Estilo Domingo, 25 de junio de 2017 | Edición impresa

Foto 360: Carlos Levy

Estilo muestra con capturas panorámicas la intimidad de los ámbitos donde los artistas crean. Esta vez, visitamos a Carlos Levy, uno de los poetas más distinguidos de la provincia. Hace exactamente 50 años publicó su primer libro, y está por presentar uno

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

Carlos Levy... nació en Tunuyán en 1942. Es poeta, narrador, librero y un ferviente gestor de la cultura mendocina, que tuvo oportunidad de defender también estando al frente de Radio Nacional Mendoza y de la Biblioteca General San Martín. 

Primeros pasos... Fue discípulo de grandes maestros de la literatura mendocina, con los que compartió memorables reuniones: Armando Tejada Gómez, Fernando Lorenzo, Marcelo Santángelo, Américo Calí y Ricardo Tudela, por citar algunos...

Ascenso... Fue Tudela quien prologó su primer libro, “Inmensamente ciudadano”, en 1967. Pasaron 50 años desde entonces, en los que también incursionó en el cine (con Alberto Cirigliano) y en espectáculos de música y poesía, con Varón Álvarez y Tonio Contreras, entre otros.

Actualmente... Además de todos los reconocimientos que suma, forma parte de la Sociedad de los Poeta Vivos, junto a  Carlos Carbone, Eugenio Mandrini, Marcos Silber y Hugo Toscadaray. 

 

 

Reconocido. En 1995 le fue otorgada la Orden Mercedes de San Martín. En 1997 recibió el Premio Reconocimiento a su labor otorgado por el Gobierno de Mendoza y en 1999 la Distinción Pachamama. En 2015 fue nombrado Embajador Cultural de Mendoza. 

 

 

Muertes a la orden: es su más reciente libro, donde incursiona por primera vez en el relato policial, con trece cuentos. “Los cuentos de ‘Muertes a la orden’ nos proponen –coherentemente– lectura feroz y feliz por tiempo ganado, el contrato propio e ineludible de la mejor literatura”, escribió en el prólogo Juan Sasturain.


 

El papel es identidad. Lo urbano, la melancolía, una ascendencia tanguera y la búsqueda de un lenguaje coloquial, y no por eso menos lírico, son algunas de sus búsquedas, además de la cuestión de lo judío (tradujo por primera vez al judeoespañol el libro clave la literatura nacional, el “Martín Fierro”). 

 

 

Los Libros Levy no recuerda el número exacto de libros que lleva publicados, pero nos junta algunos para la foto: “Café de náufragos” (1992), “La palabra y sus nombres” (1998), “Destierros” (2000), “Viejo hotel” (2008) y “Doloratas”, obra conjunta de él y de Marcos Silber (2001). 


 

Solo cuatro temas. “Un pintor con tres colores hace todo. Un músico, con siete notas, crea todo lo que suena en el mundo. El castellano tiene 70.000 palabras: ahí reside la magia de la literatura. Y todo con el fin de hablar solo de cuatro cosas: amor, vida, soledad y muerte. Y, si te ponés muy exigente, te quedás solo con una palabra: ‘vida’”. 

 

 

Leer es placer. “Todo es una gran mentira”, dice Carlos señalando su biblioteca: “Un libro promedio tiene 250 páginas. Un buen lector lee 50 páginas por día. Un libro a la semana, cuatro libros al mes, 48 libros al año. Si es que no te fuiste de vacaciones, no te enfermaste, no te dedicaste a la joda, leíste 50 libros año. Multiplicado por 50 años de vida, leíste quizás 2.500 en toda tu vida: ¡no leíste nada! Entonces, la lectura y la escritura tienen que ser un placer, no se puede leer para aprender”, concluye. 

 

 

Anverso y Reverso: detrás del retrato que le regaló su amigo Ricardo Embrioni, se lee un epitafio para él mismo, escrito por Fernando Lorenzo: “Los que pasen por aquí / que no miren de costado / yace aquí, regenerado, / quien fuera Carlos Levy”. 

 

Retrato. Entre los muchos regalos que tiene en su living, destacan los retratos, y entre ellos se ve el que le dedicó Eduardo Tejón.