Mundo Lunes, 19 de junio de 2017 | Edición impresa

Fuerzas iraquíes inician el asalto para expulsar al EI de Mosul

La conquista del casco histórico permitirá el control de la totalidad de la segunda ciudad del país, último bastión de los yihadistas.

Por AFP

Las fuerzas iraquíes lanzaron ayer el asalto para expulsar a los yihadistas del Estado Islámico (EI) del casco antiguo de Mosul, cuya conquista permitiría controlar la totalidad de la segunda ciudad más grande de Irak.

La conquista de esa zona de calles estrechas, donde viven aún unos 100.000 civiles según la ONU, es crucial para las fuerzas gubernamentales. Se encuentra en el oeste de la ciudad, el último gran bastión urbano del EI en el país.

Se trata del objetivo último de las fuerzas gubernamentales que, con el apoyo aéreo de la coalición liderada por Estados Unidos, conquistaron desde febrero el 90% de la parte oeste de Mosul. En enero ya desalojaron al Estado Islámico de la parte este de esta ciudad del norte de Irak.

“Las fuerzas del ejército, del contraterrorismo y de la policía federal lanzaron el asalto contra el casco antiguo”, anunció en un comunicado el general Abdelamir Yaralá, jefe de las operaciones. 

El general Abdel Wahab al Saadi, del Comando Antiterrorista Iraquí (CTS), confirmóel inicio del asalto.

“Los ataques aéreos comenzaron unos minutos después de medianoche. Las operaciones terrestres en algunas zonas del casco antiguo, al alba”, precisó un oficial del mando de las operaciones.

Mosul cayó en manos de los yihadistas en junio de 2014. En octubre del año pasado las fuerzas iraquíes, apoyadas por la coalición internacional, lanzaron la ofensiva final para reconquistarla. Según el ejército iraquí, la gran mayoría de los yihadistas de Mosul se encuentran atrincherados en el casco antiguo, que lleva varios meses sitiado.

Situado en la orilla occidental del río Tigris, que parte en dos la ciudad, el casco antiguo es un laberinto de callejuelas densamente pobladas, poco a nada propicias al avance de los blindados o al uso de armas pesadas, que pueden poner en peligro a la población civil.

Desde la parte este de Mosul, un corresponsal de la AFP oyó tiroteos y vio columnas de humo. En esta zona libre de yihadistas la jornada transcurría normalmente: las tiendas y oficinas estaban abiertas y los niños iban a la escuela. Según la ONU, unos 100.000 civiles están entrampados en el casco antiguo de la ciudad.

“Más de 100.000 civiles podrían estar retenidos aún en el casco antiguo” como “escudos humanos”, asegura el representante del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU, Bruno Geddo.