• Sábado, 11 de marzo de 2017
  • Edición impresa

Raúl Fragapane: “El negocio frutícola en Mendoza está en una crisis prácticamente terminal”

El industrial de la fruta en fresco aseguró que el negocio está agonizando en la provincia.

Redacción LA

Tiene varios años de experiencia en el negocio y lidera una de las pocas empresas que quedan, en Mendoza, como referentes en el ámbito de la producción, empaque y comercialización de frutas frescas, dentro y fuera del país.

Raúl Fragapane aborda, en diálogo con Los Andes, la difícil coyuntura de la actividad, y resume algunos de los problemas estructurales que afectan al sector.

-¿Cómo se ha desarrollado esta temporada?

-En duraznos, nectarines (los pelones) y ciruelas, no fue un año muy diferente al anterior. Hubo menos producción pero, aunque el mercado no se ha comportado mal, los precios tampoco han sido muy buenos.

Alguna mercadería pudo haber alcanzado mejores valores pero, en términos generales, han sido muy similares a los de la temporada pasada. Eso sí, hemos tenido aumentos en el costo de los insumos, que fuimos absorbiendo. 

-¿Cómo viene el mercado de las frutas de pepita?

-Estamos en plena cosecha de manzanas. La producción, dentro de todo, no viene mal, excepto que la semana pasada hubo una tormenta fuerte, con viento que tiró mucha fruta al piso. Ese producto lamentablemente no puede ir a empaque, va a industria.

De todos modos, se están abandonando muchos montes, se han reconvertido a chacra o a fruta de carozo o a vid. En Mendoza, en los últimos 5 años, ha caído alrededor de 60% la producción de manzanas. 

-¿Cómo se ha dado el negocio de la pera este año?

-Hemos tenido una temporada muy mala de producción de pera Williams, a raíz de las heladas. Estamos cerrando los últimos números, pero hemos perdido no menos del 50%. La Packham se está cosechando todavía, pero se está perdiendo el mercado.

Porque -salvo alguna carga aislada- recién sale a la venta a partir de julio-agosto, ya que hasta junio estamos vendiendo Williams. El problema es que al promediar el año ya salen al mercado peras de España, de Portugal, de Estados Unidos, y la Packham nuestra fue perdiendo terreno desde que Brasil empezó a importar pera de esos países. 

-¿Qué precios han estado pagando los empaques al productor?

-En durazno, según las calidades, se ha pagado entre 9 y 13 pesos el kilo cosechado (en el Valle de Uco); y en la Zona Este, entre 9 y 11 pesos en planta. En nectarines, los precios han sido similares o un poco menores, a pesar de que ha faltado, porque el consumidor prefiere el durazno.

En cuanto a la ciruela, hay diferencia entre calibre y colores. La roja y la negra, la grande y la de menor tamaño. Van de 8 a 12 pesos el kilo, al productor. 

-¿Los valores de las frutas de pepita han sido distintos?

-En pera, calculo que va a estar entre 3 y 4 pesos el kilo, cosechada. Es un valor muy bajo, realmente. Este año faltó fruta para industria, y tal vez al productor le ha convenido darle ese destino, donde se pagó relativamente bien (aunque por la pera de primera, hay que ver después la clasificación).

Manzana, nosotros no hemos comprado, estamos trabajando la producción propia, pero creo que va a andar en valores muy similares a los de la pera. El tema es que Río Negro es un productor muy fuerte de peras y manzanas, y maneja el mercado interno y los envíos a Brasil.

Allá el productor ha estado recibiendo esos precios, más o menos.

-Hay empresas que están importando fruta, desde Chile por ejemplo.

-Algunos empaques hemos recurrido a esa alternativa para extender un poco la temporada de trabajo y poder hacer frente a los costos fijos y retener a nuestro personal, porque el manejo de la fruta requiere idoneidad, mucho cuidado, y nosotros hemos ido capacitando a nuestra gente porque no es fácil encontrar quién sepa hacer el trabajo.

Se han traído ciruelas, duraznos y nectarines. Pero no creo que represente más del 15%. El año pasado entró mucha manzana, pero no sé qué pasará este año, si el Gobierno pondrá alguna restricción o no.

-¿Cómo ve el negocio frutícola?

-La provincia de Mendoza, se encuentra en una crisis prácticamente terminal. Hay muchos galpones de empaque que han cerrado, sobre todo los que trabajan pera y manzana, porque no dan los números.

Brasil (nuestro principal mercado en el exterior) está totalmente deprimido y hay mucha competencia de países con costos mucho más bajos que los nuestros. Además, tenemos un sistema de Mitigación de Riesgo, para la fruta de pepita que nos complica mucho la operatoria.

 

Brasil: trato desigual en materia de exigencias

El Sistema de Mitigación de Riesgo impuesto por Brasil a la producción argentina de frutas de pepita para evitar el ingreso de la plaga carpocapsa a su territorio, tiene muy preocupados a los exportadores.

“Estoy de acuerdo en que Brasil quiera proteger su condición sanitaria -dice Raúl Fragapane- pero la presión se concentra sobre los productores argentinos que exportamos hacia ese destino”.

Hay dos puntos que, a su criterio, deberían revisarse. Por un lado, la diferencia de trato de la autoridad fitosanitaria brasileña, con exportadores de otros países. 

“Entra pera de España, o de Portugal, o fruta de Chile con carpocapsa y, si bien rechaza los embarques, no inhabilitan a los empaques. Si en una partida nuestra detectan la plaga, nos inhabilitan por 30 días para hacer nuevos envíos. Si hay un sistema de mitigación de riesgo para un país, todos deberían cumplirlo, para tener un trato equitativo”.

Advirtió que "hemos denunciado la situación ante el Senasa y el Iscamen, pero no se puede conseguir que hagan algo".

 

Perfil

Raúl Fragapane (54)

Titular de Fragapane Hnos. SRL. La firma, con sede en Villa Nueva, Guaymallén, fue creada en 1956 por su padre (Saro) y sus tíos.

Con apenas diez años, durante las vacaciones escolares iba al empaque a etiquetar, y a los 16 ya estaba integrado a la empresa hasta que, con poco más de 20 años, pasó a ocupar funciones de mayor responsabilidad.