Mundo Jueves, 12 de enero de 2017 | Edición impresa

Los rusos habrían filmado a Trump en actos sexuales “perversos”

El presidente electo negó estos hechos y especuló que las agencias de inteligencia pudieron haber filtrado detalles falsos.

Por CC y Ansa

Según un informe entregado por un espía británico al FBI,  el magnate pasó una noche de hotel en Moscú con prostitutas, y todo fue grabado por los rusos. 

Medios estadounidenses se hicieron eco ayer de un presunto documento “top secret” de los servicios de inteligencia estadounidense entregado a Barack Obama y a Donald Trump sobre “actos sexuales perversos” atribuidos al presidente electo

La versión fue publicada por el sitio BuzzFeed News y retomada por Newsweek.

Durante una visita a Moscú en el 2013, el magnate -según el dossier que BuzzFeed define “no verificado”- Trump durmió en la suite presidencial del Ritz Carlton, sabiendo que era la misma utilizada por el presidente Obama y su esposa durante una visita oficial a la capital rusa. 

Trump, siempre según la versión, se habría acostado con algunas “prostitutas” en la misma cama usada por Obama y habría practicado el llamado “golden showers” (lluvia dorada, un acto que incluye orina).

La habitación del hotel, escribió Newsweek citando el informe, era vigilada por los servicios secretos rusos que conocían “la obsesión de Trump por el sexo” organizando “una noche para él con un grupo de prostitutas con videocámaras y micrófonos escondidos que registraban” todo.

Siempre según el documento -que habría sido entregado al FBI por un ex agente de los servicios británicos- los espías rusos habrían visto a Trump mientras se dejaba llevar por “actos sexuales perversos” que fueron “organizados/vigilados por el Fsb”, la inteligencia de Moscú.

Trump había llegado a Moscú en ocasión del concurso de Miss Universo.

El Kremlin desmintió ayer que posea documentos “comprometedores” sobre Trump definiéndolo “un engaño” y un “absoluto montaje” a través de su vocero, Dmitri Peskov.

El mismo presidente electo denunció lo que definió “una completa y total fabricación. Una completa tontería”.

También Kellyanne Conway, futura consejera de Trump, negó la versión durante el programa Late Night With Seth Meyers. Conway criticó a los medios por usar “fuentes no identificadas”, ya sea de agencias de inteligencias como de prensa.

 

Para el futuro canciller, Rusia es “un peligro”

Argumentando que Estados Unidos debe reafirmar sus intereses, el nominado de Donald Trump para secretario de Estado -el superministro encargado de las Relaciones Exteriores- trató ayer de calmar preocupaciones de que el gobierno entrante va a ignorar las amenazas de sus rivales y agregó que Rusia representa un “peligro” para el país.

Amigo del Kremlin y enemigo de sanciones a Rusia en su vida empresarial, el también director ejecutivo de Exxon Mobil, Rex Tillerson, le dijo a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que él ayudará a impulsar una nueva era de liderazgo estadounidense en el mundo como el más alto diplomático del país del Norte.

A diferencia de Trump, que ha restado importancia a acusaciones recientes de interferencia rusa en las elecciones presidenciales, Tillerson dijo que las acciones recientes de Moscú “desestimaron los intereses estadounidenses” y alarmaron a los aliados, aún cuando la cooperación entre Washington y Moscú seguía deseable en una variedad de asuntos.

Criticó además al gobierno de Barack Obama por no conseguir cumplir “buenas intenciones”, retirarse de áreas críticas y enviar mensajes mixtos a aliados y adversarios.

“China ha emergido como una potencia económica en el comercio global y nuestras intenciones han sido tanto amistosas como antagonistas”, dijo. 

Agregó que “mientras que Rusia busca respeto y relevancia en el escenario internacional, sus actividades recientes han desestimado los intereses estadounidenses. El islamismo radical no es una ideología nueva, pero está lleno de odio, es letal y una expresión ilegítima de la fe islámica. Adversarios como Irán y Corea del Norte representan amenazas graves para el mundo por su renuencia a aceptar las normas internacionales”.

Varios legisladores han hablado sobre la necesidad de examinar las relaciones de Tillerson y Exxon con el presidente ruso Vladimir Putin y otros en Moscú que datan de dos décadas.

AP