Sup. Economía Domingo, 13 de agosto de 2017 | Edición impresa

Leve repunte de las exportaciones mendocinas en el primer semestre

En el primer semestre de 2017 Mendoza exportó U$S 824 millones FOB. En volumen cayeron 14% comparado con 2016. Envíos de hortalizas, en alza. Vinos, con mal desempeño.

Por Laura Saieg - lsaieg@losandes.com.ar

Las exportaciones de Mendoza crecieron 2,2% en valor y cayeron 13,9% en volumen entre enero y junio de 2017 en comparación a iguales meses del año pasado, según estadísticas elaboradas por ProMendoza. 

El mes de junio no fue favorable para las exportaciones de Mendoza, registrando una baja de 31% en comparación con el mismo período el año previo. Esto afectó el buen desempeño de las exportaciones acumuladas en 2017, por lo que el resultado del primer semestre registró sólo un alza de 2% en valor FOB.

Es decir, Mendoza vende menos pero más caro. 

Según Pablo Salvador, economista de Fundación Ideal, la inflación del año pasado -cercana al 40%- y la de este año -acumulado según la DEIE de 12,5% en el primer semestre- sumado a los altos costos de producción -impositivos, tributarios, laborales- han dejado a muchas empresas y productos fuera de mercado con una pérdida de competitividad importante. 

En el primer semestre, tuvieron buenos resultados el ajo, las carnes y sus preparados, y hortalizas y legumbres sin elaborar, mientras que cayó fuertemente el sector vitivinícola: desde el vino embotellado, granel y jugo y mosto. 

El informe, que fue realizado con datos de Aduana, indica que entre enero y junio de 2017 Mendoza logró exportaciones por U$S 824.000.000 FOB (valor de la mercadería puesta en destino).

En junio, las exportaciones nacionales alcanzaron U$S 6.334.024.498 y la provincia contribuyó con U$S 81.443.020 (1,3%). Mendoza se ubica en el noveno lugar del ranking de provincias exportadoras para el primer semestre de 2017.

Así las cosas, en los primeros seis meses de este año, las exportaciones de Mendoza representaron el 1,8% del total enviado por Argentina. 

En base a las estadísticas de la entidad, Chile, Estados Unidos y Brasil, son los tres principales mercados de envíos de los productos mendocinos y concentran más de 60% de las exportaciones regionales. El primero y tercero mostraron crecimiento, mientras que el mercado norteamericano cayó, dado principalmente por la baja de las exportaciones de vino. 

La composición de las exportaciones totales provinciales según grandes rubros en valor FOB para el período analizado se explican mayoritariamente por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) en un 76%       -principalmente vino, luego las grasas y aceites, carnes y preparados de legumbres, hortalizas y frutas-, Productos Primarios (PP) en un 12% -principalmente ajo-, Manufacturas de Origen Industrial (MOI) en un 11% -productos químicos y conexos, Máquinas y aparatos, material eléctrico-, y Combustibles y Energía (CYE) en un 1%. 

“Las expectativas para Argentina y su sector exportador son optimistas, con un crecimiento del PBI de 2,9% y proyecciones de exportaciones crecientes (con cosechas de récord de soja y trigo). También se destaca el repunte de las MOI y CYE con una mayor participación en la oferta exportadora”, explicaron desde ProMendoza.

 

Panorama

De los 15 productos de exportación más influyentes para Mendoza, sólo 6 lograron mejorar sus envíos durante el primer semestre del año, en comparación a igual período de 2016. Los que mostraron un panorama positivo en estos primeros seis meses fueron: ajo, carnes y sus preparados, azúcar y artículos de confitería, hortalizas y legumbres sin elaborar, aceite de oliva, semillas y frutos oleaginosos. Mientras que el resto tuvo malos resultados y, sobre todo, a los que engloba al sector vitivinícola. 

Para las Cámaras y los empresarios de los principales sectores exportadores de Mendoza la respuesta de ello ha sido principalmente la pérdida de competitividad de la provincia, dada por una alta inflación y un tipo de cambio atrasado “que en conjunto con los altos costos de producción han dejado a muchos afuera”, expresó Fernando Urdániz, gerente de ProMendoza. 

Guillermo San Martín, gerente de Asocam, Cámara que nuclea al ajo, uno de los grandes responsables del crecimiento que han tenido los envíos de Mendoza, mencionó que la temporada fue excepcional, y el sector terminó enviando un total de 9 millones de cajas a todos los mercados, comparada a las 7,5 millones de caja de la temporada anterior. 

En este caso en particular la situación estuvo basada en situaciones externas, como un valor del precio chino del ajo alto y las barreras en Brasil para el producto asiático. 

El caso del vino es totalmente diferente. A pesar de ser uno de los productos de mayor volumen y valor de la torta exportable de Mendoza, el comportamiento de este semestre no ha sido el esperable con una caída de 6,2% -según datos del INV- del vino fraccionado, de 48% para el mosto y 44% para el granel. 

Según Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, las consecuencias de este desenlace son las mismas que para todas las economías regionales en donde la pérdida de competitividad dadas por un alto costo interno, inflación y tipo de cambio, terminaron por perjudicar gravemente al sector que viene de años de caída. 

Concordó con ello Mario Bustos Carra, gerente de la Cámara de Exportadores de Mendoza quien agregó: “La pérdida de rentabilidad está ocasionada por años de falta de estímulo a nuestras economías; tuvo un paliativo a inicios de la nueva administración nacional, pero la economía no logra recuperar niveles aceptables ya sea por los problemas que se arrastran de años anteriores o la persistencia de problemas que impiden revertir esta tendencia”. 

Un producto que tuvo un mejor comportamiento aunque está lejos de estar en los valores exportables de hace seis años, es el aceite de oliva. 

Rodolfo Vargas Arizu, de la Cámara que nuclea a empresas de este producto, indicó que hoy Mendoza dejó de exportar aceite en botella y de a poco se ha dejado de vender a granel. “La situación actual y la que veníamos acarreando han dejado fincas abandonada, sin inversión y sin rentabilidad a las empresas.

Por ello, los pocos que quedaron destinan sus productos en el mercado interno. Para revertir esto se necesitan muchas más medidas que la devolución de los reintegros, y un tipo de cambio competitivo”. 

Julio Totero, vicepresidente de Asinmet, concordó con su colega, quien dijo que hoy el sector de la metalmecánica está exportando muy pocos bienes de capital y se ha limitado a enviar bombas y maquinaria agrícola. “Aún este sector está con problemas de competitividad y no podemos llegar a estar en los precios que tienen nuestros competidores con productos de venta por debajo de nuestro costo de producción”, remarcó. 

 

 

Exportaciones en detalle

Analizando los últimos doce meses, julio de 2016 a junio de 2017, el promedio mensual de exportación fue de U$S 140.101.336. El máximo se alcanzó en diciembre del año pasado y el mínimo se registró en junio de 2017. 

En el acumulado, los Productos Primarios (PP) representa 16% de las exportaciones en valor (dólares FOB) en 2017. Las exportaciones de PP se explican en un 72%; ajo, 13%; otras hortalizas y legumbres sin elaborar, 9%; semillas y frutos oleaginosos,  4%; además, frutas frescas (peras, manzanas y uvas de mesa).

El acumulado de los MOA representan 72% de las exportaciones en valor en 2017. Las exportaciones de estas manufacturas se explican en un 60%; vino, 12%; grasas y aceites, carnes y sus preparados (carne bovina) 8%; preparados de legumbres, hortalizas y frutas, 8%.

Por su parte, las manufacturas de origen industrial -que representan 11% de las exportaciones en valor- en 2017 se explican en un 43% por productos químicos y conexos y 15% máquinas y aparatos, material eléctrico.

Finalmente, en el acumulado de las CYE, que representa 1% de las exportaciones en dólares FOB, en 2017 los envíos estuvieron impulsados por el querosén de aviación (86%) y en menor medida por el coque de petróleo sin calcinar (8%). 

La evolución interanual de las exportaciones en valor FOB para junio cayó 31% en relación al año previo y el acumulado del primer semestre creció 2% alcanzando el valor de $ 824.985.115. 

El sector PP fue el más dinámico con un crecimiento del 3% en  junio y 33% para el acumulado del primer semestre. Esto se explica mayormente por el aumento de las exportaciones de hortalizas y legumbres sin elaborar (ajo). 

En cuanto a las MOA hubo una contracción de las exportaciones de 34% en junio y una leve caída de 2% en el acumulado. Las MOI se contrajeron 3% en junio y los niveles del primer semestre se mantuvieron estables en comparación con el mismo período año previo. En tanto que CYE se redujeron en un 95% en  junio y un 25% para el acumulado de 2017. 

La evolución interanual de las exportaciones en volumen (pesos netos en kgs) para junio se contrajo 55% y el acumulado del primer semestre decreció 14% alcanzando un mínimo de 534.681.493 kgs. 

El sector PP fue el más dinámico pese a una contracción de 39% en junio; el acumulado para el primer semestre creció 6%. Esto se explica mayormente por el aumento de las exportaciones de hortalizas y legumbres sin elaborar (ajo). 

En el caso de las MOA se contrajeron un 55% en junio y 22% el acumulado del primer semestre. En cuanto a las MOI se contrajeron 57% en junio y los niveles del primer semestre se mantuvieron estables en comparación con el mismo período año previo. En tanto que CYE se redujeron en un 89% en junio y un 43% para el acumulado de 2017. 

Asimismo, las exportaciones en valor FOB para  junio a Estados Unidos representó casi un cuarto de las exportaciones, siendo 74% de la exportación de vino. Luego Chile representa 23% de las exportaciones de Mendoza, con exportaciones mayoritariamente MOA: 24%; carnes y preparados, 18%; azúcar y artículos de confitería, 17%. Otras grasas y aceites, también MOI: 12% Productos químicos y conexos. En tercer destino está Brasil que representó 12%, con productos agrícolas 39% Ajo, 20% Vino, 12% Ciruelas Disecadas y 11% Aceitunas. Al resto de los diez top destinos se les exportó mayoritariamente MOA.
Principales empresas

En junio hubo 406 empresas comercializadoras que exportaron vía aduanas de Mendoza. Dentro del ranking de las primeras cinco compañías exportadoras, el Grupo Peñaflor lideró en primer lugar con un envío total de U$S 5.187.176 FOB, seguido de Bodegas Esmeralda con un monto total de U$S 4.017.119, Aceites del Valle con U$S 3.434.493, Trivento con un envío de U$S 3.004.529, Frigorífico Gorina con exportaciones en junio por un total de U$S 2.365.503 y finalmente, en el quinto lugar se ubicó JBS Argentina que exportó U$S 1.917.663. 

 

Segundo semestre

Según los consultados por este medio, el optimismo de que  2017 termine igual o mejor que 2016, es concordante. 

Para el gerente de ProMendoza, “la tendencia que se observa es hacia arriba, sobre todo luego del mejoramiento del tipo de cambio”. No obstante, señaló que “esto dependerá de cómo se comporten los precios y la inflación y sobre todo pos elecciones”. 

En el caso el ajo, a estas problemáticas se suma el hecho de que China en esta temporada tiene precios mucho más bajos, a 10 dólares la caja, mientras que Mendoza no puede vender por debajo de los 22 dólares que es el costo de producción. Por lo tanto, San Martín indicó que si la inflación no baja o el tipo de cambio no mejora, o los costos disminuyen, la próxima temporada será diferente. 

En lo que se puede esperar para los próximos meses, Pina indicó que ante la suba del dólar, la rentabilidad y la competitividad mejoran para el sector bodeguero. Sin embargo, indicó que en tanto el dólar aumente y no lo hagan los precios esto será un beneficio, pero “si se traslada ese incremento a los costos, ahí vamos a encontrarnos en la misma situación que el primer semestre”. 

Asimismo, Bustos Carra dijo que para que el segundo semestre deje número positivos o iguales es “importante que se baje el alto nivel de inflación. Y además, que haya cambios en los elevados costos de transporte, logística y de burocracia administrativa.

La presión tributaria no se condice con las condiciones de nuestro país; costos y legislación laboral que no son útiles para empleados ni empleadores; atraso en el tipo de cambio y carencia de medidas. Sin todo esto, no vamos a recomponer la competitividad”.