Vecinos Lunes, 12 de junio de 2017 | Edición impresa

Millonaria pérdida en San Martín por los vándalos

El área de Electromecánica tiene 6,5 millones de pesos. Casi la mitad del dinero se destina a reponer lo que se roba o se destruye.

Por Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

La comuna de San Martín tiene baja su cargo, el mantenimiento de algo más de 3.000 puntos lumínicos y casi un centenar de plazas, parques y paseos repartidos por todo el departamento, para lo cual destina un presupuesto anual de 6,5 millones de pesos. De ese monto, el 43% se diluye en reponer las luminarias que se roban o destruyen, un porcentaje muy abultado, que para colmo no ha hecho otra cosa que subir a lo largo de la última década.

Ejemplos de vandalismo grave hay muchos, uno de ellos tiene que ver con el bulevar de los 200 mástiles nacionales que atraviesa la ciudad y que la comuna construyó como homenaje al bicentenario del departamento: aunque la obra todavía no tiene seis meses de inaugurada, ya no funciona el sistema que ilumina cada una de las banderas, por el robo constante de los led ubicados al pie de cada mástil.

“Es una pena, pero es parte de la sociedad que tenemos. Acá se acabó el respeto por el otro, pero también el castigo para el que rompe o destruye”, dice Mario, que vive cerca del extenso monumento y que recuerda lo bien que lucía todo al comienzo: “¿Por qué alguien que es descubierto destruyendo lo que es de todos no termina preso, aunque sea tres o cuatro días? Si eso ocurriera, le aseguro que se acaba la mayor parte del vandalismo”.

 

 

La vida útil promedio de una lámpara es de tres años y la de un balasto supera los nueve, pero en muchos sectores de San Martín, la reposición de los materiales es constante: las luminarias de la plaza Italia, una de las principales de la ciudad han sido repuestas cinco veces en lo que va del año y hoy, el sistema funciona al 30%. 

“Rompen las luminarias, se las roban y lo mismo pasa con los tableros eléctricos o los registros”, explica Gabriel Sosa, a cargo de la Dirección de Electromecánica.

Así, el vandalismo suele dejar al descubierto parte del sistema eléctrico de las farolas, lo que acarrea un grave riesgo de electrocución. Ante este panorama, la comuna ha decidido cortar la luz en aquellas plazas que resultan dañadas, hasta que se reponga el material: “Los vecinos se quejan porque algunas plazas están a oscuras, pero ante el peligro de que un niño se electrocute, preferimos cortar la luz hasta que se reparen los daños”, explican.

Los sistemas anti vandálicos, con los que se busca minimizar los destrozos, son caros y muchas veces no dan resultados: “Antes nos rompían las lámparas a piedrazos, ahora que muchas de ellas tienen parrilla protectora, lo hacen con rifles de aire comprimido”. El colmo ocurre en el parque Agnesi, donde las torres lumínicas que llevan las farolas por arriba de los doce metros son atacadas a balazos, con calibre 22.

 

 

El vandalismo al sistema de luminarias suele tener siempre el mismo fin, el de dejar a oscuras una plaza, un paseo o una calle para permitir que los delincuentes se muevan sin ser observados. Así, en San Martín hay barrios que suelen ser blanco del destrozo de las luminarias, por parte de algunos vecinos, que rara vez son denunciados. Los barrios Güemes, El Nevado o Los Parrales son ejemplo: “Pedimos el compromiso de los vecinos, pero muchas veces es inútil porque es gente que vive con miedo”, dicen en la comuna.

Finalmente, no solo el vandalismo es el que se come casi la mitad del presupuesto del municipio destinado al alumbrado, también el robo hace mella y ejemplos sobran: en la ruta 50, hacia el este de la ciudad, se robaron en una sola noche 23 artefactos completos, que la comuna evalúa en unos 5.000 pesos por equipo; algo similar ocurrió en los carriles Montecaseros y Norte. En algunos casos, como en calle Pizarro, de Chapanay, la comuna ya repuso tres veces las veinte luminarias del camino, por lo que la decisión ha sido la de dejar solo aquellas farolas que están frente a una propiedad: “No es lo ideal, pero lamentablemente a esto nos llevan los vándalos”, cierran desde el municipio.