Estilo Sábado, 19 de noviembre de 2016 | Edición impresa

Los videojuegos violentos... ¿generan violencia?

Una investigación sobre la violencia digital analizó este fenómeno y concluyó que es muy difícil hallar una respuesta sencilla.

Por DPA

¿Qué es lo que está en juego de verdad en los videojuegos de guerra y los "shooters" que atrapan sobre todo a los adolescentes y adultos jóvenes? Una investigación sobre la violencia digital analizó este fenómeno desde dentro, y concluyó que es muy difícil hallar una respuesta sencilla.

"Solamente después de haber provocado muchos daños nos volaron por los aires con una granada antitanque. Pero estábamos satisfechos pese a todo", relata el experto en ciencias de la cultura Christoph Bareither (Universidad de Tubinga) en su doctorado sobre uno de los juegos en los que participó junto con otros jugadores.

Bareither pasó cientos de horas jugando a diversos títulos. Y su conclusión es que la violencia de los videojuegos transmite a los jugadores "una diversión altamente compleja": experimentan el dominio y la alegría, altos y bajos, e incluso compasión y culpa. "Es totalmente comparable a ir al cine o a ver un partido de fútbol", explica.

El investigador subraya que de ningún modo quiere restar gravedad a la violencia virtual, pero que es necesario reconocer el potencial del juego de hacer surgir todo tipo de emociones. "De lo contrario, se excluye a los jugadores y no hay un auténtico debate sobre el tema". Y este intercambio es necesario para hacer una crítica adecuada a la violencia virtual sin prejuicios moralistas. 

Para algunos, los resultados de Bareither son cuestionables. "Yo los suscribo todos", dice por el contrario el investigador de videojuegos Maic Masuch, de la Universidad de Duisburgo-Essen. Masuch fue de los primeros en dar seminarios sobre videojuegos a finales de los años 90, porque él mismo era un jugador aficionado. Y se convirtió en integrante de la primera cátedra en el país sobre el tema.

Masuch subraya que muchos de los juegos actuales tienen un nivel de relato muy alto, con personajes multifacéticos, y hay jugadores que se pasan años con el mismo juego. "Eso va bastante más allá que ir al cine", subraya. Hoy en día, el análisis de los videojuegos sí tiene cabida en muchas universidades, a diferencia de la época en que empezó Masuch. 

La cuestión de la violencia en los juegos centra muchos estudios, sobre todo tras hechos como la masacre perpetrada por un adolescente en una escuela en Winnenden en 2009. Sin embargo, sacar conclusiones es complicado. En opinión de Masuch, es "muy difícil" en general establecer principios de causa y efecto en el caso de los videojuegos.