• Sábado, 12 de agosto de 2017
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Mercado porcino: un sector con perspectivas de expansión

En la próxima década, el consumo interno llegaría a los 25 kilos por persona, al tiempo que se prevé el incremento del mercado externo. Sólo en 2016 los envíos al exterior de este producto alcanzaron las 11 mil toneladas, 40% más que el año anterior.

Redacción LA

Tras 15 años de sostenido crecimiento en producción y faena de animales, el sector se posicionó en el mercado cárnico argentino. Con un consumo interno actual de 16 kilos de carne fresca y con potencial para sumar 10 kilos más, la apertura del mercado externo presenta notables perspectivas de expansión.

En Mendoza, se trata de una actividad que está en franco crecimiento y con perspectiva de ubicarse dentro de los “jugadores” grandes a nivel nacional. 

Jorge Brunori -especialista de esa unidad del INTA- se mostró optimista y aseguró que “el cerdo aún no ha tocado su techo”, al tiempo que aseguró: “El sector porcino tiene dos buenas noticias: un mercado interno para seguir consolidando y uno externo de exportación que se comienza a desarrollar”.

En referencia al consumo interno, el especialista explicó que la demanda interna actual de carne fresca de cerdo es de 16 kilos por persona al año, con una clara perspectiva de crecimiento: “Se estima alcanzar un piso de consumo de 25 kilos en la próxima década”.

En cuanto al crecimiento de las exportaciones, Brunori indicó que “en 2016 se alcanzaron las 11 mil toneladas, 40% más, mientras que este año empezamos a exportar a Rusia y a Vietnam”.

Desde hace 15 años, el sector porcino tiene un crecimiento constante y exponencial entre 10% y 15% por año, fundamentalmente, en producción y faena de animales: “Alcanzamos los seis millones de animales faenados, más del 140 % de crecimiento”, puntualizó Brunori.

“A pesar de las medidas económicas implementadas en los últimos dos años, que perjudicaron en algún momento a la actividad, es un sector que sigue siendo rentable y se posicionó dentro del mercado cárnico argentino para no dejar de crecer”.

En la Argentina, el 90% de los productores porcinos se ubican en la franja de pequeños y medianos. Se trata del sector que sufre el mayor impacto del reacomodamiento económico del país, con un aumento de hasta el 50% de los costos por la quita de las retenciones y el aumento de los gastos fijos.

“Las reglas cambiaron y, en consecuencia, la rentabilidad se acortó mucho”, aseguró Brunori, quien instó a los pequeños productores a ser más eficientes para disminuir los costos productivos y, a su vez, generarse escala para tener el precio mayor del capón.

“Los niveles de eficiencia que se requieren ahora son mucho más altos y eso, en alguna medida, complica fundamentalmente al estrato del pequeño y mediano productor”.

En cuanto al incremento de las importaciones de carne de cerdo, el especialista del INTA aseguró que “no serían necesarias porque la producción está respondiendo para lo que demanda el consumo del país” y advirtió que existe “cierta preocupación” en el sector, debido a la sobreoferta en el mercado, producto del crecimiento propio del sector sumado a las importaciones.

“En 2016, las importaciones superaron el 120 %, con 27 mil toneladas, y en los primeros seis meses de 2017 llevamos un aumento de casi del 80 %, en referencia al año anterior”, puntualizó.

Y aclaró: “No se importa porque haga falta, sino que son estrategias que se generan de determinados sectores para regular con ese flujo de importación el precio en el mercado interno" y agregó: "Esas importaciones, este año, van del 8 al 10 % de participación en el consumo aparente nacional”.