• Sábado, 6 de mayo de 2017
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Producción avícola local pelea para sobrevivir

Luego de una sobreoferta que hizo caer los precios, el alimento se encareció un 20%. Se venden más huevos que pollo. Las claves

Miguel Ángel Flores Isuani - mflores@losandes.com.ar

Para el consumidor mendocino, inclinarse por el pollo siempre es una buena alternativa cuando sube el precio de la carne vacuna. Pero si bien hoy cuesta casi 1/3 del valor de un asado no significa una mejora en la rentabilidad del sector avícola, que luego de una sobreoferta y mientras lidia con la suba de costos, empieza a regular su producción para equilibrarla con la demanda y así desahogarse financieramente.

Los tiempos en que competían los precios entre uno y otro tipo de carne, pasaron. Hoy el kilo de pollo arranca en $ 55, y con un consumo per cápita superior a los 42 kilos anuales, compite con el cerdo.

Entre los productores coinciden en que, tras el sacudón que significó la caída de la exportación a Venezuela, el excedente exportable hizo caer los precios, que recién ahora están recuperándose. Pero, al parecer, no alcanza.

“Es común sacrificar planteles de faena para equilibrar la demanda. Es una salida natural en este momento, luego del problema con las exportaciones a Venezuela”, detalla Alberto Marotto, presidente de la Cámara Avícola de Mendoza.

Vale mencionar que el mercado venezolano, a través de la llamada “doble frontera”, incentivó una superproducción que nunca logró colocarse en su totalidad. Así, al finalizar el año pasado, el excedente inundó la plaza argentina y Mendoza lo sintió.

El incremento de insumos, principalmente de los cereales (maíz sobre todo) y también de las tarifas de energía, es el otro gran lastre. Para los establecimientos faenadores la quita de retenciones a los granos (representa 75% de sus costos) fue el principal motivo para que el alimento balanceado se disparara al menos un 20% en lo que va de 2017.

El salto es grande. Actualmente, la tonelada le cuesta al productor entre $ 2.500 y $ 3.000, pero allá por octubre del año pasado pagaba alrededor de $ 900.

“Habría que vender el kilo de pollo a $ 70 como mínimo para no trabajar al costo”, reflexiona un referente de la actividad. Por su parte, los proveedores admiten que sus clientes se vieron obligados a ajustarse para sobrevivir.

Para Reynaldo Ivars, de Granjol, una firma que provee diversidad de insumos avícolas, “el productor prácticamente lo único que hace es vacunar a las aves y darles de comer. Se postergaron el resto de las decisiones, como invertir en infraestructura”, detalla.

Para no quedar fuera de juego 

Actualmente, Avícola Luján S.A, junto a Pollitos Mendocinos S.A (ex Granjeros del Este) lideran el mercado mendocino, como contrapartida de Brugnoli y La Castellana, que por un mix de factores dejaron de operar en Mendoza. En el caso del establecimiento ubicado en Maipú se mezcló un conflicto por exigencias municipales, mientras que La Castellana ya trasladó más del 50% de sus instalaciones a San Juan.

“Esperamos volver a ser competitivos para reactivar las exportaciones. Hoy estamos caros a nivel mundial, sobre todo en relación a Brasil y Estados Unidos”, diagnostica Marotto.

Para lograrlo, el sector avícola se encolumna detrás de dos pedidos: una rebaja del IVA y al mismo tiempo la suba del reintegro a las exportaciones.

 

Huevos: de proveedor a cliente

“Siempre nos autoabastecimos y vendíamos 40% de los huevos a otras provincias. Ahora entra producto de San Juan”, explican desde la Cámara Avícola.

Un motivo es el traslado de una de las firmas más reconocidas, La Castellana, a la vecina provincia. Con sólo 50% del establecimiento radicado, Mendoza ahora compra huevos para atender su demanda.

Es que, siendo aún más accesible que la carne, el subproducto ha logrado mejor performance de ventas, lo que hizo que los valores, también deprimidos a fines del año pasado, repuntaran.

El cajón (30 docenas), que oscilaba entre $ 450 y $ 500 hasta los últimos meses de 2016, cayó hasta los $ 320. Ahora, por efecto de la misma “autorregulación” de la oferta, de a poco vuelven al nivel anterior.

Marotto confirma igualmente que la pérdida de status de “Mendoza como proveedor nacional hizo que nuestra participación a nivel país cayera entre uno y dos puntos”.