Más Deportes Lunes, 17 de julio de 2017 | Edición impresa

Esta vez no hubo milagro para el Lobo

Gimnasia cayó por penales ante Mitre y perdió su chance de ascender a la B Nacional. En los 90 minutos ganó 3 a 2 y forzó la definición desde los doce pasos. Pintaba para fiesta, pero terminó siendo una tarde decepcionante.

Por Rodrigo Olmedo - rolmedo@losandes.com.ar

En el tenis hay que batallar durante varias horas para llegar a un match point (punto para partido) y cuando se desperdician se lamentan y mucho.

Haciendo un paralelismo con Gimnasia y el fútbol, hay que decir que el Lobo luchó durante muchas fechas para tener dos match points y desperdició los dos porque ayer perdió ante Mitre de Santiago del Estero por penales, luego de haberlo superado 3-2 en los 90 minutos. 

 

 

El primer match point fue en Salta ante Gimnasia y Tiro donde cayó y perdió la chance de pelear en una final el ascenso con Agropecuario. El segundo fue ayer, cuando estaba todo dado para festejar el ascenso, pero lo que ayer te hizo feliz (la definición por penales) hoy te hace llorar.

Es que el Lobo arrancó para sacarse los nervios con el gol de Palacios Alvarenga, pero está claro que uno de los puntos flojos que tuvo el equipo fue la defensa y después de una siesta Mitre empató el partido al minuto del gol del paraguayo.

Para colmo de males Toloza, que había ingresado un puñado de minutos antes, puso el 2-1 con un golazo de otro partido.

El Víctor Legrotaglie quedó en silencio. No volaba ni un papelito. La sorpresa era mayúscula.

 

 

Pero el equipo sacó el alma y, sin jugar bien, lo dio vuelta en un abrir y cerrar de ojos.

Ahí fue cuando se frenó lo frenético que estuvo el arranque. Ambos equipos se miraron y tomaron un poco de aire para encarar un segundo tiempo que definiría el ascenso.

En esa segunda mitad Mitre se quedó un poco en lo físico, pero no dejaba de ser peligroso, mientras que Gimnasia estaba mejor, con más aire pero con pocas ideas.

Los ingresos de Agudiak, Garro y Riera no le dieron al equipo las soluciones que se necesitaban, pero Gimnasia iba e iba... hasta que llegó el momento del arquero de Mitre, Alejandro Medina.

El uno visitante apareció para sacarle el ascenso de la cabeza a Palacios Alvarenga y a Espinosa. Ese un presagio que Medina sería un duro escollo en la definición por penales, ya que venía agrandado... y así fue.

Si bien a todos les quedará en la cabeza el penal errado por Corvalán, Medina apareció en el momento justo para adivinar el penal de Riera para dejar con vida a los santiagueños.

Fin para una ilusión que duró diez meses y que no se pudo coronar con un ascenso. Ayer no hubo milagro en el Parque.