• Jueves, 20 de abril de 2017

Marta Minujín, provocadora: hará un Partenón de Libros

Será en el marco de la feria de arte de Kassel, en Alemania, que tendrá lugar entre el 10 de junio y el 17 de septiembre.

Redacción LA - Télam

La artista visual argentina más controversial y escandalosa del momento no para de gestar ideas que remuevan el sentido común. Y ya comenzó a hacerlo en la feria de arte Documenta 14, una de las más importantes de Europa; donde ella será figura central.

La semana pasada, en el momento de la inauguración en el Museo de Arte Contemporáneo de Atenas, Marta Minujín armó una performance con la que ironizó sobre la situación de Grecia respecto a la Unión Europea: frente a una doble de la canciller Angela Merkel, “pagó” la deuda externa de Grecia a Alemania, con aceitunas verdes y negras, uno de los productos típicos del país helénico.

Sin embargo su mayor cometido no es el de generar una humorada cínica respecto a la posición de la potencia que es Alemania y su relación con los países "pobres" de ese continente, sino la de ser una de las figuras centrales de la feria Documenta (la más importante del mundo) que arrancará el 10 de junio -y permanecerá abierta hasta el 17 de septiembre- en Kassel.

Con ese objetivo Minujín construirá una obra con 100 mil volúmenes prohibidos, que tendrá la forma del Partenón griego. "Va a ser un escándalo, una obra monumental de colaboración masiva que plantea aprender de Atenas, del hombre superándose a sí­ mismo, y de vivir en el arte", anticipa Marta Minují­n sobre "El Partenón de libros"; tal el nombre de la instalación.



"Aprender de Atenas" es el tema del encuentro que tomará la ciudad alemana de Kassel, desde el mes de junio, y que este año tendrá su antesala en la capital griega (donde ya Minujín hizo su aparición con las celebradas aceitunas); sede del templo que replicó Minujín hace ya 34 años en el cruce de las porteñas avenidas 9 de Julio y Santa Fe, con libros prohibidos durante la dictadura militar.

La génesis de esa obra fue "celebrar la recuperación de la democracia". Corría el año 1983 en la Argentina y Minujín montó una réplica del Partenón, más humilde, en una de las arterias más emblemáticas de la ciudad de Buenos Aires. Este año la instalación busca "movilizar a la gente con su participación" y "valorar la libertad", resume la artista.



"Cien mil libros, cien días, cien artistas, un Partenón que replique al original (70 metros por 30 de superficie y 19 de alto), esta obra se termina cuando se leen los libros", dice Minujín dentro de su habitual mameluco blanco y fluorescente que la pierde entre las obras del gigantesco taller que ocupa en el porteño barrio de San Cristóbal. "A esa superficie la enmarcarán 38 columnas de 14 metros y medio cada una (mil libros en cada una de ellas), sobre las que se sumarán los frisos", describe mientras extiende planos, bocetos y grillas que una asistente se anticipa a acercarle a medida que la charla avanza.

"La obra costará 700 mil euros. Documenta otorgó 400 mil, el Ministerio de Cultura Nacional 90 mil y el resto, los 210 mil restantes, corren por nuestra cuenta. Buscamos por ejemplo que la empresa que construirá la estructura de hierro, Nüssli, acepte no cobrarnos a cambio de la publicidad que le significará participar. En Europa ubican a esta obra dentro del 'top five' de las más esperadas del año", resume la artista.

Para la construcción del Partenón ya se recolectaron en Atenas y Kassel 35 mil libros que en algún momento de la historia fueron prohibidos por la censura, y que la gente deposita en containers luego de llenar una ficha detallando, entre otros puntos, por qué y cuándo fueron vedados. "No se aceptan libros pornográficos ni religiosos", señala Minujín.



La recolección de ejemplares comenzó en octubre de 2016, durante la Feria del Libro de Frankfurt, Alemania. El 1° de marzo comenzó la construcción de la estructura de hierro y el 3 de abril se la empezó a forrar con libros cerrados al vacío para que no se arruinen si llueve.

El 5 de junio será la presentación de prensa, el 10 de junio comenzará Documenta y por 10 días nadie podrá sacar libros para leerlos. A partir del 20 de junio se comenzarán a habilitar sectores, una columna por día por ejemplo, para que los visitantes elijan los libros que quieran llevarse.

"Walsh, Rodolfo y María Elena, ambos prohibidos por la dictadura argentina. Balzac, prohibido por la Iglesia. Kafka por el marxismo. Nietzche por el nazismo. Lorca por el franquismo", repasa Minujín para recontar cuáles son los autores que forman parte de esta obra.