Arquitectura Domingo, 19 de marzo de 2017

Revestimientos

Si hablamos de revestimientos, lo entendemos como la colocación de una capa de cualquier material para proteger o adornar una superficie.

Normalmente nos acostumbramos a los materiales más conocidos, pero existen numerosos materiales nuevos que pueden ayudar a modernizar nuestro entorno  o mejorar considerablemente las condiciones de habitabilidad de un ambiente. Podemos dividirlos en dos grandes grupos: los de interior y los de exterior.

Revestimientos de interior

En interiores encontramos revestimientos en todas las  dimensiones de un ambiente: pisos, muros y cielos. En todos los casos, debemos considerar que la mayoría son aptos para los tres casos, pero con diferentes características. Nos vamos a concentrar en los muros y cielos, que son los menos explorados.

Los muros interiores, aparte de buscar renovarlos con un revestimiento, pueden ayudar a generar ambientes más estancos, con mejoras a nivel temperatura e insonoridad. Asimismo, los cielorrasos suspendidos  también simplifican las instalaciones, pudiendo las mismas ir colgadas del techo de fácil acceso en caso de necesitar mantenimiento o arreglos. Los materiales más usados para estos casos son:

Maderas: ideales para interior, ya que no sufren las inclemencias del tiempo y no es necesario mantenerlas. En presentaciones como mosaicos, dameros, tablas o tablones, acabados rústicos o laqueados.

Laminados decorativos de alta presión: placas aptas para usos verticales (muros, muebles, divisores) y horizontales (mesadas y cielorrasos). Vienen en diversos espesores y medidas estándar, amplia variedad de colores y acabados, muy fáciles de manipular y trabajar. Aptas para cualquier tipo de uso, ideales para ambientes húmedos, alta resistencia a la humedad y a las manchas ya que al tener una superficie no porosa no retienen la suciedad e inhiben la proliferación de hongos y bacterias.

Las placas de alta presión combinadas con materiales de aislación acústica generan un excelente sistema perfecto para salas de reuniones o auditorios, permitiendo perforarlas y trabajarlas como difusores acústicos.

Paneles entelados: los paneles entelados se limitan más a un uso en ambientes que requieran una muy buena aislación acústica. Son ideales para reformar habitaciones o salones ya existentes en los que se necesiten mejorar las características acústicas. Se arman a medida y ofrecen variedad de colores y texturas.

Para los usos en los que se requieran telas pueden ser ignífugas o contener un tratamiento retardador de fuego. Pueden usarse tanto en muros como en cielorrasos suspendidos. El sistema de colocación es muy simple, liviano y fácil de desmontar.

Revestimientos de exterior

Los revestimientos en el exterior actualmente han cobrado mayor importancia en la búsqueda de edificios más eficientes y sustentables a nivel energía. Para exteriores lo más conveniente para lograr esa efectividad es trabajar con fachadas ventiladas. Las fachadas ventiladas o trasnventiladas son un sistema constructivo de cerramiento exterior  conformado básicamente  por tres capas: una capa interior estanca, un aislante, y una capa exterior no estanca.

Esto genera en la capa media una cámara de aire que sirve de regulador térmico y ayuda a reducir las pérdidas de temperatura del interior hacia el exterior, mejorando la eficiencia energética y beneficiando la calidad ambiental interior tanto en construcciones nuevas como también remodeladas. La capa exterior es la que llamamos revestimiento, y para la cual podemos contar con los siguientes materiales:

Metálicos: las pieles metálicas colocadas como fachadas ventiladas se han desarrollados para poder revestir edificios utilizando modelos de metal desplegado, chapa perforada o parasoles en lamas. Estos productos, presentados como paneles modulados o lamas, en el caso de los parasoles ofrecen amplios modelos y colores que son adaptables a cada necesidad no sólo a nivel estético, sino también ofreciendo protección contra el sol directo. A través de su diseño  pueden controlar el porcentaje del pasaje de luz  y sirven también de barrera protectora de viento y agua.

Son estructuralmente fuertes y resistentes al exterior por su acabado  galvanizado, acero prepintado con pinturas poliéster, aluminio o la variedad en acero corten.

Paneles de aluminio compuesto: son muy reconocidos por su uso en edificios corporativos y comerciales. Se adaptan a colocarlos en cualquier superficie ya sea nueva o remodelada, son muy livianos y permiten ser cortados en diversas formas, aún en superficies curvas, permitiendo el rolado del mismo. Se considera un material muy noble por su durabilidad,  fácil mantenimiento y alta resistencia a roturas e inclemencias naturales como el granizo. Muy usados en fachadas, cubiertas y marquesinas, balcones y cerramientos, arquitectura corporativa.

Laminados decorativos de alta presión: en estos casos los laminados decorativos también aportan una excelente solución para el uso en fachadas ventiladas. Poseen  resistencia mecánica a impactos y estabilidad dimensional para un uso exterior. Por tener filtro UV, ofrecen  gran durabilidad a condiciones de asoleamiento,  agua, viento y humedad salina. Es anti graffiti, no sufre corrosión, tiene fácil limpieza y mantenimiento. Su presentación viene en diferentes espesores y medidas de placa,  amplia variedad de colores lisos y maderas.

Todos los materiales anteriormente detallados deben ser estudiados para encontrar su adecuado uso para cada proyecto.

Xilema cuenta con el  asesoramiento para el diseño y la optimización del uso de estos materiales a la hora de pensar en el proyecto, como así también a la hora de ejecutarlo, contando con equipos de montaje en todo el país.  

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