• Miércoles, 12 de julio de 2017

Gimnasia y una jugada para olvidar

En 1978, los jugadores de Gimnasia hicieron la polémica jugada, pero la “avivada” salió mal. Fue contra Atlético Tucumán.

Maxi Salgado msalgado@losandes.com.ar @maxisalgado

El penal de dos toques que hicieron varios equipos y que causó una revolución en el fútbol mundial, tiene antecedentes en Mendoza y al técnico Luis “Cabezón” Castellanos como ideólogo.

La jugada de la que todos los hinchas del fútbol mendocino se acuerdan se produjo el 3 de diciembre de 1978 en el Malvinas Argentinas en un partido en el que se enfrentaron Gimnasia y Esgrima con Atlético Tucumán.

El Lobo ganaba 1 a 0 y tenía un penal a favor, fue allí donde Castellanos mandó a ejecutar la pena a dos toques. La jugada terminó resolviéndose mal y por eso quedó en la historia.

“Pereyra era el encargado de de resolver el penal luego de la cesión suave de Gutiérrez. Pero estaba distraído mirando la tribuna y entonces le dio tiempo a uno de los defensores a llegar a molestarlo. Pereyra le pegó mal y la pelota llegó mansita a las manos del arquero Ruiz. Como Pereyra se lo llevó por delante, el árbitro (Abel Gnecco) terminó cobrando falta a favor de Atlético”, contó el técnico en una nota a Los Andes.

Después de ese momento, el equipo no se volvió a concentrar y terminó perdiendo por 3 a 1. La prensa le cayó con todo y los dirigentes se enojaron con el técnico.  El título de Los Andes para aquel partido fue “el pícaro Lobo terminó llorando” y “¡Otra de pizarrón, Cabeza!”, 

Castellanos también recordaba que parte de la prensa lo tomó con humor, En El Gráfico hicieron una caricatura en el que el técnico le decía a sus jugadores "ahora vamos a patear el penal con la rodilla”. El propio Castellanos recuerda que él había visto que esa jugada la hacía el Santos de Pelé y que se había ejecutado en un partido entre las selecciones de Alemania y Yugoslavia  por la eliminatoria de un mundial.

Y el propio Castellanos tenía antecedentes de haber hecho la misma jugada con éxito "Yo traía la experiencia de una situación similar cuando dirigía a Boca de El Bermejo y enfrentamos a Gimnasia por el torneo local. Siudmak se la tocó a Julio Zárate que se metió con pelota y todo dentro del arco", rememora.

Ese equipo de Gimnasia quedó también en la historia por haber goleado a Boca en La Bombonera (5 a 1) y el último gol fue convertido de penal. Castellanos dice que ese día se arrepintió de repetir la jugada. “Gutiérrez se me acercó y me dijo si lo hacíamos, pero yo decidí que lo pateara Berrios directamente al arco”.

Lo cierto es que hace 39 años, el penal de los dos toques ya se hacía en Mendoza y que fue noticia porque los historiadores no recuerdan que haya habido otros antecedentes en el país.