Economía Miércoles, 11 de enero de 2017 | Edición impresa

Una salida para que el presente se acerque al futuro

 

Por Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes

El convenio con los sectores petroleros, que anunció ayer el presidente Mauricio Macri, incluye varias novedades que implican mejorar aspectos muy rígidos imperantes desde hace varios años, pero también compromisos para que Vaca Muerta renazca y pueda servir de espejo para que arranquen varios sectores.

La novedad del acuerdo es que todos han cedido algo, aunque algunos puedan haber hecho mayor aporte. Lo importante es que el poderoso sector sindical aceptó modificar ciertas condiciones del convenio laboral, como reducir las dotaciones de personal en cada pozo aunque ampliando la cantidad de empleos al comprometerse a hacer más perforaciones. El sindicato consiguió que la jornada sea de 8 horas y no de 12, como antes, pero no se cobrarán las horas de traslado desde el domicilio al yacimiento.

Aunque parezca simple, es un avance notorio porque implica adaptar la modalidad del contrato laboral a las nuevas tecnologías y a las nuevas estructuras de costos, superando un modelo que había quedado congelado a la realidad de 1975.

Vaca Muerta estaba casi paralizada con un costo de producción de U$S 14 el barril, cuando en Estados Unidos el costo de los yacimientos no convencionales es de U$S 7 por barril. Con el nuevo convenio, el costo de Vaca Muerta estará en U$S 9 el barril y la posibilidad de comenzar a avanzar en mejoras de productividad.

Las posibilidades a las que hizo referencia el presidente Macri también se refieren al compromiso de inversión de las empresas, siendo YPF la que mayores concesiones tiene, de alcanzar 5.000 millones de dólares en el primer año, con un multiplicador sobre el resto de las actividades conexas. En este caso, Mendoza tiene una gran cantidad de empresas de servicios petroleros que pueden verse beneficiadas.
El gobierno de Neuquén se comprometió a no aplicar nuevos impuestos y el gobierno nacional confirmó la eliminación de las retenciones a las exportaciones a la vez que aseguró un precio del gas que irá disminuyendo hasta 2020 para asegurar la convergencia con el precio internacional. El peso del Estado sobre la paralización de muchas actividades económicas ha sido notoriamente nocivo

Si bien Vaca Muerta es un yacimiento muy especial, en el gobierno se esperanzan en que este convenio pueda servir de espejo para replicar negociaciones similares en otros sectores afectados por pérdida de competitividad, como el textil o el calzado que, además, son de mano de obra intensiva.

La esperanza es que todos los actores, de todos los sectores económicos, entiendan que la competitividad es un concepto sistémico y que nadie puede descolgarse solo ni nadie podrá sostener beneficios conseguidos bajo presión. Todo se debe hacer vía negociaciones inteligentes que contemplen armónicamente los intereses de cada uno para poder entrar en el futuro.