• Miércoles, 15 de marzo de 2017
  • Edición impresa

La primera vez de ellos: ¿cómo acompañar sin invadir?

Es un camino de transición que los jóvenes recorren rodeados de conflictos. Como en toda fase de desarrollo necesitan ser acompañados de la manera adecuada por los padres. ¿En qué consiste este cambio y qué sienten los adolescentes en su búsqueda de concreción? Miradas profesionales para comprenderlos y ayudarlos de la mejor manera.

Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Erráticos en sus actitudes, malhumorados sin sentido, pegados al chat de cualquier red social, pero limitados a la hora de la palabra con la persona que los atrae de manera diferente al resto (sea del sexo opuesto o no). Así suelen ver muchos papás a sus hijos, antes de que los mismos puedan concretar su primer encuentro sexual.

La primera relación sexual implica para ellos una previa, que aún contando con toda la información adecuada, requiere sus propios tiempos, lógicas y respeto por su privacidad.

Claro está que en los padres tal estado de actitud adolescente, les genera la ansiedad por ayudarlos pero a veces en ese mismo afán pueden llegar a provocar lo contrario. Una cosa es inferir  que sus hijos se encuentran en ese proceso de búsqueda de “concreción”, pero otra muy diferente es no respetar la privacidad con preguntas y conjeturas a diestra y siniestra.

 

¿Cómo acompañarlos sin violar su privacidad?

Según explica Germán Gregorio Morasutti (psicólogo y sexólogo, integrante del equipo del consultorio de salud sexual, del Hospital Central), “lo que  más preguntan los papás y que tienen mayor dudas al respecto es cuándo empezar a hablarles sobre sexo y sexualidad a los adolescentes, como si se tratara de un momento determinado en el que el joven debiera despertar, a un flujo de  información y charla.

Esto no es así. La sexualidad está presente en el ser humano desde que nacemos hasta que morimos, por lo tanto es importante hablar de sexualidad siempre, y no esperar hasta la pubertad para  dialogar sobre ella. Es decir, según cada etapa, el desafío es establecer canales de comunicación con los hijos sobre la sexualidad, para que sea un tema más, del que se hable de manera natural”.

- ¿Qué sucede cuando están en la pre pubertad y consultan sobre los cambios que se aproximan?

- Lo primero que hay que explicarle al chico son los cambios biológicos que se van a ir generando en su cuerpo, para que luego, cuando aparezcan no tenga miedo, ni los perciba como algo anormal. Claro está, hablamos de cambios como la aparición de vello púbico en determinadas zonas o la menstruación en las chicas (entre muchos otros aspectos). Esto se puede hablar sin diferencia de género alguna, ya sea de la mamá hacia el varón o del papá hacia la nena.

- ¿A qué edades suelen comenzar con las consultas sobre sexualidad?

- A los 9, 10 u 11 comienzan con las preguntas sobre sexo... El chico puede ser más reservado o extrovertido y lo va consultando en la medida en que aparece en la escuela el tema, ya que entre los compañeros corre la información todo el tiempo.
Por esto mismo es fundamental que papá y mamá, puedan establecer una comunicación en cuanto a la información básica. 

- ¿Cómo hablarles sobre las relaciones sexuales?

- En esto hay que esperar que el chico vaya hacia el papá o mamá y le pregunte, ya que cada uno tiene períodos de desarrollo totalmente diferentes a los de otro, por lo que  si nosotros como adultos les sacamos el tema probablemente  no nos van a prestar atención porque no les interesa en ese momento,  o porque es una información que no logran comprender en esa etapa.

La estrategia aquí es la misma de siempre en educación sexual. Cuando los hijos preguntan  sobre algo pertinente a sexualidad o relaciones, consultarles :“¿ Vos qué sabés de esto?” es decir devolverle en ese momento la pregunta, algo que sirve bastante para los padres, ya que muchos se asustan pensando que tienen que darles una clase magistral sobre sexualidad a los hijos, y en realidad tienen que escucharlos para conocer qué saben del tema.

Ya sea para ampliarlo o corregirlo si la información no es la correcta, o si sabe muy poco de lo que pregunta. No importa la edad que tenga nuestro hijo adolescente (sea 14 o 18) es bueno este ejercicio con ellos. Incluso si como adultos tenemos alguna duda de algo, es positivo averiguar en portales especializados sobre el tema junto a nuestros hijos.

- ¿Qué pasa cuando inferimos que desean tener relaciones sexuales por su comportamiento, pero que no saben de qué manera llevarlas a cabo?

- Tengo pacientes de 30 años en los que hay que hacer con ellos como un entrenamiento en conductas de cortejo, para poder tener en algún momento un  encuentro con una pareja. Las conductas de cortejo se van aprendiendo sobre todo en la adolescencia, y en relación a sus pares.

Lo van haciendo en la medida en que esto se necesita, y por supuesto, siempre están vinculadas a un otro para ver su respuesta, o de qué manera llegarle. Todo este proceso es algo  que los adololescentes van a ir desarrollando solos.

No podemos desde nuestro mundo adulto plantearles o darles herramientas para conductas de cortejo. Porque aparte seguramente estarán desactualizadas a su propio tiempo. Se trata de procesos de aprendizaje.

- ¿De qué manera suele darse la concreción sexual?

- Lo más común es que se dé con parejitas o novios que se  encuentran en los diferentes contextos (escolar, deportivo, de la infancia o el barrio). Estadísticamente el chico mientras más información tiene, más tardía es su iniciación sexual, ya que al poseer la información completa planifica mejor el momento, la situación y corre menos riesgos.

Por ello es fundamental la educación sexual desde el colegio y el hogar, ante las consultas que desde pequeños nos van haciendo. Mientras más información manejen, mejor, ya que se toman su tiempo para iniciarse sexualmente. Por lo general tanto en chicos como en chicas suele ser a los 16 años.

 

Preservativo, siempre

- ¿ Qué información no puede faltarles?

- Lo importante desde el punta de vista de los papás,  es que hay temas puntuales a los que hay que prestarles atención. Uno específico es la información del desarrollo para que el chico no se asuste, de cómo cambia el cuerpo.

También hay focalizar mucho en lo que es el prevención, cuidado de la salud, y el uso del preservativo siempre, así como también la elección de parejas saludables. Eso muy importante que todo esto pueda hablarse.

El mayor riesgo en los adolescentes no es el embarazo sino la transmisión de enfermedades o la vinculación con parejas de conductas violentas.

Otro de los puntos fundamentales es abrir los canales de comunicación para que los adolescentes puedan manifestar cualquier duda que tengan, ya que uno de los temas primordiales en este sentido, es ver con ellos los vínculos que mantienen en las redes sociales, amistades y conexiones, como una manera de  que no corran riesgos ni se expongan. Se trata de ayudarlos en la prevención con un rol activo.

 

Lo que ellos necesitan

Según explicó la psicopedagoga  Mónica Coronado “con los hijos no sólo se trata de brindarles información sobre determinadas prácticas o situaciones, sino también de ayudarles con la capacidad para conectar con sus deseos y emociones, que es lo que a veces les cuesta.

Hay muchas chicas que tienen una iniciación precoz o no deseada porque todavía no entienden bien su propio deseo, ya que es muy difuso a esa edad. Se pasa del auto erotismo con el propio cuerpo y la auto satisfacción, al hetero erotismo...A dirigir  su deseo hacia otra persona”.

- ¿Qué es lo más importante en este sentido?

- Lo fundamental es que ellos desde lo físico y emocional se tomen el tiempo necesario para concretar su primera relación sexual, ya que  parte de la satisfacción de la misma, es saber esperar. Hay chicos que se sienten habilitados para iniciar su vida sexual, y otros que creen  que deben ocultar tal realidad de sus papás, por considerar que es un tema que los escandalizaría y que ante todo, que pertenece a su intimidad.

El chico lo que hace es bajar la barrera, pero si se le pregunta como papás, si ha concretado algún tipo de contacto físico, repudia esa violación a su intimidad por parte de los padres, ya que considera que alude a un hecho muy privado y personal, entonces empieza a poner barreras para compartir ese aspecto de su vida con los padres. 

- ¿Cómo ayudarlos si se infiere que tienen dudas?

- Es importante que pueda  ponerse a disposición de los hijos la consulta con el médico de la familia, un lugar en donde el chico pueda plantearle a una persona neutral (que no es su papá o mamá) sus dudas...Ya sea de iniciación a la sexualidad o de cuándo es el momento adecuado para tener su primer encuentro.

- ¿Qué temas importantes no pueden faltar a la hora de la comunicación abierta y franca?

- Lo primero que uno hace  como papá, cuando habla con los hijos de la sexualidad, es el hecho de prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual, por medio del uso de preservativo. Sin embargo, hay además otros aspectos que dialogar; como el enamoramiento de personas que no los aman o que pueden ser agresivas o tóxicas,  el desamor, y el hecho de ver al otro como objeto.

A veces los chicos necesitan hablar más de los aspectos emocionales (y por supuesto de cuidado de la salud) porque la logística del “cómo van a concretar” la resuelven comúnmente charlando con los pares. Hay que internalizar que aunque  papá o mamá tenga la mejor relación con su hijo, éste no le va a contar  cuándo tuvo su primera relación sexual. Es una intimidad que consideran como propia.

- ¿Qué pasa cuando como papás se dan cuenta que el chico quiere, pero no ha concretado el encuentro sexual?

- Hay que tranquilizarlo si lo manifiesta, y decirle que ya va a llegar el momento oportuno, que no es algo que tenga que pasar “ya”. Durante la adolescencia los chicos tienen un distanciamiento de la familia y mucha filiación al grupo de pares, muchos temas los resuelven con ellos.

El tema pasa por expresarle al adolescente que las cosas son a su tiempo, y que nadie es más o menos “hombre” o “mujer” si aún no ha tenido relaciones.

Hay que bajarle al chico la idea de que existe un mandato de tener relaciones a toda costa. Es importante que sepan que va a llegar el momento y la persona adecuada, y que ese momento puede ser ahora o más adelante, ya que mientras más maduro sea,  más capaz será de cuidarse a sí mismo y a la otra persona.

Se trata de apuntar a una sexualidad cuidada, pero más relajada y placentera no sólo para ellos, sino para la pareja que eligieron.