• Martes, 8 de agosto de 2017
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San Cayetano, entre la fe y la política

La festividad, a días de un comicio, acrecentó el tono político. Cientos de fieles se acercaron a los templos y hasta hubo una movilización de organizaciones sociales. Juan Manuel Arana, flamante párroco, se mostró consternado por la pobreza en el país. Pidió para que “los hermanos vengan a agradecer y no a pedir trabajo”.

Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

Con el tradicional pedido de paz, pan, salud y trabajo, los mendocinos celebraron una vez más el día de San Cayetano en la parroquia ubicada en el Barrio Bancario de Godoy Cruz. Este año, con un nuevo sacerdote, quien ya estuvo en el Santuario de Orfila (en Junín) y aspira a que la conmemoración en el Gran Mendoza vaya ganando importancia, como también que puedan contar con un templo más amplio. 

La procesión por las calles de la barriada hasta llegar a la plaza Libertad, donde se celebró la Misa de las 16, estuvo precedida por primera vez por la imagen de Nuestra Señora de Fátima, ya que en mayo se cumplió el centenario de que esta advocación de la Virgen María se apareciera a tres pastores. 

Melina Herrero, quien participaba junto con Gervasio López, comentó que San Cayetano “siempre es cumplidor y por eso nosotros le cumplimos a él”. La joven explicó que a su mamá le inculcó la devoción su abuela, pero que se fue afianzando con el tiempo, cuando el santo se aseguró de que no le faltara trabajo ni “el pan de cada día”. Por eso, ella pide cuando necesita mucho, pero sobre todo agradece. 

 

 

María Eva Forconesi estaba acompañada por su perro Nerón y esperaba a una amiga. La mujer detalló que no deja de ir cada año a la celebración desde que perdió su trabajo a los 50 y, luego de pedirle otro al santo, consiguió uno pese a la dificultad que parecía tener a esa edad. Ahora, ya jubilada, le sumaba el pedido de que uno de sus hijos, que está trabajando en Neuquén, obtenga un traslado para volver a la provincia. 

Vanina Suozzi, con Valentino (9 meses) en brazos, y su esposo Leonardo López han concurrido al barrio Bancario cada 7 de agosto desde que llegaron a la provincia de Santa Teresita (Buenos Aires) hace un par de años. La mujer indicó que es devota del santo de toda la vida, ya que coincide con la fecha de su cumpleaños y además “nunca me ha desamparado". 

 

 

María Nélida Toledo llevaba distintos pedidos a San Cayetano: por el trabajo de su hija María Elena, para que a su nieta Abril le vaya bien en la escuela, por salud para todos y para pedir por los que menos tienen. “Gracias a Dios no tengo abundancia pero no me falta”, planteó la mujer mientras se acercaba a la plaza donde se celebró la Misa posterior a la procesión. 

La secretaria parroquial, Fabiana Soderman de Sarmiento, señaló que estaban gratamente sorprendidos por la gran afluencia de personas pese a tratarse de un día laboral. Esto, después de que el año pasado coincidiera con un domingo. Añadió que también les llamó la atención la generosidad de las personas, que llevaron alimentos y ropa, los que serán destinados, en su mayoría, al Campo Papa y a Costa de Araujo, a través de Cáritas. 

 

 

La mujer recordó que si bien la de ayer es la celebración principal, el día 7 de cada mes la parroquia permanece abierta de 7 a 23.30 para recibir a los peregrinos que se acercan a manifestar su fe. 

El padre Juan Manuel Arana asumió como párroco de San Cayetano hace una semana, en reemplazo del padre Juan Galiotti. El sacerdote regresó a la provincia después de estar 15 años en Roma y comentó que en ese tiempo la miseria y la pobreza se han agudizado en el país, al tiempo que manifestó su consternación porque haya gente durmiendo en la calle.

Antes de dar inicio a la procesión rogó porque se pueda “vivir en mayor justicia social, para que los hermanos puedan venir a agradecer y no a pedir trabajo, porque es parte de la dignidad humana”. Esto, en concordancia con el lema 2017: “Con San Cayetano, vivir los valores espirituales y morales para el resurgir de nuestra patria”. 

 

 

El padre estuvo 12 años, antes de viajar a Italia, en Orfila y es quien, de hecho, logró que se convirtiera en un santuario. Aunque se encontró con la celebración ya organizada en Godoy Cruz, adelantó que el año próximo optará por una procesión nocturna, con antorchas. Esto, porque sostiene que a la tarde mucha gente trabaja y, cuando sale, viaja a Junín para participar de la peregrinación a última hora. 

También indicó que se ha fijado como meta conseguir un terreno cercano para erigir un templo más amplio. Así, señaló que el lote ubicado en la esquina se ha vendido pero ha habido dificultades y que estima que “Dios quiere que sea para el santuario”.

 

 

Reclaman la emergencia social y alimentaria

Las organizaciones sociales protagonizaron ayer una multitudinaria movilización en el día de San Cayetano para exigirle al Gobierno nacional la plena  implementación de la ley de emergencia social y la aprobación de una ley de emergencia alimentaria.

La demostración de fuerza que culminó con un acto en la Plaza de Mayo sirvió también para ratificar su posición favorable a la realización de una jornada de protesta para el 22 de este mes convocada por la CGT como antesala de un paro general que en los últimos días parecieron quedar en la duda.

“Estamos dispuestos a conversar con la ministra (de Desarrollo Social, Carolina) Stanley todas las veces que nos convoque; es muy gauchita la ministra”, ironizó el líder de la Ctep (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), Esteban Castro. “Pero mientras  seguiremos con nuestro plan de lucha en la calle, y como hoy (por ayer), el 22 de agosto volveremos a reventar la Plaza con las dos CTA y la CGT”.

El líder de la Ctep cerró el acto en el que también hablaron sus pares de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, y de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, con el que culminó una marcha de doce kilómetros al oeste desde la basílica de San Cayetano, en Liniers, en una concentración que reunió a 300 mil personas, según los organizadores. Agencia