• Jueves, 12 de enero de 2017
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Promueven código para mujeres que se sientan en riesgo

Desde la ONG Mumalá incentivan la utilización de palabras clave para que el personal de un boliche pueda ayudar a una víctima sin levantar sospechas.

Juan Manuel Torrez - jtorrez@losandes.com.ar

La situación de violencia y, muchas veces, de vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres frente a los hombres abarca todos los ámbitos sociales y la sensación de inseguridad está presente en muchos espacios.

El colectivo de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) lanzó una iniciativa para ofrecer ayuda a aquellas que se sientan en riesgo o estén sufriendo una situación violenta en bares y boliches.

Romina Zapata, integrante de Mumalá, explicó a Los Andes que se invitará a los dueños de los locales de la provincia a que dispongan de un código, o palabras claves, ubicado en el baño de mujeres para que pueda ser utilizado en situaciones en las cuales las víctimas sientan que están en riesgo en su cita o en encuentro con un hombre.

La idea se tomó de una campaña que se utiliza en algunos países de Europa llamada “Preguntá por Ángela”. Mediante esa premisa, cualquier mujer que se acercara al personal del bar, restaurante o boliche y preguntara por Ángela, podría recibir ayuda para escapar de la situación comprometedora en la que se encuentra con su compañero de cita.

 

 

“Queremos que, cuando una mujer salga con un hombre que conoció -sobre todo- por redes sociales o las aplicaciones de búsqueda de citas (como Tinder), y esa persona no resulte ser lo que se esperaba, pueda dar aviso al personal del local con las palabras claves que dispongan en cada lugar,”, sostuvo Zapata.

En este sentido, la víctima, que no la puede estar pasando nada bien con esa persona, podrá recibir ayuda sin que se de cuenta el agresor.

En la provincia hay muchos casos de este tipo de situaciones, tal como acotó la integrante de Mumalá, pero hubo un caso que tuvo mucha repercusión por la gravedad de la violencia: el de Florencia Cataldo, una joven de 24 años que terminó en terapia intensiva -en junio de 2016- luego de recibir una tremenda golpiza en un bar de Maipú, propinada por Oscar Andrada, a quién ella había decidido dejar de ver hacía dos meses atrás.

“Nos interesa que de una manera simple la mujer no quede sola en esa situación y pueda despertar un alerta, en contextos de boliches, bares y restoranes; ya que muchas veces es muy difícil frenar el acoso”, indicó Zapata.