Arquitectura Domingo, 19 de marzo de 2017

Las partes principales de una casa "acomodada"

Quisiera describirles algunos detalles acerca de los espacios que encontrarán durante la visita a DECO+ en la Casa Giol.

Por Alejandra Cicchitti - www.alejandracicchitti.com.ar - acantiguedades@yahoo.com.ar

El salón era la parte más elegante de una casa. El mueblaje, lo más esmerado posible, debía armonizar con los cuadros y objetos más valiosos  que ahí se colocaban.

La costumbre de recibir visitas se realizaba siempre en ese lugar y el horario apropiado para visitar a las amistades era entre las 4 y las 7 p.m. La dueña de casa designaba los asientos a cada invitado y entre las 5 y las 6 servía té, chocolate, refrescos o licores.

En el comedor se disponía una mesa con sillas, sillones, un aparador donde lucir la cristalería y la loza y un trinchante (para trinchar la comida, de allí su nombre); estos eran los muebles básicos que debía poseer esta parte de la casa.

Cuando se servía una comida para agasajar o devolver atenciones a otros, los asientos se distribuían en este caso de acuerdo a la posición e importancia social de los invitados. La correcta colocación de los lugares era una tarea delicada, ya que un error podía ser tomado con resentimiento por parte de algunos comensales.

En cualquier tipo de mesa (cuadrada, rectangular u ovalada) los dueños de casa se sentaban frente a frente y en la cabecera. Los asientos entonces se dividían a la derecha y a la izquierda de los anfitriones, siendo los más importantes los que se encontraban a la derecha y por orden de proximidad.

El dormitorio debía contar con una cama, una mesa de luz, un toilette o mesa-tocador, un ropero, algunas sillas y un sillón o chaise longue (para que las damas descansaran un rato  luego de tomar un baño…).

A propósito de la cama: según algunas publicaciones de la época, la postura para dormir también estaba reglamentada. Lo aconsejable y saludable era dormir sobre el lado derecho, con las piernas un poco encogidas, las manos entreabiertas y la boca cerrada. Se creía que dormir sobre el lado izquierdo era perjudicial para el corazón y el estómago, ya que éste tenía que soportar el peso del hígado y eso traía aparejado las terribles pesadillas (que también era provocadas si la persona descansaba boca arriba!).

La cocina se ubicaba siempre al lado del comedor. En las casas que disponían de mucho espacio se destinaba una habitación especial para la despensa (tal es el caso de la Casa Giol) y otra para lavar la loza y fregar los cubiertos y cacerolas.

Un objeto que se consideraba imprescindible era un reloj, tanto para saber el tiempo de cocción de los alimentos como para que los criados no retrasaran la hora fijada de una comida anunciada.

Finalmente, les nombro algunos objetos bastante peculiares para nuestro presente, pero que antes se usaban diariamente para preparar la comida: espumaderas, coladores, tamices, un mortero, molinillos de café y de pimienta, una cajita de madera para la sal gruesa y otra para la fina, una balanza con platillo, una máquina de picar carne, etc.

Espero que esta información los ayude a disfrutar más el recorrido de este chalet durante el evento DECO+ la semana que viene.  Nos vemos ahí!!.

 

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