• Lunes, 20 de marzo de 2017

Santiago del Moro y Soledad Pastorutti se cruzaron en la mesa de Mirtha Legrand

Después de la noche con Macri vino la discusión entre “la Sole” y el periodista. La cantante defendió su trabajo en la TV Pública

Redacción LA

Mirtha Legand volvió a la tele y a sus 90 años logró que Argentina siga hablando de ella: el sábado tuvo en su mesa al presidente Mauricio Macri y a la primera dama Juliana Awada, en una entrevista muy tensa y chicanera que hizo estallar las redes sociales.

Al otro día sentó en su mesa a Santiago del Moro, Soledad Pastorutti, Alfredo Leuco, Marina Borensztein, Oscar Martínez y la abogada Mariana Gallego.

En un momento, La Sole se cruzó con Del Moro cuando el periodista hablaba de empleados estatales y trabajos en la TV pública cuyos abultados sueldos salieron a la luz.

Del Moro dijo que si alguna vez trabajara y cobrara del Estado donaría lo ganado. Y Soledad reaccionó

“El sueldo dela TV pública no es el que se dijo. Lo que dijeron de mi me dolió muchísimo”, dijo Pastorutti, quien asegura que no cobraba 50 mil pesos por programa como se informó.

Además, dejó en claro que no donaba nada porque era su “laburo”.

Para peor, Mirtha contó una anécdota poco afortunada de la cantante.

“¿Me autorizás a contar, Sole?”, le lanzó

“No sé qué vas a contar, pero adelante”, dijo Sole

“Yo le tengo un profundo cariño y admiración a la Sole. Y en los premios Tato ella estaba con gente que manejaba Canal 7. Yo la quería saludar y no me miraba. Y me produjo tanto dolor que le envié un mensaje”.

“Siempre que la quise saludar estaba hablando con alguien y no me parecía adecuado interrumpir”, respondió Soledad.

Mirtha terminó preguntando: “¿Habré hecho bien en contar esto?”

Para aflojar el ambiente tenso, la reina madre de la tele le preguntó a Del Moro por su hija mayor, Catalina (6), de quien sabía que era admiradora suya.

“Las dos son ahora tus admiradoras. Hay una que está fanatizada porque mi hermana le contó que vos tenés un anillo que adentro es reloj. ¡Eso la tiene descerebrada a la nena!”.

“Se lo voy a mandar de regalo”. Del Moro se lo agradeció, y le contó del fanatismo de la nena: “Ella te admira más que a mi mamá, más que a su otra abuela”.