Mundo Miércoles, 11 de enero de 2017 | Edición impresa

Obama: adiós y llamado a la unidad

El presidente, que entregará el mando a Donald Trump en 9 días, se despidió de los estadounidenses en Chicago, donde inició su carrera política. Eligió un mensaje esperanzador: “Tenemos la capacidad de cambiar y mejorar”.

Por Télam

El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, se despidió anoche del pueblo estadounidense, a 10 días de entregar el poder, con un mensaje esperanzador en el que recordó que el país “tiene la capacidad de cambiar, de mejorar”, pese a que “por cada dos pasos que damos hacia adelante, parece que damos uno hacia atrás”. 

La tensión que se vive en Estados Unidos en los días previos a la asunción del magnate republicano Donald Trump estuvo presente constantemente en el discurso de Obama; sin embargo, el mandatario saliente se concentró en ofrecer una mirada optimista y en enfatizar la misma idea central que lo llevó a la Casa Blanca hace ocho años: el cambio es posible.

“Hoy me toca agradecer a mí; ustedes fueron el cambio”, sentenció y se ganó de inmediato el aplauso de un auditorio repleto en Chicago, la ciudad que lo encumbró políticamente como una joven promesa del Partido Demócrata hace poco más de una década. 

Obama le dedicó una porción importante de su mensaje a la tensión racial que se vive en el país y el crecimiento del clima anti migratorio, que quedó revelado por el triunfo de Trump.

“Las relaciones raciales son mejores ahora de lo que eran antes, eso es algo de lo que puedo hablar”, aseguró el primer presidente negro de Estados Unidos. “Eso es algo que no sólo se ve en las estadísticas, sino también en las actitudes de los jóvenes”, agregó desde el centro de convenciones McCormick Place de Chicago. 

Además, atacó las propuestas de ajuste y de aislacionismo que propone el futuro gobierno republicano. “Si no estamos dispuestos a invertir en los hijos de inmigrantes sólo porque no se parecen a nosotros, estaremos yendo en contra de nuestros propios hijos porque esos chicos morenos van a terminar representando una porción cada vez más importante de nuestro país”, sostuvo el mandatario y pidió “leyes anti discriminación” para las contrataciones laborales, para la educación y todos los sectores de la sociedad. 

Obama también se refirió a la política exterior. Aseguró que “Estados Unidos sigue siendo el país más admirado del mundo” y le pidió a los ciudadanos que “se mantengan vigilantes” para que su nación no se convierta en “una potencia que patotea a sus vecinos más pequeños”.

Con este mensaje, Obama intentó interpelar a todos aquellos que quedaron decepcionados con la victoria electoral de Trump y especialmente a los que comenzaron a militar o involucrarse recientemente en la política, como los jóvenes más conocidos como los millenials. 

Obama anunció que se despediría de los estadounidenses el sábado pasado en su mensaje semanal. “El hilo conductor a lo largo de mi carrera ha sido la noción de que cuando la gente común y corriente se involucra, se compromete y se reúne en un esfuerzo colectivo, las cosas cambian para mejor”, explicó, casi como un adelanto de su discurso final en Chicago. 

El sábado también aprovechó para recordar los principales logros de su gobierno. “Juntos convertimos una economía que se estaba contrayendo y perdiendo puestos de trabajo en otra que está creciendo y creando empleos”, celebró. 

 

 

Chicago, la ciudad elegida  

Obama organizó cuidadosamente su despedida como presidente del pueblo estadounidense. Decidió usar por última vez el avión oficial Air Force One junto a su esposa, Michelle, su vicepresidente Joseph Biden y su mujer, Jill, y se trasladó a la ciudad que lo vio nacer y crecer como un líder que indudablemente ya quedó en la historia de EEUU: Chicago.

Tras una infancia entre Indonesia, el país de su padrastro, y Hawai, donde nació y vivió más tarde con sus abuelos, Obama estudió en dos de las universidades más prestigiosas de EEUU, Columbia y Harvard, y finalmente comenzó su carrera política en una de las ciudades más importantes del país, Chicago.

Pese a haber decidido quedarse en Washington después del fin de su mandato, los Obama decidieron mantener su casa en Chicago, en el coqueto barrio de Hyde Park, donde se ubica la prestigiosa Universidad de Chicago. 

 

Spotify le ofreció trabajo al presidente

El gigante de la música en streaming, Spotify, publicó el lunes en su web un llamado de empleo para un puesto que denominó “presidente de las playlists”, cuyos requisitos eran “8 años de experiencia como gobernante de una nación y haber recibido la distinción del premio Nobel de la Paz”, en alusión a Obama. 

En caso de aceptar el puesto, Obama deberá identificar nuevas ideas para las listas de reproducción. Desde que elaboró sus primeras listas de reproducción públicas en agosto de 2015, Obama tiene más de 400.000 seguidores en Spotify, en tanto que antes ya había bromeado con trabajar en el servicio de streaming una vez que concluyera su mandato presidencial. 

Según la mujer del embajador estadounidense en Suecia, Obama le había dicho a un grupo de diplomáticos que todavía estaba “esperando” una oferta de empleo en la compañía, con sede en Estocolmo. Télam