Vecinos Jueves, 10 de agosto de 2017 | Edición impresa

Los médicos que se la jugaron por los niños del Valle de Uco

Hace un año, 3 jóvenes profesionales dejaron el Gran Mendoza y se mudaron a Tunuyán para poner en funcionamiento el servicio de cirugía infantil en el hospital Scaravelli.

Por Gisela Manoni - gmanoni@losandes.com.ar

Apenas pasan los 30 y hasta hace poco eran médicos residentes, pero les bastó su compromiso profesional y una mirada atenta para revertir una problemática que el Valle de Uco enfrenta desde hace décadas. Trabajando en el Notti, los 3 cirujanos analizaron el alto índice de niños derivados de esta región y se propusieron crear el servicio de Cirugía Pediátrica en el hospital Antonio Scaravelli, de Tunuyán. 

Este equipo cumplió un año de atención en el lugar. Además del agradecimiento de los pacientes -quienes antes debían esperar o superar distancia y costos para operarse en Mendoza-, las cifras indican que van por buena senda. En este tiempo, realizaron más de 350 intervenciones quirúrgicas, dieron consulta a 2.000 pacientes menores de 15 años y ayudaron a descomprimir el Notti evitando 1.600 derivaciones.

La apuesta no fue sencilla para Vanesa Rodríguez, Federico Sánchez Esteves y Antonio Esteves. Los médicos debieron abandonar su rutinas y sus hogares en el Gran Mendoza y radicarse en Tunuyán pues las tareas de quirófano, de consultorio (también en Tupungato y San Carlos) y las guardias (las 24 horas del día y todos los días del año), requieren su presencia “full time” en el lugar. 

“Al principio fue un cambio grande pero nos dimos cuenta de que aquí el trabajo tiene más compromiso social. Al ser ciudades chicas, uno está más expuesto. A los días de operarlo, te encontrás a tu paciente en el almacén, en la calle...”, grafica Antonio. Mientras tanto, Federico agrega: “El seguimiento del niño es más personalizado. Conocés su realidad social, familiar, económica, etc.”. 

 

Ahora, la iniciativa marcó un modelo en la descentralización de los servicios de Salud y hay otros profesionales que pidieron ser reasignados en hospitales periféricos. 

 

“La necesidad de contar con un quirófano infantil en la región era algo que se hablaba desde hace tiempo, pero nadie tomaba la posta”, reconoció Carmelo Fazio, director del hospital regional de Tunuyán. 

A fines de febrero del año pasado, el proyecto de estos jóvenes médicos llegó a manos de funcionarios de Salud y en abril el nosocomio ya empezaba a preparar su infraestructura para abrir el nuevo quirófano. “Existió un trabajo y buena predisposición de mucha gente que excedió ampliamente nuestra primera idea, sobre todo del personal del hospital, que asumió nuevas tareas”, dijo Esteves. Ahora, la iniciativa marcó un modelo en la descentralización de los servicios de Salud y hay otros profesionales que pidieron ser reasignados en hospitales periféricos. 

Incluso, el servicio del Scaravelli va por más. Está en proceso de adquirir equipamiento específico para realizar cirugías laparoscópicas, las cuales son menos invasivas y con postoeratorios más tranquilos, aconsejables en patologías biliares, de vesícula, etc. “La licitación de la torre laparoscópica ya está en proceso, costará dos millones y podrá ser utilizada para adultos también”, apuntó Fazio.

 El quirófano pediátrico está ya completamente instalado. Poco a poco y de boca en boca los valletanos se van enterando de este servicio, lo utilizan y agradecen. Los pediatras también han empezado a derivar y eso incrementó el número de pacientes nuevos. La doctora Vanesa Rodríguez explicó que realizan cirugías de urgencia y programadas. Las más comunes son por hernia inguinal, patologías testiculares, apendicitis, etc. 

 El proyecto de estos jóvenes médicos partió de una primera percepción que tuvieron durante sus residencias en el Notti. Notaban que atendían a muchos pacientes del Valle de Uco. También, veían que los padres dormían en los pasillos porque no tenían dónde quedarse, que muchos no tenían plata para viajar, que temían por dejar sus hogares solos, por miedo a volver y no encontrar nada; que tenían que internarse por dos días sólo por una pequeña intervención.