• Lunes, 17 de julio de 2017
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Oposición plebiscitó contra Maduro

Al menos un muerto hubo en un tiroteo contra los participantes del plebiscito simbólico para oponerse a la Constituyente convocada por el gobierno.

AFP

Una mujer murió y otras tres personas resultaron heridas cuando pistoleros atacaron a opositores que votaban en un plebiscito simbólico contra la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro.

El ataque en el que falleció Xiomara Scott, de 61 años, ocurrió en un centro de votación en el popular barrio de Catia, donde la multitud que hacía fila para sufragar huyó, entre gritos de pánico y detonaciones, y se refugió en una iglesia cercana.

“No había pasado nada grave, ninguna tragedia que lamentar, pero Maduro y su gobierno vieron” una gran afluencia en el plebiscito, dijo la ex diputada María Corina Machado en rueda de prensa de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al responsabilizar a grupos afines al gobierno.

Las mesas de votación cerraron paulatinamente en Venezuela y en una centena de países, pues aún quedaba gente en fila. Los resultados se conocerán en la madrugada de hoy.

Sin el aval del poder electoral, el plebiscito no es vinculante, pero la oposición confía en que el resultado hará palpable el rechazo a la Constituyente, de 70% según la encuestadora Datanálisis, para obligar al gobierno a retirarlo.

La oposición acusa a Maduro de llevar al país a la bancarrota y a una “dictadura” que busca perpetuarse con la Constituyente, mientras el presidente dice que sus adversarios quieren derrocarlo con ayuda de Estados Unidos.

“¡Y ya cayó, y ya cayó, este gobierno ya cayó!”, cantaban algunos opositores en Caracas, agitando banderas venezolanas, mientras conductores hacían sonar las bocinas.

En un contacto telefónico con el comando de campaña de la Constituyente, Maduro envió un mensaje a los opositores: “No se vuelvan locos (...), les hago un llamado para que vuelvan a la paz, a la Constitución, para que se sienten a hablar”, dijo, al pedir una “oportunidad” para su iniciativa.

Sus seguidores participaron masivamente en un simulacro organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), de cara a la elección el 30 de julio de 545 asambleístas de la Constituyente.

Venezuela vive una fuerte convulsión con protestas que dejan 96 muertos desde el 1 de abril, y una de las peores crisis económicas de su historia, que asfixia a la población con severa escasez e inflación de tres dígitos.

Maduro afirmó que la Constituyente traerá paz y recuperación económica.

El analista Luis Vicente León opinó que, para sacar a Maduro, la oposición tiene el reto de movilizar en una “lucha pacífica” a quienes votaron el plebiscito; el desafío del gobierno es lograr legitimidad para una Constituyente que genera fuerte rechazo.

El proyecto de Maduro causó una fractura en el chavismo, a la cabeza de la fiscal general, Luisa Ortega, quien no votó en la consulta aunque sí su esposo y diputado chavista Germán Ferrer y otros disidentes.

Ortega se acercó a saludar a un grupo de personas que votaba frente a la Fiscalía. 

El líder opositor venezolano Leopoldo López, quien desde el pasado 8 de julio cumple prisión domiciliaria, sufragó en casa.

 

 

“Hora cero”

Respaldado por los poderes electoral, judicial y militar, Maduro da por hecho que tendrá de su lado a partir de agosto una Constituyente que regirá al país como un “suprapoder” por tiempo indefinido.

La MUD también preguntó a los venezolanos si apoyan unas elecciones y la renovación de los poderes públicos, y si quieren exigirle a la Fuerza Armada, principal sostén de Maduro, que respete la Carta Magna actual.

Al votar en el simulacro, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, quien ha garantizado al presidente la lealtad de los militares, llamó “al pueblo a participar en la Constituyente”.

La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, pidió a la MUD no crear “falsas expectativas” con una “actividad política que no tiene ninguna consecuencia jurídica”.

Pero Julio Borges, jefe del Parlamento de mayoría opositora, afirmó que la jornada “marcará un antes y un después”.

La oposición afirma que tras el plebiscito se activará la “hora cero”, la fase decisiva de las protestas, sin descartar una huelga general.

 

En el mundo

Mónica Rodríguez acababa de votar en Miami en el plebiscito simbólico contra Maduro cuando exclamó: “¡Me siento libertadora!”. Así era la euforia entre miles de venezolanos en unas 500 ciudades del mundo que se declararon ayer “en rebelión” contra su presidente.

La comerciante de 44 años empujó el cochecito de su bebé y se perdió entre los venezolanos que hacían cola en uno de los siete centros electorales en el sur de Florida, que alberga la mayor comunidad de venezolanos en el exterior.

Los venezolanos llevaban gorras tricolor, banderas y camisetas de la vinotinto, cantaban el himno y declaraban “¡Libertad!, ¡Libertad!”. Algunos se enjugaron las lágrimas tras emitir su voto, que sin embargo no tendrá validez para el cuerpo electoral venezolano.

“Esto no es una elección, esto una declaración. Y ellos nos están viendo”, dijo  Rosa Tejeiro de Reyna. 

 

Advierten que “no podrán” contra la Constituyente

Miles de chavistas ensayaron ayer la votación de la Asamblea Constituyente con una advertencia a la oposición venezolana: “no podrán” detener esta iniciativa, en la que ven la solución a sus problemas. “Hoy estamos demostrando una pequeña parte, el 30 de julio vamos por una gran victoria. No podrán parar la Constituyente”, dijo María Trejos en un parque del oeste de Caracas, donde el poder electoral realizó un simulacro de la elección de asambleístas.

El test se desarrolló en paralelo a un plebiscito simbólico de la oposición para rechazar la Constituyente, al considerarla un “fraude” que busca atornillar en el poder al presidente Nicolás Maduro. 

“Ellos no van a poder detenernos. Mira la fiesta que tenemos aquí”, afirmó Jesús Carvajal, esforzándose por hacerse oír en medio de canciones pegajosas que exaltan la propuesta para una redactar una Constitución, que “refuerce” la promulgada en 1999 por Hugo Chávez.

Los oficialistas, muchos vestidos de rojo, hicieron filas de más de dos horas para ensayar su voto, bajo un sol ardiente y por momentos lidiando con pequeños tumultos hasta llegar a las máquinas de votación.

Manicurista de 36 años, Trejos cuenta que cuando pasaba por uno de los puntos de la consulta opositora, antes de llegar al parque, decenas de opositores la insultaron a ella y un grupo de amigos.

“Nos decían que nos iban a matar, golpearon a unos policías. Después dicen que los violentos somos nosotros”, comentó la mujer, quien agradece a la “revolución” haberse graduado de bachiller y ahora estudiar administración de empresas. 

 

Mecanismos

Estos son los mecanismos que ha intentado anteriormente para derrocar a Maduro:

Renuncia y enmienda: El Parlamento fue declarado en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) desde enero de 2016, lo que anula todas sus decisiones.

El TSJ falló poco después que la enmienda no podría ser retroactiva y Maduró quedó a salvo.

Revocatorio: Tras engorrosos trámites ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) -de línea oficialista-, la oposición recolectó las firmas para iniciar el revocatorio.

Pero el 20 de octubre, el CNE suspendió el proceso a petición de tribunales regionales, por supuestas irregularidades en las primeras rúbricas. 

Diálogo: Luego de la suspensión del revocatorio, la oposición aceptó iniciar el 30 de octubre un diálogo con el gobierno. En la mesa exigió un cronograma electoral, la liberación de los “presos políticos”, un canal humanitario para recibir alimentos y medicinas -en grave escasez-, y respeto a la autonomía parlamentaria. Pero en diciembre fracasó entre acusaciones mutuas de incumplimiento. 

Juicio político: Retomando la ofensiva, en diciembre el Parlamento declaró la “responsabilidad política” de Maduro en la crisis, y promovió un juicio de destitución. 

No obstante, el TSJ declaró nula la decisión legislativa, al alegar el desacato.

Protestas: Durante parte de 2016 fueron tímidas, según el analista Luis Vicente León por la “falta de un liderazgo”. Pero el 1 de setiembre y el 26 de octubre, la oposición movilizó a cientos de miles para exigir el revocatorio.

Sin embargo, el diálogo enfrió la calle y la MUD perdió entre 7 y 14 puntos de apoyo, según encuestas.

Un fallo con el que el TSJ se adjudicó temporalmente los poderes del Parlamento llevó el 1 de abril a los opositores de nuevo a protestar, esta vez de forma sostenida. Desde entonces, la Fiscalía contabiliza 95 muertes.

Rebelión y plebiscito: Al calor de las protestas, la oposición llamó el 20 de junio a desconocer al gobierno, invocando un derecho constitucional a rebelarse contra regímenes autoritarios.

Ayer realizó un plebiscito no vinculante con el que busca demostrar el rechazo a una Asamblea Constituyente convocada por Maduro (de 70% según Datanálisis), dos semanas antes de la elección de asambleístas.