Estilo Martes, 16 de mayo de 2017 | Edición impresa

Saúl Sosnowski: “Borges incita a múltiples aproximaciones”

Hoy a las 19 se presenta en la UMaza de Mendoza la reedición del libro “Borges y la Cábala”, que el prestigioso investigador Saúl Sosnowski publicó en 1976. Aquí el autor habla del libro y de esta necesaria reaparición.

Por Adriana Romano - Especial para Estilo

El sello Modesto Rimba reedita “Borges y la Cábala: la búsqueda del Verbo”, el exquisito ensayo de Saúl Sosnowski que plantea el vínculo íntimo de Borges con la Cábala y que hoy a las 19 se presentará en la ciudad de Mendoza en el Aula Magna de la UMaza.

En este libro, Sosnowski analiza la relación entre Borges y la Cábala, a la vez que revela claves y apreciaciones que enriquecen la lectura de la obra borgeana.

Como bien resume Beatriz Sarlo, “Sosnowski está convencido de que el interés de Borges por la Cábala no es teológico. La Cábala le parece un modelo interpretativo y una posibilidad ficcional. El borgeano interés por las ‘lenguas imaginarias’ se sostiene en la confianza de que cada palabra y cada letra son significativas, un oculto y descifrable secreto nunca capturado para siempre sino extendido en un tiempo infinito de interpretaciones y en una capacidad ilimitada para capturar todos los reflejos del mundo presente y futuro. La Cábala es una utopía (esperanzadora y desesperada a la vez) de los significados”.

Sosnowski, un hombre afable, inquieto y siempre decidido a tender puentes entre los escritores de lengua hispana, nos recibe dispuesto a conversar sobre la última reedición de “Borges y la Cábala” que acaba de sacar la Editorial Modesto Rimba.

 

 

-Hablemos sobre la génesis del libro

Empezó como un modo de acercar dos vertientes que, por así decir, me constituyen y que son una: argentino-judío. Borges incita a múltiples aproximaciones y una de ellas es por el lado del judaísmo: textos, historias, prácticas interpretativas. Es desde ellas que me acerqué a las páginas de Borges, que analizo en este ensayo. Parte de una búsqueda que no se queda solo en lo literario… 

-Rescato una anécdota de infancia, que está en el prólogo a esta nueva edición, en la que se ve a sí mismo aprendiendo hebreo en la cocina de su casa en La Paternal. ¿Podría situarse ahí su curiosidad por la Cábala?

-No tan temprano (se ríe) pero que incorporé el diseño de las letras desde entonces, sin duda alguna. La mayor influencia, de hecho, el trampolín, se dio gracias a las clases de Nejama Leibowitz en Jerusalén. Fue ella quien mucho antes que leyendo a Borges, me enseñó a interrogar lo dicho y lo no-dicho; lo que aparece dibujado sobre la página y los silencios que entre esos intersticios fraguan otro idioma. 

-El libro cierra con una entrevista que usted le hace a Borges hablando sobre la Cábala. ¿Cuándo aparece su interés por desentrañar esa vinculación tan íntima entre la literatura borgeana y la Cábala? 

-Cuando empecé a estudiarlo como parte de la carrera en la Universidad de Virginia. Como dije antes, buscaba ejes que me permitieran hilvanar los estudios judaicos que hice en la Argentina e Israel con lo que estaba descubriendo al leer a Borges.(Pensando en esas búsquedas recuerdo que antes de centrarme más en lo literario, estudié Historia y que para el programa de honores en la Universidad de Scranton preparé dos trabajos: uno era sobre las relaciones interamericanas de la Argentina durante la segunda guerra mundial y otro sobre estrategias militares durante las rebeliones contra el imperio romano en la Judea de los siglos I y II.  De allí a acercar algunos aspectos de la Cábala a los textos de Borges…   en fin, búsquedas y encuentros que, por suerte, no cesan).

-¿Por qué reeditarlo ahora?

-Este ensayo ha estado agotado desde hace mucho tiempo y cuando la Editorial Modesto Rimba me propuso re-editarlo para lanzar una colección de ensayos no dudé en decir que sí. Vi que estaba en manos de una editorial que cuida sus libros, a sus autores y especialmente a sus lectores. Feliz con esta bellísima edición (que, de paso, incluye una entrevista que le hice a Borges y que permanecía inédita).

 

El autor 

Saúl Sosnowski nació en Buenos Aires en 1945. Estudió Historia y Literatura y tomó cursos de Cultura Latinoamericana en los Estados Unidos.

Tras doctorarse en la Universidad de Virginia llegó a la Universidad de Maryland en 1970, donde ha sido profesor de español y literatura latinoamericana, director del Departamento de Español y Portugués, director/fundador del Centro de Estudios Latinoamericanos, director de Programas Internacionales, así como fundador de la prestigiosa revista Hispamérica, dedicada exclusivamente a la literatura hispanoamericana y donde entrevistó a escritores emblemáticos como Manuel Puig, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Carlos Fuentes y Adolfo Bioy Casares, entre muchos otros. 

Hasta la fecha ha publicado más de 200 textos de investigación y crítica literaria, entre conferencias, ensayos, monografías, notas y reseñas.

 

La escritora 

Adriana Romano nació en la provincia de Buenos Aires. Graduada en Letras, es escritora, filóloga, narradora, guionista y periodista. Coordina talleres de escritura y lectura en Buenos Aires, Madrid y París. Ha colaborado con artículos para las revistas Ñ, Buen Destino y Clubs&Countries de Argentina y GEO de España.