Sup. Economía Domingo, 12 de marzo de 2017 | Edición impresa

El repunte del salario real dependerá de que el valor del dólar siga sin subir

El Gobierno confía en que el poder adquisitivo crezca este año y recupere lo que se perdió durante 2016. Las estimaciones de las diferentes consultoras.

Por Annabella Quiroga - Especial para Los Andes

Con las elecciones de octubre en el horizonte, la gran apuesta del Gobierno para este año es que el salario real crezca por encima de la inflación. Las estimaciones marcan que esta recuperación podría ser del 2 al 3% y que para lograrla será clave, además de la pulseada paritaria, lo que ocurra con el dólar. "Hoy el dólar está ayudando a la recuperación salarial", dice Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein.

La semana pasada, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, sostuvo que en 2017 "los salarios le van a ganar a la inflación". El Gobierno mantiene su pronóstico de inflación en el 17%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que realiza mensualmente el Banco Central, la calcula en 20,8%.

En el relevamiento, los analistas esperan que el dólar cierre el año en torno a $ 18.

Respecto al tipo de cambio, Dujovne aseguró que el Gobierno no hará "populismo cambiario". Y dijo que continuará con "el tipo de cambio flotante, que se va a mover para arriba y para abajo".

Si bien el Gobierno insiste en que el tipo de cambio es flotante, en la práctica, "el dólar está actuando como ancla inflacionaria", señala Dal Poggetto.

"El dólar está ayudando a mantener la inflación en los niveles actuales. Hay una sobreoferta en el mercado a partir del ingreso de los dólares financieros".

Así, mientras en el resto del mundo la moneda norteamericana se revaloriza por la posibilidad de que la FED vuelva a subir la tasa de interés, en Argentina la divisa viene bajando. El jueves pasado cerró a $ 15,90, casi en el mismo nivel que hace un año ($ 15,50), pese a la inflación acumulada en los últimos doce meses.

Para la economista, la recuperación del salario real "dependerá en primer lugar de cuánto van a subir las paritarias. El Gobierno se corrió de la paritaria privada, pero la de los bancarios parece marcar el nivel esperado. Distinto será lo que pase con la paritaria pública, donde pareciera que no hay un punto de encuentro.

La recuperación del salario real será distinta entre el sector público y los privados. Los otros factores que inciden son las tarifas de los servicios públicos. En este escenario nuestra estimación es que la inflación estará entre 21 y 22%, lo que permitiría una suba de dos o tres puntos del salario real, tras la pérdida de cinco puntos que sufrieron el año pasado".

El cierre de la paritaria de los bancarios en 24% parece marcar el camino para el sector privado. Allí, 19,5 puntos corresponden a la inflación esperada para el 2017 y 4,5, a la pérdida de salario real del año anterior. Además, hay una cláusula de actualización si la inflación se dispara más allá del 19%.

Cifra, el centro de estudios económicos de la CTA, estima en 6,5% puntos la pérdida del poder adquisitivo de 2016, una carta que los sindicalistas quieren jugar en la negociación paritaria, mientras que la posición oficial es que los salarios deben ajustarse en función de la inflación futura y no de la pasada.

En el Gobierno saben que si no repunta el salario real no hay chances de cortar con la recesión. 

"La recuperación del salario real parece ser una condición necesaria para la reactivación de la economía", dice la consultora ACM. "La correlación entre la actividad y los ingresos reales es alta. De hecho, la recuperación del salario del 2,8% del último trimestre del 2016 se corresponde con una recuperación del índice de actividad económica en ese mismo período".

En Ecolatina señalan que el alza salarial "implica acotar la suba de los precios regulados y del tipo de cambio para profundizar la desinflación de los últimos meses de 2016". De este modo, en la negociación, "la clave pasa por morigerar las subas nominales de los salarios, pero garantizando que los aumentos conseguidos superen el alza de precios".

Desde el IERAL, el instituto dependiente de la Fundación Mediterránea, indican que la mejora del salario "ayudará a reactivar el consumo y la producción, pero dificultará alcanzar la meta inflacionaria, que el Banco Central ha fijado entre 12 y 17% para este año". Y advierten sobre un efecto contraproducente que podría generar el uso del dólar como ancla inflacionaria.

"En un año en que la suba del tipo de cambio nominal difícilmente supere a la inflación, si los salarios superan en varios puntos a ésta, se encarecerán en forma importante los costos salariales medidos en dólares, que ya resultan relativamente altos en Argentina, comparados con países de similar nivel de desarrollo".

Además de la desaceleración de la inflación y la estabilidad del dólar, los cambios en el Impuesto a las Ganancias también podrían mejorar el poder adquisitivo. Para el IERAL, a partir de este cambio impositivo, "la mejora en el salario real para trabajadores de ingresos medios y altos resultará mayor al diferencial entre la suba de salarios y precios, asegurando una mejora en el poder adquisitivo para los salarios de bolsillo".

La consultora Analytica resalta que hay "una nueva dinámica" en las negociaciones paritarias. "Esta nueva dinámica, mirar hacia delante y no para atrás en las paritarias, es el resultado de una política monetaria que se ocupa del control de la inflación y de la existencia de un termómetro creíble para medir la evolución de los precios".

Pero reconoce que esto es posible por "el endurecimiento en las condiciones del mercado de trabajo (el desempleo en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 7,2% a 9,8%), que permite que los actores relevantes para la negociación paritaria acepten los niveles de salario real de mediados de 2016 como "válidos"; generando un ajuste del salario nominal en torno al 23% mientras que la inflación se ubica casi 10 puntos por encima de esos niveles, un hecho inédito en la historia reciente". CC