Sup. Economía Domingo, 14 de mayo de 2017 | Edición impresa

Marita Abraham: “El concepto de inmediatez cambió nuestra manera de hacer y trabajar”

La consultora y coach afirma que las empresas tienen que enfocarse en capacitar a las personas para decidir rápido y en los procesos más que en los resultados.

Por Redacción LA

Marita Abraham es contadora egresada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, pero se dedicó al asesoramiento de empresas y a generar cambios organizacionales, al darse cuenta de que su trabajo como docente en esa casa de estudios era intrascendente. Ahora asesora a firmas del exterior y en la entrevista brinda distintos consejos para las empresas. 

-¿Cómo es tu trabajo?

-Desde hace muchos años mi inquietud partió del desarrollo organizacional y el directivo. El concepto de la inmediatez cambió nuestra manera de hacer y trabajar. Debemos preguntarnos si nuestro cerebro tiene las habilidades como para ir en la misma velocidad. El tema es si los que nos encargamos de enseñar, de formar y de ayudar a los directivos y trabajadores de una empresa contamos con metodología para que aprovechen estas oportunidades. 

El mundo de la enseñanza en general no creció a la par de la tecnología. Necesitamos un método nuevo. Hoy el contenido está en Internet pero no tienen método. Hace falta preparar a la persona que está en el mundo del trabajo, para que decida mejor, para que comunique mejor, para que gestione de otra manera y de dónde saco esas habilidades que me permita encontrar un equilibrio.

-Y… ¿cómo se hace?

-Yo empecé a investigar las neurociencias aplicadas al desarrollo de las personas y al crecimiento de las empresas. Después fundé la escuela de Eurocopa 4D, cerebro, mente, cuerpo y entorno. Esa escuela nació en Mendoza y hoy estamos en distintos países del mundo y creamos comunidad. Entonces para cualquier cosa que vos quieras aprender, desarrollar o cambiar, primero hay que saber que estás en un equilibrio dinámico entre esas cuatro dimensiones. El cerebro es el hardware y la mente el software. Si tenés pensamientos fantásticos y se generan cadenas neuronales que son una maravilla, pero si tu cuerpo no las exterioriza, murieron. 

 -Vos dabas clases en la facultad y ahora te dedicás a esto. ¿Cuál fue el quiebre?

-Soy contadora de Ciencias Económicas de la UNCuyo y doy clases. Me di cuenta de que el mundo intelectual en el que me había movido carecía de herramientas que permitieran sobrellevar las crisis, problemas o dificultades. Me impactó la intrascendencia de lo que hacíamos. La gente iba a la formación, llenaba un cuestionario, bien, aprendían un par de cosas, pero veía que no era transformador. Mi quiebre fue ver que nuestro trabajo era intrascendente.

 -Se ve en las empresas esto: que hay que desarrollar otras habilidades que antes no eran necesarias…

-Hay varios factores. Estamos en un problema que es el achicamiento del concepto de largo plazo: 10 años y, corto plazo, 1 año. En planificación estratégica ahora vemos que eso perdió sentido y para muchos el largo plazo es un año. Cuando vemos que se acortan los plazos, las decisiones son más inmediatas. 

Creo que las empresas están empezando a tomar conciencia de esto. El mundo del trabajo es parte de la vida personal. La persona tiene que aprender a trabajar de otra manera y que no lo viva como una carga. Hay que recuperar el concepto de vocación. La vocación no es tener el trabajo que sueño sino transformar el trabajo que tengo en lo que sueño. 

Otro problema es que están orientadas a resultados y no a procesos y lo que te va a dar resultados sostenidos a largo plazo son los procesos. 

 -¿Cuál fue el desafío más importante que te ha tocado por la complejidad del trabajo?

-Me tocó trabajar con Renfe que son los ferrocarriles españoles. Era una empresa que tenía 25 comités de dirección, muchos sindicatos trabajando. El tren mueve 1,8 millón de personas por día en Madrid y necesitaban cambios de principios muy concretos y no encontraban cómo hacerlos. Viví en España y fuimos concretando cambios y hoy sigo trabajando con ellos.

Había grandes diferencias entre quienes dirigían y quienes ejecutaban. Entre las distintas áreas, faltaba una integración para entender el ciclo de valor. 

 

Perfil

Marita Abraham (52) 

Trabaja para empresas de distintos países de América Latina y también en firmas de España, Alemania e Inglaterra. En nuestra provincia asesoró a dependencias de Gobierno y también a Impsa, OSDE y Chandon.