetros de San Martín de los Andes, se encuentra La Villa Quila Quina. El camino asciende desde los 640 metros sobre el nivel del mar hasta los 900 metros. Esta playa se destaca por ser la "playa sin viento", que contiene un pintoresco muelle con embarcaciones y una bahía, donde también se pueden contratar guías de sitio de las comunidades para su recorrido por el mágico paisaje y enterarse de las historias del lugar.

Espléndidas vistas cordilleranas y el lago extendiéndose con su inmensidad sobre la margen del camino, serán la compañía en el trayecto. Aquí mismo se puede disfrutar de dos miradores naturales que deparan una vista panorámica de toda la villa Quila Quina, sus playas, el muelle, el arroyo Grande y la inigualable naturaleza que la rodea. 

Posee servicios de confitería, sanitarios, feria de artesanos en el sector del muelle, de camping organizado con quincho, proveeduría y restaurante; así como también áreas de campamento agreste.

En una espectacular península sobre el lago Lácar, se encuentra Yuco, con playas de arena ideales para balneario, aguas verde esmeralda y un entorno único con varios ejemplares de arrayanes.

La misma está ubicada a 28 kilómetros de la ciudad de San Martín de los Andes, y se accede por la ruta provincial 48, de ripio, que conduce al paso internacional Hua Hum.

Yuco ofrece una de las mejores combinaciones de atractivos naturales de la región. Se puede acceder a un corto e interesante trekking, de dificultad media, a la laguna Las Corinas. Además,  en una de sus playas se pueden encontrar piletones donde los visitantes disfrutan de las calmas aguas.

Muy frecuentada como balneario, existe un área recreativa diurna y la seccional del guardaparque, donde al ingresar a la misma se accede a un área de fogones y playas, donde también está permitida la pesca. No así la práctica de deportes motonáuticos. En este sector de Yuco el estacionamiento tiene capacidad limitada.

Hua Hum, cuyo nombre significa "lugar húmedo y lluvioso" o "Hueco en el cielo", en lengua mapuche, permite ingresar al corazón mismo del bosque andino-patagónico y atravesar un paso fronterizo entre Argentina y Chile, con la opción de visitar los primeros exponentes de la denominada "selva valdiviana".

Junto al muelle de Hua Hum, hay una hostería con confitería, en un lugar muy agradable sobre la playa y nacientes del río. Pasando la Aduana, se encuentra una curiosa edificación llamada el "castillito Van Dorsen" que en 1934 se inaugurara como comisaría policial.

Este edificio es el Centro de Informes y Museo de Sitio, que cuenta la historia local de este paraje poblado en 1904 por colonos sudafricanos y holandeses. También cuenta, a través de imágenes, la vida de Hua Hum y sus pobladores criollos.

El área Hua Hum concentra también opciones turísticas tales como la pesca deportiva, y la cercanía a otros puntos de interés como la Cascada Chachín, de gran belleza, Pucará y el cruce hacia Chile por su paso internacional.

Otro lago, otras arenas

Luego de transitar 12 kilómetros desde el casco céntrico, se llega a la cabecera del lago Lolog. Comienzan las primeras urbanizaciones de la famosa villa y aparece un pequeño cruce de caminos que conducen a distintas playas cercanas de aguas poco profundas, ideales para el descanso y esparcimiento, y a la mayoría de las viviendas familiares de la zona.

El lago Lolog posee camping, cabañas y servicios gastronómicos, además de toda la belleza de Playa Bonita, una espectacular bahía ideal como balneario.

Este lago ofrece una conjunción muy especial ya que el pescador podrá encontrar bahías con juncos, bocas como las de los ríos Auquinco y Boquete, y paredones rocosos. Es ideal para la pesca con mosca, con lances desde la embarcación hacia la costa.

Parque Nacional Lanín, área reservada

Todas estas playas se encuentran dentro del Parque Nacional Lanín, y con gran variedad de flora y fauna, se registran más de 106 especies de plantas leñosas, 305 especies de plantas herbáceas, y más de 48 especies de lianas, enredaderas, hongos, líquenes, entre otros.

La Reserva de la Biósfera tiene por objetivo mantener a largo plazo la integridad y funcionalidad de sus ambientes con equidad, activa participación social y respeto por la diversidad cultural de sus habitantes. Para ello, personal de distintas áreas del Parque, solicitan la colaboración del visitante en función de mantener el orden y la limpieza del mismo, cuidando el medio ambiente, para que el recurso natural continúe manteniendo sus características y pueda ser utilizado como tal, y para toda la gente del sitio y viajeros.