Estilo Sábado, 3 de diciembre de 2016 | Edición impresa

Pros y contras de los diferentes servicios de email

¿Tenemos en cuenta la seguridad a la hora de elegir a nuestro servidor de correo? Lo mejor y lo peor de Gmail, Outlook y de otros prestadores menos conocidos.

Por DPA

Elegir el programa de correo electrónico es una decisión difícil por la gran cantidad de oferta disponible. Una primera distinción es separar a los proveedores en dos categorías: la de los especialistas en mailing y la de los que ofrecen además de emails portales de noticias, hosting y otros servicios.

Estos últimos son los número uno entre los proveedores de email, como Yahoo. Ofrecen direcciones gratuitas que financian con publicidad. 

También son gratuitas las cuentas de los gigantes de Internet Google y Microsoft. Gmail y Outlook.com están concebidos como un servicio adicional a los que ya ofrecen las dos grandes compañías y se encuentran, por tanto, totalmente integrados en su universo.

Sin embargo, la fundación de protección al consumidor alemana Stiftung Warentest le dio a ambos en un análisis la peor nota.

“Encontramos en los dos falencias en las condiciones generales de negocio”, dice Christian van de Sand, de la revista “Test”.

En concreto, que ninguno garantizaba que los datos personales no fuesen transmitidos a otros. Por ejemplo, pueden ser usados para mostrar publicidad personalizada. En cambio, las dos cuentas fueron las mejores en cuanto a facilidad de manejo. 

Luego existe una serie de proveedores como las empresas alemanas Posteo o Mailbox.org que son de pago y utilizan interfaces muy sencillas con calendario y libreta de direcciones.

Ya sea de pago o gratuitos, todos los servicios ofrecen suficiente espacio para los correos electrónicos. Incluso los peor puntuados en esta categoría tienen un gigabyte de memoria, lo que basta de sobra para el uso normal ya que los emails no suelen tener más de un par de KB de peso. Quien envíe, en cambio, archivos adjuntos muy pesados probablemente tenga que tener más espacio, algo que de todos modos se puede comprar.  

Las principales diferencias están en el tema de la seguridad. “Todos ofrecen protección y codificación, pero no todos ofrecen el mismo grado de protección”, dice Van de Sand. Frank Timmermann trabaja en el Instituto para la Seguridad en Internet y conoce bien los distintos tipos de encriptación: “La más habitual es la que se produce durante el transporte, es decir que los datos son codificados al transmitirse pero están abiertos en los servidores”.

De ese modo, es muy difícil atacar los correos cuando se envían, pero los hackers pueden tener acceso a ellos si consiguen entrar en el servidor. También puede analizar los correos el propio proveedor, por ejemplo para ofrecer publicidad personalizada.

En el cifrado de datos de principio a fin, el mensaje se codifica en la propia computadora y se decodifica en el receptor. Es lo más seguro pero también lo más trabajoso, ya que se necesita un software específico, explica Timmermann.

“Para decodificar el email, el receptor tiene que tener la clave, tienen que habérsela pasado antes emisor y receptor”. Algunos de los más conocidos son PGP y S/Mime. PGP se puede instalar en muchas plataformas mediante la extensión para el navegador de Internet Mailvelope. S/Mime está, por ejemplo, en Outlook.

Mailbox.org tiene una solución para el problema del intercambio de clave: se guarda en el servidor del servicio con una contraseña, por lo que no son necesarias extensiones. La codificación se puede utilizar en cualquier dispositivo. Pero en caso de que el servidor sea hackeado, es posible que la información fuese robada. Por eso es muy importante que la contraseña sea segura.

Van de Sand subraya que ninguna de estas plataformas suspendió en el examen, sino que todas lo pasaron con peor o mejor nota. Por eso, depende del usuario y su necesidad de seguridad.

Los mejor valorados fueron Posteo y Mailbox.org, pero quien no use sus mails para datos sensibles y simultáneamente quiera un sistema sencillo, se encuentra perfectamente cómodo en Gmail y Outlook.com. Además, la mayoría de ellos facilita el traslado de datos en caso de que uno quiera cambiar.