• Jueves, 20 de abril de 2017

Para el hermano del Che Guevara, el problema de Argentina es el peronismo

Juan Martín, desde Madrid, aseguró que hoy vería con gran disgusto el mito creado en torno a su figura. Dijo que CFK es capitalista.

DPA

Enemigo de los cultos a la personalidad y las santificaciones de cualquier tipo, Ernesto "Che" Guevara vería con disgusto el mito creado en torno a su figura medio siglo después de su muerte, según su hermano menor, Juan Martín.

"Por supuesto que era enemigo de todo lo que significaba el culto a la personalidad, enemigo de la Iglesia, enemigos de las santificaciones. Obviamente esto no es lo que le hubiera gustado", explicó en una entrevista en la Casa de América de Madrid.

Firme activista de izquierda que pasó por las cárceles de la dictadura argentina, Guevara repasó a sus 73 años sus recuerdos de un Ernesto joven y testarudo, tachó de "lucha de clases" la crisis en Venezuela y aseguró que el problema argentino es el peronismo.

Dpa: En su libro insiste en que el Che siguió siendo siempre muy argentino. Argentina, sin embargo, nunca lo adoptó como un símbolo propio, ni con el peronismo ni con el kirchnerismo. ¿Por qué?

Guevara: Vos hablás de peronismo, yo hablo de capitalismo. El problema es el peronismo. En Argentina el problema es el peronismo. Ahora (el presidente Mauricio) Macri tiene gente que se dice peronista: cualquiera es peronista ya. Es una especie de cosa que no se sabe bien qué es, pero es capitalista.

Cristina (Fernández de Kirchner) ha sido una capitalista muy seria. Y lo dijo: "Vamos a hacer capitalismo en serio". Nadie puede acusarla de no ser revolucionaria, porque nunca lo fue ni le interesaba serlo. Es capitalista. ¿Ese capitalismo nos resolvió el problema? No. Ahora lo tenemos a Macri. Pero Macri no sale de la nada, es el resultado. Como (la francesa Marine) LePen si gana o (el español Mariano) Rajoy. Este sistema está en crisis.  

- Usted ha venido intentando mostrar el rostro más humano del Che Guevara. ¿Cuál es la primera imagen que le viene al pensar en su hermano de joven?

-Guevara: Era un tipo realmente fuera de lo normal, pero no es que fuera tan sobresaliente como parece en mi libro. No había esa sensación de: "Este se va a convertir después en lo que se convirtió". No estábamos todo el tiempo pendiente de lo que hacía Ernestito: era uno más.

 

 

- ¿En qué momento dejó de ser "uno más"?

- Ya cuando se fue de viaje con la moto con (Alberto) Granado vimos algo distinto. "¿Que quiere llegar a Estados Unidos en moto? Sí, este loco llega". No sé qué habrán pensado mis padres, si estarían o no preocupados al recibir una carta desde la selva amazónica. Para mí era divertido, me mandaba alguna carta y me parecía fenómeno. O me traía estampillas, que yo coleccionaba.

Eso sí: Cuando decidía hacer algo, lo hacía. Una tía mía decía que descendíamos de gallegos, vascos e irlandeses: por lo tanto teníamos una sola idea en la cabeza, y cuadrada para que no diera vueltas. Esto estaba presente en él.

- Cuando triunfó la Revolución Cubana en 1959 viajaron a Cuba y lo reencontraron después de varios años. ¿Qué había cambiado en él?

- Era el día y la noche. Lo recalco porque me parece fundamental: para mí Ernesto Guevara es mi hermano de sangre, y el Che es mi compañero de ideas. Yo no puedo separar uno del otro, pero cuando dejo un hermano y me encuentro un comandante, me pregunto: ¿y esto? Había leído y visto fotos, pero era distinto llegar y encontrarte no solo con el comandante, sino también con todo lo que lo rodeaba.

Eso sí, cuando podíamos estar con Ernesto era una felicidad, y ahí volvía a ser mi hermano. Pienso ahora que él también estaba satisfecho en ese momento, sintiendo que podía jugar con su hermano sin tener que ser el comandante.

- ¿Cómo era el ambiente que encontró entre los revolucionarios al llegar a Cuba en el 59?

- Era un momento muy convulso. Hay que pensar que ellos eran 3.000 hombres, frente al Ejército de Batista con 50.000. Batista huyó después de que un contingente suyo fuera derrotado en Santa Clara, pero el Ejército seguía ahí. Estos 3.000 los desarman, toman los dos cuarteles más importantes de La Habana, hacen desaparecer la estructura militar institucional y comienzan una nueva etapa. Pero quedaban una cantidad de problemas y situaciones que resolver.

- ¿Y cómo fue ese cambio para sus padres? ¿Se arrepentían de no haberlo retenido o le reprochaban algo?

Guevara: No, mi vieja jamás. Ella pudo haber sufrido porque más de una vez dieron la noticia de la muerte de él, pero como era mentira ya no lo creíamos. Hasta que fue verdad. Mi vieja nunca le reprochó nada en absoluto. Los dos fuimos militantes de izquierda.

- Cuando fue a La Higuera, la aldea boliviana donde el Che fue fusilado en 1967, tuvo una impresión desagradable. ¿Qué vio?

- Sí, fue desagradable. Los bolivianos con las ofrendas y los extranjeros vendiendo porquerías, la guía que te cobraba, todo tenía un precio, todo había que pagarlo. La verdad es que llegar a este lugar para ver donde asesinaron e Ernesto, la escuela donde lo fusilaron, y tener que soportar todo este comercio... No tiene sentido. No hay nada de valor que se lleve la gente que va ahí y no hay nada de valor que me lleve yo y no puedo dejar nada de valor a los que están ahí.

- Es un destino que no le habría gustado al Che, ¿no?

- Por supuesto que era enemigo de todo lo que significaba el culto a la personalidad, enemigo de la iglesia, enemigos de las santificaciones. Obviamente esto no es lo que le hubiera gustado.

De cualquier manera, lo principal allí es la derrota en Bolivia. ¿Es la derrota de las posibilidades revolucionarias latinoamericanas guevaristas? ¿La derrota para siempre de la posibilidad de cambio? ¿Es el triunfo definitivo del capitalismo para América Latina? ¿O hay alguna otra posibilidad?

- ¿Cómo piensa que lo veía el Che?

- Me gustaría que estuviera para responderlo. Lo que estoy seguro es que, si admitió que el Congo había sido "la historia de un fracaso", estaría diciendo que en América Latina tuvo también una derrota, fue derrotado. Aunque luego analizaría el por qué y el cómo desarrollar nuevas ideas. Mirá Venezuela: hay prácticamente una guerra civil. Hoy ya a los tiros, antes era verbal. Esta es la lucha de clases.

- ¿Lo que ocurre en Venezuela es parte de la lucha iniciada por el Che?

- Solo te puedo decir cómo lo veo yo: la derrota de la revolución latinoaméricana en el 67 significó mucho y no pudimos levantar hasta ahora la posibilidad de una patria grande que fuera una unidad de los pueblos por un cambio de fondo real, y no una unidad entre gobiernos que además no era siquiera fuerte y que dependió durante mucho tiempo del petróleo venezolano. Cuando se produjo una caída del petróleo cayó también todo esto. Con la muerte de Hugo Chávez mucho más. Hoy hay una lucha de clases clara. El problema es el capitalismo.